Incertidumbre a horas de entrar en vigor aranceles recíprocos

Todos los días toneladas de productos con ganancias billonarias cruzan la frontera de México con Estados Unidos, en una longeva y problemática relación comercial bilateral, que podría afectarse fuertemente con la imposición de aranceles a las importaciones de EEUU impuesta por Trump. Foto: U.S. Customs and Border Protection https://shorturl.at/vaAKp
En menos de 24 horas entrarán en efecto los aranceles recíprocos que el gobierno federal impuso para todo mundo, o el “Día de la Liberación”, utilizando dichos aranceles como una herramienta de negociación que podría obligar a otros países a eliminar sus barreras comerciales a los productos estadunidenses.
Sin embargo, los asesores económicos de Trump todavía discutían si ¿aumentar los ingresos o reducir las barreras al comercio exterior? Temen que la medida volverá como un bumerang y golpeará a los propios estadunidenses en distintos sectores de la economía, y a los consumidores en general.
Los agricultores de California temen por ejemplo pérdidas multimillonarias por la guerra comercial arancelaria y rescates desiguales que detonó Trump con su política de “tarifas”. Y ante esta amenaza una coalición de organizaciones agrícolas de California insta a sus representantes políticos en el Congreso del estado a proteger su economía y evitar convertirse en otra víctima de la guerra de aranceles. Casi dos docenas de las más influyentes organizaciones agrícolas, como California Farm Bureau, Western Growers y American Pistachio Growers, dice The Fresno Bee, enviaron una carta al gobierno de Trump indicando que “las medidas comerciales emergentes podrían desencadenar aranceles de represalia que perjudicarán a los agricultores de California, cuyas exportaciones totalizaron 23 mil 600 millones de dólares en 2022”.
Mientras tanto, este fin de semana delegaciones de alto nivel de México y Estados Unidos se reunieron a discutir los últimos detalles de la nueva etapa en que entra la relación comercial bilateral, a pesar de que el tratado comercial de América del Norte, TEMEC, se revisa el año entrante.
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente habló por teléfono con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a quien le reiteró la necesidad de mantener vigente el acuerdo comercial TEMEC e iniciar en breve su revisión.
Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce señaló que, en la llamada, Rubio abordó con su par mexicano “las medidas destinadas a proteger la industria automotriz estadunidense”, reporta La Jornada.
Por otro lado, la imposición de aranceles recíprocos a nivel global golpeará también a los agricultores del Medio Oeste estadunidense de varias posibles maneras:
- Disminución de exportaciones: Países como China, Canadá, México y la Unión Europea podrían responder con aranceles a productos agrícolas clave, como la soya, el maíz, el trigo y la carne de cerdo, reduciendo la demanda de exportaciones estadunidenses.
- Caída de precios de productos agrícolas: Con menos compradores internacionales, los precios de los productos agrícolas podrían caer, afectando directamente los ingresos de los agricultores.
- Aumento en costos de producción: Muchos insumos agrícolas, como fertilizantes, maquinaria y repuestos, provienen del extranjero. Los aranceles aumentarían sus costos, reduciendo la rentabilidad.
- Mayor dependencia de subsidios gubernamentales: Para compensar las pérdidas, los agricultores podrían necesitar más ayuda financiera del gobierno, como ocurrió en la guerra comercial con China en 2018-2019.
- Pérdida de mercados internacionales: Una vez que los países afectados busquen proveedores alternativos, podría ser difícil recuperar esos mercados incluso después de que los aranceles sean eliminados.
Vale recordar que en 2018, la administración Trump anunció un paquete de asistencia de 12 mil millones de dólares destinado a compensar a los productores afectados por los aranceles impuestos por países como China, Canadá y México. Este paquete incluyó pagos directos a agricultores de soya, maíz, trigo y otros cultivos, así como la compra y distribución de excedentes agrícolas.
En 2019 y 2020, se destinaron casi 20 mil millones y 46 mil millones de dólares respectivamente en ayudas adicionales para mitigar las pérdidas sufridas por los agricultores particulamente del Medio Oeste debido a la guerra comercial con China y otros desafíos económicos, dice Los Angeles Times.
Sin embargo, en 2025 la administración Trump recortó más de mil millones de dólares en fondos destinados a programas que ayudaban a escuelas y bancos de alimentos a adquirir productos de agricultores locales. Estos recortes afectaron iniciativas como el programa de Alimentos Locales para Escuelas y el Programa de Acuerdo Cooperativo de Asistencia para la Compra de Alimentos Locales.