Imposición de aranceles afectan los bolsillos

A un año del llamado “día de la liberación”, la política comercial de Donald Trump enfrenta un duro revés. La Corte Suprema de Estados Unidos anuló parte de los aranceles al determinar que el presidente excedió su autoridad para imponerlos y ordenó la devolución de los montos cobrados.
Ahora, el desafío es cómo reembolsar a empresarios importadores y consumidores los miles de millones de dólares recaudados indebidamente. Expertos advierten que el sistema aduanero no está preparado para procesar este volumen.
El doctor Alfredo Romero, economista y director del Departamento de Economía de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte, explica el estado actual de la política arancelaria impulsada durante la administración Trump.
El Dr. Romero señala que, aunque existe una apelación en curso, el reembolso a los afectados deberá llevarse a cabo.
Especialistas coinciden en que el gobierno no cuenta aún con la infraestructura necesaria para enfrentar el proceso de devoluciones, escuchemos al doctor Alfredo Romero, economista y director del Departamento de Economía de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte.
El doctor Alfredo Romero, indica que se prevé la implementación de un sistema automatizado para gestionar los reembolsos.
Los aranceles impuestos en abril cumplen ya un año, en medio de un panorama comercial incierto.
Tras el fallo judicial, también se han establecido nuevos aranceles. ¿Cómo se aplican y a quiénes afectan?
Alfredo Romero, economista y director del Departamento de Economía de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte, añade que factores internacionales, como la tensión en Irán, inciden directamente en la economía y en la política comercial de Estados Unidos.
Destaca que diversos insumos, especialmente los relacionados con el petróleo, han incrementado su costo.
Finalmente, doctor Alfredo Romero, economista y director del Departamento de Economía de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte, considera que, pese a estos desafíos, la economía estadounidense se mantiene sólida y no prevé una recesión en el corto plazo.

