Recortes en Oakland afectan a sobrevivientes de violencia doméstica

La posibilidad de perder servicios especializados para mujeres inmigrantes sobrevivientes de violencia doméstica movilizó a decenas de integrantes de Mujeres Unidas y Activas frente a la municipalidad de Oakland el pasado 9 de junio. La preocupación surge luego de que el Departamento de Prevención de la Violencia distribuyera 38 millones de dólares entre 21 organizaciones comunitarias, excluyendo a grupos que históricamente habían recibido apoyo y reduciendo significativamente los recursos destinados a la atención de la violencia doméstica y la asesoría legal en español.
Sofia Rerucha reportera de Radio Bilingüe preparó esta información
Mujeres Unidas y Activas es un grupo comunitario que apoya a latinas e indígenas en el área de la bahía desde 1989. El pasado 9 de junio se reunieron en las afueras de la municipalidad de Oakland. Su objetivo es revertir los recortes presupuestarios propuestos para el período 2027–2029, que eliminarían -por primera vez en décadas- todos los servicios culturalmente pertinentes para inmigrantes latinas y mayas sobrevivientes de violencia doméstica.
El Departamento de Prevención de la Violencia de la ciudad de Oakland recientemente otorgó $38M en subvenciones a 21 organizaciones comunitarias. Pero varias, como Mujeres Unidas y Activas, ya no están entre quienes recibirán apoyo. Según la organización, el plan propuesto destina apenas el 24 % de los fondos a servicios de violencia doméstica, a pesar de que cada año más de 3.000 residentes de Oakland reportan casos. A esto se suma la reducción a la mitad de los fondos destinados a asesoría legal, incluidos los únicos servicios en español.
“Hoy estoy aquí para compartir mi historia y pedirles que consideren el impacto real que estos fondos tienen en la vida de muchas personas como yo”.
Ella es Alicia Jiménez, sobreviviente de violencia doméstica que habló en la junta de la ciudad.
“Nació mi niña, mi primera hija. Y el papá de ella me dejaron y no quería cuidar a su hija y me amenazó”.
Frente a los tres mil casos que se reportan cada año, Mujeres Unidas y Activas dice que es un subregistro porque en realidad es emocionalmente difícil y aterrorizante reportar una situación de violencia doméstica. En ese sentido, la eliminación de fondos no solo afecta a la comunidad latina e indígena, sino también a la población negra en Oakland que sufre por violencia con armas de fuego.
“Gracias a este apoyo puedo comenzar un nuevo capítulo en mi vida. Hoy no solo soy una sobreviviente, sino también un líder que acompaña a otras mujeres que atraviesan situaciones similares. He visto con mis propios ojos cómo esta organización transforma vidas, brinda esperanza y ayuda mujeres y a familias a encontrar un camino hacia la seguridad y la estabilidad”.
Las inmigrantes tienen menos probabilidad de reportar violencia doméstica y alrededor de 1 de cada 3 latinas ha sufrido esta experiencia, de acuerdo con un reporte de Esperanza United, una clínica para sobrevivientes.
Para ellas, el apoyo que es culturalmente y lingüísticamente receptivo es escaso. Y esto es un factor determinante en la posibilidad de denunciar, pues sentirse cómoda al hablar de lo que viven es más difícil si no se ofrece en su idioma natal. Para Alicia, estar rodeada de otras mujeres indígenas y latinas la ayudó a sentirse más segura y cómoda.
“Ya logré que ya ahora me siento feliz porque ya aprendí mucho y ya sé un poco de esto porque era muy difícil antes. Pero si me paso otra vez, ya puedo llegar a buscar esta organización”.
Entre quienes recibirán los fondos municipales, no hay servicios para sobrevivientes latinas y mayas, de acuerdo con Mujeres Unidas y Activas. Pero la organización continuará ofreciendo sus servicios sin las subvenciones.

