Del dolor a la justicia: sobrevivientes del 9-11, 25 años después

Un vistazo a los escombros de las derribadas Torres Gemelas del World Trade Center tras los ataques del 9/11 de 2001. Foto: World Trade Center U.S. Customs and Border Protection, United States Government Work/Flickr https://shorturl.at/ojSPl
A 25 años de los ataques del 11 de septiembre, Estados Unidos reflexiona sobre el giro que se vivió en seguridad, libertades y la vida cotidiana del país. La tragedia también marcó a la comunidad latina, dejando una huella de 258 fallecidos. José López Zamorano retoma los casos y las vidas de algunos sobrevivientes y nos comparte, desde Washington, D.C., cómo transformaron su dolor en una lucha por la justicia.
Esto es una transcripción del audio
A las 8:46 del 11 de septiembre de 2001, el vuelo 11 de American Airlines, secuestrado por terroristas bajo las órdenes de Osama bin Laden, impactó contra la Torre Norte del World Trade Center, en Nueva York. Diecisiete minutos después, el vuelo 175 de United Airlines se estrella contra la Torre Sur. El entonces presidente George W Bush se encontraba en la escuela primaria de Emma E. Booker, en Florida, escuchando a un alumno leer el libro La Cabra Mascota. A un cuarto de siglo de la tragedia, compartió esta semana sus pensamientos.
“Estados Unidos está siendo atacado. No tuve mucho tiempo para asimilarlo, pero me quedó muy claro que, si estábamos bajo ataque, mi deber era proteger a la niña que me estaba leyendo, a su familia y a su país; fue un momento de lucidez”En el interior de la Torre Norte se encontraba el conserje de origen boricua William Rodriguez.
“Da la sensación que era como un terremoto porque la gente se metió debajo del marco de las puertas y cuando yo veo eso empiezo a gritar, !tenemos que salir, tenemos que salir!”
William utilizó su llave maestra para abrir las puertas de las escaleras y ayudar a los bomberos a evacuar a cientos de personas atrapadas. Sobrevivió al derrumbe por refugiarse debajo de un camión de bomberos, donde quedó sepultado entre los escombros hasta ser rescatado.
“Era un total caos, horror habían zapatos tirados por todas partes, la gente tratando de escapar”
Una célebre fotografía de ese día lo muestra con un chaleco reflectante naranja del FDNY mientras ayuda a evacuar a un herido.
La tragedia transformó su vida: perdió amigos, sufrió secuelas físicas y emocionales y quedó sin empleo. Sus dificultades lo llevaron a vivir debajo de un puente a pesar de haber recaudado millones de dólares para familiares de los 200 amigos que perdió ese día.
“No tomé un sólo centavo… para mi lucrarme con una cosa que fue tan detrimental para la nación y para mi mismo hubiera sido inmoral”
Desde hace mas de 20 años se reinventó como conferencista para compartir su experiencia y mantener viva la memoria de quienes murieron.
Kelley Ortega era una niña que vivía con su familia en Long Island cuando ocurrieron los ataques. se encontraba en su clase de matematicas del octavo grado al miomento de los impactos
“Y de repente el teléfono sonó de la profesora, gente empezaba a ver a las ventana y empezaban a llegar los padres a sacar los niños de la escuela… fue algo imposible de olvidar, cosas que quedan grabadas y marcadas en uno”
Dos de los padres de sus mejores amigas hispanas eran bomberos. Nunca regresaron a sus casa. A un cuarto de siglo de distancia y como abogada migratoria, reflexiona sobre la paradoja del trato que ahora reciben los migrantes hispanos.
“Esas actividades muy agresivas de inmigracion, tocan a cualquier persona que no tenga un estatus en este país. a pesar de cualquier contribución masiva que haya hecho en el pasado”
En la ceremonia de recordatorio del 25 aniversario se volvieron a leer los nombres, uno por uno de las 2,977 víctimas mortales, incluidos los 258 hispanos.
Desde los ataques terroristas, Estados Unidos endureció la seguridad aérea, la vigilancia fronteriza y el público aceptó nuevos límites a sus libertades individuales.Aunque algunos controles se han relajado, el 11 de septiembre marcó un antes y un después de la vida cotidiana no sólo en este país sino en el resto del mundo.
Para la Edición Semanaria del Noticiero Latino, desde Washington,D.C. José López Zamorano

