Seguridad en el agua tras

Aunque ha sido un proceso difícil, la recuperación de los incendios en el estado de California a lo largo del tiempo han dejado lecciones y ahora se estan implementando esas enseñanzas en las zonas quemadas del condado de Los Ángeles, para que la población consuma agua purificada y limpia.
Por lo que expertos estan inspeccionando el equipo dañado por el incendio de Eaton en Altadena para que la compañía de agua espera que el sistema vuelva a funcionar pronto.
Hace algunos años los incendios dañaron el sistema de aguas, actualmente a causa de los incendios forestales en Pacific Palisades y Altadena, en el condado de Los Ángeles se encuentran en alerta para asegurarse de mantener a los residentes seguros de ingerir o utilizar agua contaminada.
Debido a que en años anteriores esto había sucedio, los expertos compartieron informacion cuando estallaron los incendios de Eaton y Palisades. Por ello, el estado pudo entregar a las empresas de servicios públicos afectadas un manual sobre cómo restablecer el agua potable para sus clientes.
Las lecciones aprendidas ayudaron al Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles, que presta servicios a Pacific Palisades, a restablecer el agua potable a todos sus clientes tan solo dos meses después de que estallaran los incendios, en comparación con un año entero en Santa Rosa, en los incendios de hace unos años.
Se ha dado a conocer que las empresas de servicios públicos de Altadena siguen luchando por restablecer el suministro de agua potable. Y es que aun son muchas las sustancias que deben ser analizadas.
Es por ello, que siempre debemos estar alerta a lo que reporten las autoridades.
Por ejemplo, en declaraciones recientes Edith de Guzmán, investigadora de equidad hídrica y políticas de adaptación climática en la UCLA comentó que “nos encontramos en una especie de nuevo mundo a medida que nos adentramos en esta realidad de incendios forestales urbanos cada vez más numerosos”, reconoció que “tenemos impactos que ni siquiera sabemos cómo medir o monitorear”.
Un químico que se encontró en el incendio de hace algunos años fue el benceno aunque no fue el único contaminante presente en el agua en el condado de Los Ángeles tras el incendio.
Como usted recordara luego de que el humo se asentó en Altadena y Pacific Palisades, las empresas de agua locales rápidamente emitieron órdenes para que la gente no bebiera pero que tampoco hirviera el agua, siguiendo el consejo de la División de Agua Potable de la Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos.
Es relevante que se ponga atención a esas órdenes porque están diseñadas para limitar la exposición peligrosa al benceno, que está presente en el plástico y la madera de construcción tratada, así como en el humo de los incendios forestales. Con el paso del tiempo, beberlo o inhalarlo puede aumentar el riesgo de desarrollar leucemia y otros cánceres de la sangre.
La junta de Control de Recursos Hídricos, ha señalado que aunque hervir el agua puede eliminar los patógenos, sospechosos típicos de contaminación no relacionada con el fuego, este proceso no funciona con el benceno. Incluso, al tener un punto de ebullición más bajo que el agua, el benceno puede entrar fácilmente al aire cuando esta se calienta.
Sin embargo, los científicos advierten que estas recomendaciones aún no se basan en una base científica exhaustiva. Numerosas investigaciones vinculan la exposición prolongada a pequeñas cantidades del contaminante con el riesgo de cáncer. Pocos estudios exploran el potencial de exposiciones breves e intensas en el hogar.
Cifras del estado de California, señalan que, si bien el nivel máximo permitido de benceno en el agua potable es de 1 parte por mil millones, la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental (OSHA) indica que la concentración debe ser de tan solo 0,15 ppb para garantizar que no habrá efectos crónicos a largo plazo. A corto plazo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) considera peligrosa la exposición a más de 200 ppb durante más de un día.
Tras los recientes incendios, las empresas de servicios públicos del condado de Los Ángeles han detectado niveles de hasta 190 ppb en Altadena y 71,3 ppb en Palisades.
Durante incendios previos, algunos expertos argumentaron que las pruebas de benceno por sí solas eran suficientes, diciendo que el químico, que una y otra vez ha excedido los niveles seguros con mayor frecuencia en los sistemas posteriores al incendio, actúa como un buen “indicador” de si otros químicos pueden estar presentes.
Los científicos, indican que lo cierto es que no es la única sustancia y las empresas de servicios públicos deberían analizar no solo el benceno, sino otros contaminantes.
En 2023, la Legislatura estatal de California codificó como ley las pruebas de benceno posteriores a incendios. Si bien solo se exige la prueba de benceno, la División de Agua Potable del estado recomienda que las empresas de servicios públicos realicen pruebas para detectar toda la gama de Contaminantes volátiles y el estado, en ocasiones, ha calificado al benceno como un “indicador” de otros contaminantes.
Lo cierto, es que actualmente hay muchas personas que viven con duchas frías y agua embotellada, porque no tienen la certeza sobre la seguridad del agua.
Por esta razón, los expertos en seguridad hídrica y empresas de servicios públicos que han experimentado la recuperación tras los incendios han instado a las empresas de servicios públicos del condado de Los Ángeles a mantener la mayor transparencia posible, para mantener asi la confianza de los usuarios.