Farm Bill Extended for Another Year. What Will Happen to the Environmental Proposals?

Farmworkers who would benefit from the Farm Law. Photo: From the Del Bosque Farms website in California.
The Farm Bill was extended for another year thanks to last-minute negotiations to avoid a government shutdown. The extension paves the way for food stamps to reach 40 million people and was a relief for food producers. However, lawmakers, activists, and experts expressed disappointment that several amendments to support new crops, climate-smart agriculture, and others remain in limbo. Will these proposals be able to move forward before September of next year? José López Zamorano brings us the details from Washington, DC.
A solo unos días del plazo para un cierre del gobierno federal, la Cámara de Representantes aprobó con 336 votos a favor y 95 en contra una resolución que extiende el plazo para un acuerdo presupuestal hasta principios de 2024. Poco después fue aprobada por el Senado y promulgada por el presidente Joe Biden.
El inusual acuerdo bipartidista fue producto de concesiones a los demócratas por parte del nuevo presidente de la cámara baja, Mike Johnson, quien aceptó excluir recortes al gasto público y en cambio extendió la Ley del Campo durante 10 meses pese a la oposición de republicanos.
“No nos estamos rindiendo, estamos peleando. Uno tiene que escoger sus propias peleas y vamos a ganar”
La extensión de la Ley del Campo permitirá liberar créditos de asistencia para millones de agricultores y rancheros, renovar los seguros de las cosechas y la cobertura de riesgos agrícolas, así como estampillas de comida para más de 40 millones de estadunidenses de bajos ingresos bajo el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).
Pero no todos están del todo satisfechos. La congresista demócrata de California, Andrea Salinas, quien representa al Distrito 6 en Oregón impulsó durante meses cambios para la renovación de la Ley del Campo, los cuales no lograron incluirse; pero considera positiva la continuación de SNAP.
“Estoy un poco decepcionada, como otras personas, porque no pudimos incluir las provisiones en las que hemos trabajado; pero aprobar la extensión de un año fue lo más responsable. Si no lo hubiéramos hecho, hubiera sido algo extremo y catastrófico”
Entre sus propuestas destaca evitar que se endurezcan los requisitos de elegibilidad para el SNAP, agregar 500 millones de dólares al programa de asistencia alimentaria de emergencia, una demanda de Oregón y California, así como provisiones relacionadas con el impacto del cambio climático y apoyo a nuevos cultivos.
Con ello coincide Joe Del Bosque, propietario de Del Bosque Farms en California, quien empezó su granja en 1985 sin tierra, capital ni equipo.
“A mí me gustaría ver más, para cultivos de especialidades, por ejemplo melón, lechuga, uvas, tomate, almendras…, porque aquí en California producimos la mayoría de los frutos y vegetales de la nación, y esos cultivos casi no tienen mucho en el FARM Bill, pero son importantes”
Otro aspecto que quedó excluido de la renovación de la referida ley fue el apoyo económico a la investigación, para mejorar el rendimiento de los cultivos, y a la automatización del trabajo agrícola, en especial durante la temporada de la cosecha.
Rudy Arredondo es presidente y fundador de Latino Farmers & Ranchers International Inc.
Representa a más de 75 mil granjeros y ganaderos latinos que en conjunto laboran unos 32 millones de acres en Estados Unidos.
En su opinión, la Ley del Campo no incluye provisiones migratorias para la contratación de mano de obra, lo cual puede, en su opinión, llevar a una escasez de trabajadores; y tampoco recursos para financiar un inventario del impacto actual y futuro del cambio climático.
“Lo necesitamos para que los campesinos puedan entrar al campo a la cosecha, y luego seguimos teniendo la crisis climática”
Durante las negociaciones sobre la Ley del Campo, que por ley debe renovarse cada 5 años, los cuatro líderes de los comités de Agricultura de la Cámara de Representantes y el Senado señalaron en una declaración conjunta que mantendrán los esfuerzos para mejorar la ley en 2024.
Es un compromiso con el que coincide la legisladora Salinas, cuyo padre trabajó en la pizca de algodón y tomates en el Valle del Río Grande. Sin embargo, reconoce que la realidad del año electoral podría complicar la posibilidad de lograr los cambios que se buscan dentro de la próxima versión de la ley del campo.
“Creo que mucho depende de la actitud de mis amigos republicanos el próximo año. Septiembre 30 está cerca de la elección. ¿Lo van a usar como un juego de fútbol político? espero que no. Que podemos llegar a soluciones y que no se convierta en un fútbol político”
Por lo pronto, más de 40 millones de personas que reciben los beneficios alimentarios del SNAP, 16 por ciento de los cuales son hispanos, no tendrían el apoyo suplementario por lo menos hasta el 30 de septiembre, cuando concluye el año fiscal 2024.