Afecta nuevo reparto de agua del disminuido río Colorado

Un tramo del río Colorado. Foto: Ning Tranquiligold Jin/Flickr https://shorturl.at/ZMThE
Después de años de sequía y negociaciones fallidas, el gobierno federal podría imponer nuevas reglas para repartir el agua del río más importante del oeste del país entre los siete estados que dependen de su cauce. Expertos advierten sobre la severa disminución de su caudal debido al cambio climático y urgen ajustes, mientras que ambientalistas del estado de Colorado proponen medidas para evitar que las nuevas cuotas de agua perjudiquen a agricultores latinos o nativos de la zona. Rossana Longo-Better platicó con dos agricultores del Valle de San Luis y nos comparte sus preocupaciones. Este reporte es parte de la serie Cuando se Seca el Arroyo, con apoyo de la Walton Family Foundation
Esta es una transcripción/edición del audio
Durante el foro Historias del Río Colorado: Legados del Agua, en la Universidad de Colorado-Boulder, el profesor Balaji Rajagopalan explicó la gravedad de la crisis del río Colorado.
“On the river right now, the demand for water and the use for water is exceeding the supply that the river can provide”
(En este momento, la demanda de agua y los usos del agua exceden la oferta que el río puede proporcionar).
El experto Rajagopalan destaca que la nieve en las Montañas Rocosas produce el 85 por ciento del caudal del río, agua que consume aproximadamente 40 millones de personas y sostiene la agricultura e industria de los siete estados de la cuenca del río Colorado —Colorado, Nuevo México, Utah, Wyoming, Arizona, Nevada y California—. Pero en los últimos años las nevadas han disminuido.
”So they distributed the water very generously, rather, I would say over generously, including water that now we know doesn’t exist”
(Repartieron el agua con demasiada generosidad… incluyendo agua que hoy sabemos que no existe…).

Balaji Rajagopalan, profesor en la Universidad de Colorado Boulder y especialista en la cuenca del río Colorado, acudió a los estudios de KGNU para hablar sobre la actual crisis de agua en el oeste del país. Originario de la India, es un investigador destacado en temas de cambio climático, sequía y gestión de los recursos hídricos. Foto: Rossana Longo-Better.
Esta disminución, atribuida al calentamiento global, los obligó a negociar de nuevo las cuotas de agua establecidas hace más de un siglo, durante el Pacto del Río Colorado de 1922, cuando el agua era abundante.
Para conocer qué piensan de este nuevo reparto en discusión, platiqué con un nativo americano y con un agricultor que vive en el Valle de San Luis, localizado a casi 4 horas al sur de Denver.
Donald Whyte es un elder de la tribu Ute y un guardabosques federal retirado. La tribu tiene miles de años habitando estas tierras; nos dice que para ellos el agua no es sólo una cifra en una tabla de negociación.
“Water is life. We have a strong relationship with it”
“El agua es vida”, “tenemos una relación profunda con ella.”
En la cuenca del río Colorado viven 30 tribus indígenas con derechos históricos sobre el agua. Sin embargo, con la expansión de la ganadería, la agricultura a gran escala y el desarrollo industrial fueron desplazados de las mejores tierras. Le preocupa que en el nuevo reporte del agua del Colorado, sus voces sigan siendo ignoradas.
(Tribal voices sit secondary, and that is not where we belong).
“Las voces tribales quedan en segundo plano. Y ese no es el lugar donde debemos estar, porque estamos reconocidos en la Constitución de Estados Unidos. Somos importantes, pero nunca hemos sido tratados de manera igualitaria. Este país necesita honrar muchos de los compromisos que hizo con nuestros líderes en el pasado”

Alphonso Abeyta, ganadero del condado de Conejos en el Valle de San Luis, pertenece a una familia establecida en la región durante generaciones. Además de trabajar la tierra, se unió al movimiento liderado por Rodolfo “Corky” Gonzales en defensa de los derechos de los agricultores y trabajadores latinos en Colorado. Foto Cortesía de la familia Abeyta.
Una queja parecida me la compartió Alphonso Abeyta, propietario de un rancho con unas 500 ovejas y 300 cabezas de ganado en el condado de Conejos. Su familia ha trabajado la tierra por generaciones.
“They turned me down… the FHA person said, ‘your people are farm workers, not farm Owners”
(Me rechazaron… y me dijeron que mi gente era para trabajar en el campo, no para ser los dueños).
Para irrigar, utiliza el sistema tradicional de acequias y canales comunitarios que distribuyen el agua según la prioridad histórica. Con esa agua riega la alfalfa para alimentar a sus animales y también les da de beber.
Pero su historia con el agua también es una historia de desigualdad.
“A lot of the farmers can’t continue with the restrictions on the water”
(Muchos de los granjeros ya no pueden continuar con las actuales restricciones del agua).
Abeyta explica que por falta de educación, su familia no registró a tiempo sus acequias, y otras familias obtuvieron prioridad sobre el agua.
Hoy dice que muchos agricultores no podrán continuar si se imponen más restricciones.
Sonido de música ambiental…
Para Abeyta, el agua no es un debate político. Es supervivencia.
En la conferencia sobre la crisis del Colorado, Juan Madrid, de la organización ambiental Green Latinos, señaló que la reducción de las cuotas de agua la recienten más los pequeños agricultores que dependen directamente del agua para sembrar, criar ganado y sostener a sus familias y también afecta a sus empleados.
“Los que van a sufrir son los agricultores de Colorado y los que trabajan con los agricultores”
Y son miles de familias latinas las que podrían verse afectadas. En Colorado, siete de cada 10 trabajadores agrícolas son hispanos.
Ante la Junta de Conservación del Agua de Colorado, una institución que administra el agua del río en este estado, Juan Madrid, de Green Latinos, la única organización latina presente en las discusiones, alzó la voz en favor de agricultores, como los del Valle de San Luis; ya que la mayor parte del agua del río se destina a la ganadería, la agricultura a gran escala y a usos industriales, como los 12 centros procesadores de datos que hay en Colorado y en planificación, según la organización Cleanview’s project tracker.
“Pero vemos que hay actores como Google, actores como Meta, actores como X, lo que era Twitter. Todos esos centros de datos de información artificial los estén poniendo en estados como Nuevo Mexico y Arizona, y usan un horror de agua para manejar esos centros”

Junta de Conservación del Agua de Colorado tiene muy pocos días para escuchar opiniones del público. Foto: Cortesía / Facebok.
Por esa razón Juan Madrid les propuso:
“Una distribución más equitativa de los recortes, compensaciones justas para quienes conserven agua y una mayor participación de las comunidades latinas y tribales, que históricamente han quedado al margen de estas decisiones”
La Junta de Conservación del Agua de Colorado tiene muy pocos días para escuchar opiniones del público. La fecha límite es el 3 de marzo. Madrid urge a que los afectados alcen la voz.
“Tomamos esas opiniones y tratamos de incluirlas en el comentario público en el que vamos a entrar”
Si los siete estados no aceptan las alternativas propuestas por el gobierno federal, el conflicto podría terminar ante la corte, dejando el futuro del caudal del río Colorado en manos de los jueces.
Foto de portada: Ning Tranquiligold Jin/Flickr
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, desde Boulder, Colorado, Rossana Longo – Better.
Este es un reporte de nuestra serie: Cuando se Seca el Arroyo, apoyado en parte por la Fundación Walton Family Foundation.


