Entre protestas pacíficas, choque Newsom-Trump

Hija de un trabajador detenido durante una de las redadas de ICE en una fábrica de ropa en Los Ángeles, California. Hicieron una conferencia de prensa para exigir la presentación de los detenidos y los cargos que se les imputan. Foto: Alejandro Maciel.
La jornada de protestas del lunes en Los Ángeles no arrojó actos de vandalismo, aunque sí se vivió un ambiente tenso.
Los organizadores de las protestas pidieron una y otra vez a los participantes que marcharan de manera pacífica, siguiendo la instrucción del fin de semana del gobernador Gavin Newsom, que pidió a los manifestantes que no se tragaran el anzuelo de la provocación.
Y es que las imágenes que vimos un día antes, de jóvenes ondeando la bandera mexicana sobre un auto en llamas, hizo pensar a muchos que todo era un escenario fabricado por el presidente Donald Trump para generar una imagen de caos, pero sobre todo de xenofobia en contra de la comunidad mexicana.
La imagen, muy similar a la del hondureño ondeando la bandera de su país sobre el muro fronterizo, le dio la vuelta al mundo y dio pie a que el entonces candidato Donald Trump, para asegurar que Estados Unidos estaba siendo “invadido” por hordas de “ilegales”.
Ante la xenofobia reflejada en las redes sociales por dicha imagen, y las manifestaciones de violencia, tanto el gobernador Newsom como la alcaldesa Karen Bass expresaron su intención de respetar el derecho a protestar protegido en la Constitución, pero también advirtieron enérgicamente que no se permitirían actos de vandalismo.
Mantener la paz en las manifestaciones es ante todo, un objetivo político para desactivar la bélica narrativa presidencial que retrata a Los Ángeles, como una ciudad sumida en el caos y controlada por invasores extranjeros.
Desde esa óptica el presidente no ha dudado no sólo en federalizar la Guardia Nacional (pasando por encima del gobernador Newsom, a quien califica de incompetente), sino que también ha ordenado la movilización de 700 marines para que protejan las instalaciones federales.
“Hay un intento deliberado de formar caos en la ciudad”, dijo la alcaldesa Karen Bass en conferencia de prensa el lunes por la noche, y agregó que la ciudad cuenta con los recursos y la experiencia suficiente para controlar grandes protestas.
El día de ayer ICE llevó a cabo al menos cinco redadas, informó la alcaldesa, aunque aclaró que no se sabía con precisión en qué zonas.
La alcaldesa Bass dijo también que el gobierno federal había mentido al asegurar que iría solo tras inmigrantes indocumentados con antecedentes criminales. “Están deteniendo a personas que simplemente están trabajando, que tienen años viviendo en nuestra ciudad, eso es injusto”.
Las protestas de anoche incluyeron manifestaciones en Santa Ana, Huntington Beach y en San Francisco. Por la noche, agentes del LAPD emitieron ordenes de dispersión para tratar de evitar que ocurrieran desmanes.
Se espera que hoy martes los 700 marines estacionados en el Centro de Combate Aéreo-Terrestre en Twentynine Palms, California, empiecen a llegar a la ciudad de Los Ángeles.
Las tropas de Marines pertenecen al 2° Batallón, 7° Regimiento de Marines de Twentynine Palms, sobre quienes el Comando Norte de Estados Unidos se había referido el domingo indicando que estaban listos para desplegarse si lo necesitaba el Departamento de Defensa.
Bass culpó a Trump por aumentar innecesariamente las tensiones en la ciudad. “Se trata de otra agenda, no de seguridad pública”, afirmó la alcaldesa visiblemente molesta.
El presidente Trump ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) realizar una operación de 60 días en la ciudad para liberarla de “invasores”, en referencia a los inmigrantes.
Por su lado y siguiendo instrucciones del gobernador, el fiscal general de California, Rob Bonta dijo el lunes que el estado busca una orden judicial para detener la federalización de 60 días de las tropas de la Guardia Nacional por parte del presidente.
Bonta argumentó que los enfrentamientos durante el fin de semana entre los agentes federales de Inmigración y los manifestantes que protestaban contra las redadas de ICE no cumplieron con el estándar para ninguna de las condiciones necesarias para el despliegue de los militares, y que la orden de Trump fue “innecesaria, inútil y contraproducente”.
Esta es la demanda número 24 del estado contra la segunda administración de Trump.
Los efectos de las redadas han empezado a tener consecuencias en todos los ámbitos de la vida cotidiana de la ciudad. Algunos sectores que tradicionalmente tienen una gran actividad comercial se encuentran semi-vacíos por temor a las redadas.
Incluso el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, ante la proximidad de las graduaciones de fin de curso, hizo un llamado a las familias que se sientan atemorizadas, para que observen las ceremonias en línea, a fin de evitar la posibilidad de ser víctimas de las redadas.

