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Con ICE Trump prefiere politiquería a soluciones reales

Por Maribel Hastings/Asesora de America’s Voice
Publicado 26 marzo, 2026

Resistencia y primeros logros pero aumenta la solidaridad en el país y demanda de cambios alto a los abusos con marchas como esta en Minneapolis. Foto: Indivisible Twin Cities.

En una movida puramente politiquera, el presidente Donald Trump desplegó agentes de ICE para “asistir” a los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) que se han visto cortos de personal por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Agentes que no están entrenados para esas labores como tampoco lo están para lidiar civilizadamente con multitudes o situaciones imprevistas, como demostraron en Minneapolis, Minnesota, y en otras ciudades a través del país.

Hay que desmenuzar un poco lo que está ocurriendo. En primer lugar, la cruzada antinmigrante de Trump continuará ahora que el Senado confirmó al senador republicano de Oklahoma, Markwayne Mullin, como el nuevo secretario del DHS para implementar una extremista estrategia migratoria basada en la crueldad. También se basa en una impresionante miopía en torno a los daños económicos generados.

Las detenciones indiscriminadas siguen su curso y eso incluye a personas con protecciones, como los beneficiarios de DACA. Y continúan deteniendo y deportando a personas sin historial delictivo violento.

ProPublica reportó que la detención de padres indocumentados con hijos ciudadanos se duplicó desde que Trump asumió su segundo mandato.

“En los primeros siete meses de su segundo mandato, las autoridades detuvieron y encarcelaron a padres de al menos 11 mil niños ciudadanos estadunidenses, una cifra que, de mantenerse el ritmo, se habrá duplicado aproximadamente a estas alturas. Eso supone una media de más de 50 niños ciudadanos estadunidenses al día, cuyos padres han sido detenidos”, dice el artículo basado en un análisis de datos de ICE, compartido en exclusiva con ProPublica

Queda claro que el gobierno de Trump solamente busca politiquear con el tema migratorio. Aquí no importa la política pública. Por ejemplo, el cierre parcial del DHS se debe a que los demócratas exigen cambios en la forma que se conducen los agentes migratorios cuyos excesos y violencia han resultado en la muerte de ciudadanos estadunidenses.

El público estadunidense no apoya los excesos de ICE. Una encuesta de CBS News/YouGov encontró que 54 por ciento de los estadunidenses considera que las operaciones de ICE deben reducirse.

Pero Trump decide hacerlos todavía más visibles enviándolos a 14 aeropuertos sin el entrenamiento para desempeñar una labor donde hay multitudes agobiadas por las largas filas y esperas, y agentes migratorios armados. ¿Qué podría salir mal?

Government Executive reportó que funcionarios y exfuncionarios de la TSA consideran que el personal de ICE no tiene “la formación necesaria para comprobar la identificación, examinar las radiografías del equipaje o prestar otros servicios de seguridad fundamentales. Los empleados de la TSA reciben formación teórica y práctica antes de poder desempeñar esas funciones”.

“Nuestros miembros de la TSA han acudido a trabajar cada día, sin cobrar su sueldo, porque creen en la misión de garantizar la seguridad de los pasajeros. Merecen que se les pague, y no que se les sustituya por agentes armados y sin formación que han demostrado lo peligrosos que pueden llegar a ser”, declaró Everett Kelley, presidente de la Federación Estadunidense de Empleados Gubernamentales.

Otra señal de la politiquería de Trump es tratar de condicionar la solución del cierre parcial del DHS a que el Senado le apruebe el SAVE Act, una medida que bajo el disfraz de querer evitar que los no ciudadanos voten en las elecciones de manera fraudulenta, algo que no ocurre,  privaría de su derecho al voto a 21 millones de estadunidenses que no tienen acceso a los documentos que se exigirían para votar.

Aunque el SAVE Act no tiene los votos en el Senado, Trump insiste en que es el asunto más importante ante la Cámara Alta, una “solución” a un problema inexistente que sólo aviva temores de que Trump quiere interferir en las elecciones de medio tiempo.

Su exasesor Steve Bannon, declaró que la presencia de ICE en los aeropuertos es un “ensayo” para implantar su presencia en los centros de votación en las elecciones del 3 de noviembre. Aunque como aclara Eliza Sweren-Becker, subdirectora de Derecho al Voto y Elecciones del Brennan Center for Justice, “sería un delito federal que se produjera una interferencia de ese tipo”. 

Últimamente Trump todo lo soluciona desplegando agentes de ICE cual si fuera su ejército privado. Ojalá no sea un atisbo de cosas por venir. 

 

Maribel Hastings

202.615.8209

@maribelhastings

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