Harvard demanda a gobierno de Trump por congelar fondos

Campamento estudiantil en los jardines de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, poco antes de que se iniciara un evento oficial el 29 de abril de 2024, cuando estallaron las protestas contra el genocidio israelí en Gaza. Foto: Antígona Martínez.
La confrontación legal entre las universidades estadunidenses y la administración del presidente Trump ha escalado considerablemente, luego de que la prestigiosa Universidad de Harvard presentara el lunes una demanda ante un tribunal federal en Massachusetts. Harvard acusa al gobierno federal de congelar indebidamente 2 mil 200 millones de dólares en fondos destinados a la investigación científica y médica, medida que considera “una violación a la Primera Enmienda constitucional, así como un exceso de autoridad y una ruptura de procedimientos administrativos establecidos”.
La disputa se origina en una serie de exigencias enviadas a principios de mes por la administración Trump a Harvard, incluyendo auditorías a profesores, informar sobre estudiantes internacionales acusados de mala conducta, y designar supervisores externos para verificar que los departamentos académicos no tengan diversidad de opiniones considerada “excesiva”.
Harvard sostiene que la retención de los fondos federales busca presionar a la universidad para influir indebidamente en sus decisiones académicas, una acción que calificó como un intento de ejercer “control inapropiado y sin precedentes”. En un comunicado divulgado el lunes, Alan M. Garber, presidente de la institución denunció que la administración Trump pretende dictarle a la universidad “a quién contratar y qué enseñar”.
Garber alertó, en declaraciones a The New York Times, que las consecuencias serían “graves y duraderas” si el gobierno logra imponer sus condiciones. Los estudios sobre el cáncer pediátrico, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson se verían afectados, escribió.
La demanda presentada por Harvard en el Tribunal Federal de Distrito en Massachusetts nombra como acusados a múltiples altos funcionarios federales, entre ellos Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos; Linda M. McMahon, secretaria de Educación; Stephen Ehikian, administrador interino de la Administración de Servicios Generales; Pamela J. Bondi, procuradora general, entre otros.
Además de la congelación de fondos, la administración Trump ha amenazado con retirar la exención fiscal a Harvard bajo acusaciones de antisemitismo. Estas acusaciones forman parte de una campaña más amplia contra instituciones académicas, bajo el argumento de combatir discriminación religiosa y política.
También se han implementado recortes de fondos en otras universidades de élite, y un nuevo grupo de trabajo gubernamental contra el antisemitismo ha identificado al menos 60 universidades para su revisión.
El presidente Trump ha acusado a las universidades de no proteger a los estudiantes judíos durante las protestas universitarias del año pasado contra la guerra en Gaza y el apoyo de Estados Unidos al genocidio de Israel.
Columbia, Cornell, Northwestern y Princeton también han sido amenazadas con la retención de miles de millones de dólares en fondos federales.
Inicialmente, la Universidad de Columbia había aceptado algunas exigencias del gobierno, pero inspirada por la respuesta legal de Harvard, la presidenta interina de Columbia, Claire Shipman declaró este lunes por la noche en un comunicado a la comunidad universitaria que su institución “no cederá a acuerdos que exijan renunciar a la independencia y autonomía académica”.
En su demanda, Harvard solicitó al tribunal una orden judicial que acelere la resolución del conflicto, enfatizando que la administración Trump ha ignorado los procedimientos y plazos habituales en disputas relacionadas con derechos civiles.

