Un proyecto para mejorar el acceso a salud materna en CA

Monitoreando el desarrollo del bebé en el vientre de una madre. Foto: Cortesía de unsplash.com/photos/a-couple-of-people-that-are-in-a-room-akrNKKqEQAI.
California enfrenta una crisis persistente de salud materna, similar a la que atraviesa gran parte de Estados Unidos, marcada por una alta carga de enfermedad y mortalidad, especialmente durante el periodo posparto. De acuerdo al informe Mejorando la atención posparto para la población que da a luz en California a través de la “Ruta Posparto” y los datos oficiales, en promedio, cada cinco días muere una persona en el estado por complicaciones relacionadas con el embarazo, y el 59.5% de las muertes perinatales ocurre dentro de los 12 meses posteriores al parto, lo que evidencia que el riesgo no termina con el nacimiento del bebé, sino que se extiende durante los meses posteriores.
En este contexto, California fue seleccionado por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) para implementar el modelo Transforming Maternal Health (TMaH), un programa federal piloto que comenzó a operar en enero de 2025 en varios condados del estado, con el objetivo de reducir disparidades en la salud materna e infantil, con atención en comunidades que enfrentan mayores barreras de acceso a servicios médicos, como las del valle central.
El programa TMaH propone transformar la atención médica para mujeres embarazadas y sus bebés mediante un enfoque integral, continuo y centrado en la calidad de la atención, en lugar del volumen de servicios prestados. El modelo integra la atención prenatal, durante el parto y posparto, así como servicios clínicos, sociales y de apoyo comunitario a lo largo de todo el ciclo reproductivo: antes del embarazo, durante la gestación, en el nacimiento y hasta un año después del parto.
“Estados Unidos es uno de los países con una de las tasas de mortalidad más altas durante el embarazo. Una de cuatro mujeres, negra o latina, tiene dificultad en el acceso a tratamiento ginecológico”, explicó la doctora, Ángela Ocampo, colaboradora del informe Equidad en la Salud Materna en California. “En el valle central las mujeres reportan haber sentido que sus síntomas no fueron tratados con seriedad, en comparación con otras zonas”, añadió la experta.
El estudio documenta que el 46% de las mujeres latinas y negras encuestadas reportó haber experimentado trato adverso, desigual o injusto por parte de su proveedor de salud durante su embarazo o parto. Además, “aunque los hospitales exigen un proceso para que las pacientes presenten quejas, la mayoría de las mujeres informó desconocer el proceso de reclamación”, afirmó Ocampo.
Ante esa realidad, el modelo Transforming Maternity Care in the Home busca mejorar la atención materna mediante tres pilares clave: acceso, calidad y enfoque integral. Promueve vínculos comunitarios para facilitar el acceso a parteras, doulas y trabajadores de salud comunitarios y se enfoca en brindar una atención centrada en la persona que refuerce la confianza y el empoderamiento de las madres durante el parto. Además, incorpora protocolos clínicos comprobados para atender condiciones como la hipertensión, el consumo de sustancias y otros factores de riesgo durante el embarazo. Finalmente, prioriza un modelo de atención personalizada con herramientas de detección temprana, monitoreo remoto de enfermedades crónicas y conexión con redes de apoyo comunitario.

