¡No es No!

La presidenta de México Claudia Sheinbaum lee en la conferencia mañanera el mensaje del presidente Donald Trump. Foto: captura de pantala durante la conferencia matutina.
El domingo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum le lanzó un “¡No rotundo!” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejando bien claro que ningún soldado estadunidense pisará territorio mexicano.
“No, presidente, la soberanía no se vende (…) Nunca vamos a aceptar la presencia del ejército de Estados Unidos en nuestro territorio”, dijo Sheinbaum en una de sus conferencias mañaneras, relatando lo que le respondió a Trump en una llamada telefónica reciente.
Aunque Trump siguió con sus bravuconadas en medios de comunicación sobre el carácter de la presidenta Sheinbaum, tras el rechazo ésta, Trump habría prometido que su gobierno redoblará esfuerzos para frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México. Ante esto, Sheinbaum calificó el compromiso como un hecho “histórico”.
Histórico o no, lo cierto es que las incautaciones se han disparado. Según La Jornada, sólo en lo que va de 2025, autoridades estadunidenses han decomisado 18 mil 286 armas destinadas a México, más del doble que en años anteriores.
De esas armas, 9 mil 700 fueron interceptadas desde el 20 de enero, cuando empezó el segundo mandato de Trump, de acuerdo con la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).
Trump también habría prometido que su administración pondrá más atención en combatir a los cárteles que operan a ambos lados de la frontera. Pero los números no cuadran del todo: mientras la ATF reporta miles de decomisos, el Senado mexicano dice que entre 2018 y 2024 apenas se incautaron 3 mil 603 armas en la frontera sur de Estados Unidos.
En días recientes, la ATF presentó resultados de operativos en Louisville, Kentucky y Columbus, Ohio. Según John Nokes, agente especial en Louisville, “el crimen organizado vinculado al tráfico de armas representa una amenaza grave para la seguridad pública”. Su colega, Thomas Greco aseguró que la agencia seguirá el rastro de las armas para evitar que lleguen a manos criminales.
El informe también destaca que los cárteles usan armamento militar pesado, como rifles Barrett M82 (.50), FN M240 y M249, para defender sus rutas y expandir su territorio. Muchas de estas armas entran a México mediante “compras paja”, es decir, a través de prestanombres, explicó Pablo Arrocha, abogado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, SRE.
Ante esto, en Washington ya se están moviendo. Los congresistas demócratas Dick Durbin (Illinois) y Joaquín Castro (Texas) presentaron la iniciativa “Stop Arming Cartels Act”, que busca prohibir rifles calibre .50 y obligar a reportar más ventas sospechosas. También permitiría que las víctimas demanden a fabricantes que no cumplan la ley.
En resumen, el tráfico de armas sigue siendo un tema caliente, pero al menos ahora ambos gobiernos reconocen el problema y empiezan a actuar. El tiempo dirá si este “¡No!” de Sheinbaum se convierte en un punto de quiebre en la lucha contra el “río de hierro” que fluye desde Estados Unidos hacia México.

