Estudiantes de CA ante las presiones del gobierno

Inmigrantes latinos y aliadlos, convocados por la organización comunitaria, CASA, protestan frente a La Casa Blanca para que se detengan las deportaciones. Foto: Cortesía de CASA.
La inversión en escuelas comunitarias, salud mental juvenil y alternativas de aprendizaje convierte a los centros educativos de California en lugares seguros y de apoyo, en medio de un contexto donde un plan de deportaciones masivas amenaza a miles de estudiantes. Esta es una de las conclusiones del estudio California Youth & Families Speak, de la Alianza de California por el Futuro del Aprendizaje (CA PFL, por sus siglas en inglés), realizado con más de 1800 estudiantes y familias.
Mientras la administración Trump ataca la educación pública y los derechos estudiantiles, los estudiantes y las familias de California se niegan a guardar silencio. La CA PFL reunió a familias, jóvenes y educadores para hablar sobre estos ataques, compartir lo que necesitan para sentirse seguros y apoyados, y expresar su visión de las escuelas públicas como espacios de pertenencia y oportunidad.
Su mensaje es claro: los responsables de diseñar políticas, así como los líderes escolares y distritales, deben asociarse para defender y fortalecer una visión progresista de la educación pública, una que no solo apoye el desarrollo integral de cada estudiante, sino que fomente comunidades comprometidas con una democracia multirracial.
En un comunicado de prensa, Jeacile Bell, de la organización Californians for Justice, señaló que “a pesar de las graves amenazas de deportación y discriminación, nuestras comunidades responden con solidaridad y amor”. Y agregó que en todo el estado impulsan una campaña donde “estudiantes y familias comparten y se llevan comida mutuamente, organizan rutas seguras y viven la visión de escuelas de alegría, sanación y oportunidades”.
Abarcando escuelas urbanas, suburbanas y rurales, el informe detalla seis prioridades esenciales para la educación pública:
- Garantizar escuelas seguras y acogedoras para estudiantes y familias inmigrantes, BIPOC y LGBTIQ+, mediante políticas de refugio seguro, prácticas restaurativas y campus libres de ICE y de la policía.
- Mantener y aumentar el financiamiento y la infraestructura de las escuelas públicas, con instalaciones adecuadas, educadores diversos y apoyados, y una distribución equitativa de recursos.
- Reforzar la toma de decisiones compartida con jóvenes, familias y comunidades, mediante alianzas significativas para definir prioridades, planes y políticas.
- Seguir priorizando la salud mental y el bienestar para apoyar a los jóvenes en el entorno político y social actual tan tenso, con prácticas relacionadas a la salud mental, acceso a consejeros, centros de bienestar y atención informada sobre traumas. Apoya estos esfuerzos mediante el acceso continuo a recursos estatales como la Iniciativa de Salud Conductual para Niños y Jóvenes.
- Defender y promover un currículo atractivo y culturalmente afirmativo, junto con trayectorias universitarias y profesionales diversas, ampliando habilidades para la vida, educación financiera y preparación universitaria y laboral mediante programas como Golden State Pathways.
- Defender y promover un currículo atractivo y culturalmente afirmativo, junto con trayectorias universitarias y profesionales diversas, ampliando habilidades para la vida, educación financiera y preparación universitaria y laboral mediante programas como Golden State Pathways.
- Seguir invirtiendo en escuelas comunitarias, con un enfoque transformador basado en el poder compartido con jóvenes y familias, conectando educación de alta calidad con acceso a salud, vivienda y alimentación, mediante recursos como el Programa de Asociación para Escuelas Comunitarias de California.

