Proyecto de ley busca modelo sostenible para lecherías

El estiércol de las vacas libera gas metano y otros metales contaminantes de la atmósfera, por lo que las autoridades luchan por evitar estos gases de efecto invernadero y al cambio climático. Foto: Washington State Department of Agriculture via flickr https://flic.kr/p/28psqhD
Los senadores Alex Padilla de California y Martin Heinrich de Nuevo México presentaron el llamado proyecto de ley COWS, o ley para la Conversión Sostenible de Nuestros Desechos (“Converting Our Waste Sustainably Act”), que busca, entre otras cosas, ayudar a los productores a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e implementar prácticas sostenibles y alternativas para el manejo del estiércol.
Según ambos senadores, la actual crisis climática exige que se adopte un modelo agrícola más sostenible.
Para el presidente de la organización Alianza Agrícola, Luis Jiménez, las lecherías son muy importantes en el estado de Nueva York, el segundo productor de leche del país. Sin embargo, durante una reciente entrevista en el programa Línea Abierta, dijo que las lecherías emiten bastante contaminación, como en el caso de los fertilizantes, y que el estiércol “genera bastantes gases que contaminan el suelo, y por eso se está utilizando más fertilizantes día con día”.
“Se podría instalar equipos tecnológicos donde se produciría el mismo gas que sea reutilizable, las mismas granjas podrían reutilizar este gas para generar energía”, dijo Jiménez en relación con las alternativas que propone la ley COWS, pero advirtió que “los gases que se generan en estos depósitos de estiércol, son bastante venenosos, y si algo cae en estos estantes, son mortales, puede haber explosiones”. Por ello aconseja un manejo bastante adecuado con tecnología y profesionales.
Escucha:
California ya tiene un programa similar que ha financiado casi 200 proyectos de manejo alternativo de estiércol. Según Jiménez, siendo que el estado es “un modelo a seguir, se puede replicar a otros estados”.
Sobre el impacto en las comunidades, sostuvo que, tomando en cuenta toda la gente que trabaja alrededor de las lecherías, el impacto es bastante fuerte, y para reducirlo recomienda “utilizar energía renovable, utilizar prácticas de agricultura más regenerativas, menos industrialización, más plantación de árboles y utilizar equipos tecnológicos”. Sobre quiénes recibirán los fondos, señaló que se tendría que hacer un estudio porque “también hay granjas donde generan bastante economía”, mientras que hay muchas granjas pequeñas que no pueden competir con estas grandes granjas que “acaparan tierra, bastante mercado”.
Escucha:
Jiménez destacó el hecho de que a los trabajadores les llegue muy poca información. “Nosotros estamos intentando comunicar este tipo de información a la gente, a los compañeros, a los trabajadores”, dijo. Para él, es importante que exista un mayor entrenamiento y capacitación sobre el manejo del estiércol, sobre cómo administrar los químicos para no contaminar. También mencionó que las instituciones de gobierno han bloqueado bastante apoyo económico para las granjas y que los recursos están escaseando, y propuso diseñar un programa de capacitación más extenso que incluya cómo evitar contaminar el agua y cómo evitar el uso de químicos que puedan dañar al ser humano.

