Nubarrones empañan horizonte de la Ley del Campo

Con un el gobierno de Trump las prioridades presupuestarias cambian y algunos programas enfrentarán retos dentro de la importante ley del campo en Estados Unidos, como sabe es una legislación que cubre la agricultura, la ganadería, la conservación, la investigación agrícola y la ayuda alimentaria.
Y aunque algunos piensan que la Ley Agrícola es solo para el campo, la realidad es que es importante porque afecta a todos los estadounidenses, no solo los que viven en zonas rurales sino a toda la población y además tiene que ver con el apoyo a comunidades vulnerables como minorías latinas.
Escuchemos el reporte que preparo mi colega José López Zamorano
A poco más de un mes de que el Congreso de los Estados Unidos aprobó, y el presidente Biden promulgó la Resolución Continua que mantuvo abierto al gobierno federal e incluyó una extensión sólo hasta septiembre de la Ley del Campo, empezaron a aparecer las primeras nubes en el horizonte
En diciembre, los legisladores lograron insertar en la Resolución Continua 20,700 millones de dólares en ayuda para desastres naturales y 10.000 millones de dólares en ayuda económica
Pero eso quiso decir que no fue posible aprobar lo que desean los productores del campo: una nueva Ley del Campo de 5 años de duración con fondos para los llamados programas “huérfanos”, así como más fondos para compensar a los agricultores afectados por el cambio climático
Organizaciones nacionales que representan a agricultores, ganaderos y granjeros reanudaron por ello sus acciones de cabildeo para lograr la renovación por los 5 años con reformas para confrontar las insuficiencias de la ley actual en relación con la cobertura a cultivos no tradicionales y para mitigar los efectos del calentamiento global
Sin embargo, los legisladores advirtieron que el camino hacia un nuevo proyecto de ley agrícola encontró una piedra en el camino: el plan de Reconciliación Presupuestaria de Donald Trump.
Los republicanos que desean reducir el déficit del gobierno federal tienen planes para incluir un posible recorte de $300 mil millones al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) que atiende a familias de bajos ingresos, un 16% de las cuales son latinas.
Aunque los demócratas han dejado en claro que se oponen a las reducciones de SNAP, reconocen que los republicanos cuentan ahora con mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado y que en última instancia será posiblemente una decisión que se tome en la Casa Blanca.
El presidente del Comité de Agricultura, el republicano Glen Thompson sostuvo que el proceso de reconciliación presupuestaria que va a avanzar es un tren, y es difícil de detener”,
Thompson señaló que aunque “la agricultura tendrá un lugar en la mesa… recibiremos instrucciones del comité de presupuesto. Estoy trabajando arduamente para asegurarme de que esas instrucciones funcionen para permitirnos continuar trabajando de manera cooperativa en el Comité de Agricultura para obtener un nuevo proyecto de ley agrícola”.
El congreso enfrenta un plazo para levantar el techo de la deuda nacional en el mes de marzo, por lo que los legisladores creen que el futuro de la ley del Campo dependerá del posible acuerdo entre republicanos y demócratas.
Una propuesta republicana que circula en el Congreso incluye el recorte de los 300,000 millones de SNAP como un mecanismo para financiar el previsto recorte de impuestos del segundo mandato de Trump.
Pero por el momento la decisión más inminente de los agricultores es decidir antes del 15 de abril entre la Cobertura por Pérdida de Precios (PLC) y la Cobertura de Riesgo Agrícola (ARC) para el apoyo del programa de productos básicos.
El Comité Agrícola de la Cámara de Representantes tiene propuso celebrar su primera audiencia completa de la nueva legislatura en febrero, sin fecha precisa. El primer tema ser el estado de la economía rural como parte del proceso para empezar las negociaciones de la versión quinquenal de La ley de Campo
Tanto republicanos como demócratas coinciden en la necesidad de contar con mejores programas de red de seguridad, la ampliación del programa de acceso al mercado para el desarrollo del mercado.
Los líderes de granjeros latinos buscan apoyo para 39 huérfanos que no están financiados por leyes específicas, así como ayuda económica a pequeños granjeros latinos y negros, y recursos para productores afectados por el cambio climático.
También están preocupados que la política de deportaciones profundice el problema de la escasez de mano de obra en granjas, así como de que eso derive en un incremento de frutas y vegetales frescos en los próximos meses.
Gracias a mi colega José López Zamorano por esta información.
Este despacho es realizado en parte por The Walton Family Foundation y es parte de la serie Cuando se seca el Arroyo.