Amenazas al río San Joaquín

Compuerta en canal de riego en campos agrícolas de Mexicali, BC., similares a las antiguas redes de canales conocidas como acequias en Nuevo México y el sur de Colorado. Foto: Josie Tizcareño.
Declarado como el segundo río más amenazado de Estados Unidos por American Rivers, el río San Joaquín enfrenta hoy una combinación de crisis ambientales que no se explican por un solo factor. Es fuente de agua para unos 30 millones de personas, sostiene casi la mitad de la economía agrícola del estado —valorada en 61 mil millones de dólares— y es hábitat clave para el salmón chinook y la trucha steelhead.
La Union of Concerned Scientists advierte que la sobreextracción de agua subterránea —impulsada en gran medida por la agricultura— está agotando los acuíferos y provocando el hundimiento progresivo del terreno. A esto se suma la posible expansión de una mina de grava cerca de Fresno, impulsada por la empresa cementera CEMEX. Grupos conservacionistas advierten de que el proyecto podría deteriorar la calidad del agua y perjudicar aún más a especies ya vulnerables.
Patricia Flores, directora asociada de California en American Rivers, puso en perspectiva el tema en Línea Abierta. “Hay que entender que este río ha sido explotado por muchos años. Ha enfrentado muchos riesgos y, en algunos momentos, incluso se ha quedado seco”. California “tiene un problema con el agua: el vaciado de acuíferos ha provocado el hundimiento de parte del estado”, reafirma Xataca, un medio especializado en tecnología y ciencia.
La vocera de American Rivers insiste en que la pregunta ahora no es si el río está en riesgo, sino si vamos a actuar a tiempo para evitar que lo pierda todo. Un ejemplo claro es que, “históricamente, millones de salmones regresaban por este río. Hoy quedan apenas fracciones, y eso tiene que ver con que ya no hay suficiente agua en ciertos tramos”.
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