Cuestionan construcción de muro en Presidio, Texas

Mapa del Proyecto de Control de Inundaciones de Presidio, que muestra el recorrido del sistema de diques que protege a la comunidad a lo largo del Río Bravo. Foto: cortesía de John Kennedy.
Residentes y autoridades de Presidio, Texas, cuestionan la construcción del muro fronterizo impulsado por el presidente Donald Trump, pues temen que pueda aumentar el riesgo de inundaciones en esta población de mayoría latina a orillas del río Bravo. Un juez federal rechazó frenar temporalmente la obra, mientras el proyecto continúa sin la aprobación de un diseño final. Mariana Pineda habló con autoridades locales y residentes sobre sus principales preocupaciones. Este es su reporte.
Esto es una transcripción del audio
“Es un lago grandote, eso sí lo he visto yo, un lago grandote…”
José Durán Leiva, originario de Presidio, tiene 73 años y ha sido testigo de varias inundaciones en su pueblo.
“Y hay veces que llega hasta Presidio, hasta el pueblo, aquí llegó como a un cuarto de la casa de mi mamá”

José Durán Leiva junto a su esposa. Originario de Presidio, ha vivido gran parte de la historia reciente de esta comunidad fronteriza. Foto: cortesía de José Durán Leiva.
En Presidio, Texas, 9 de cada 10 habitantes son latinos. Es una comunidad fronteriza con más de 340 años de historia, a orillas del río Bravo, frente a Ojinaga, Chihuahua, en México.
Precisamente para proteger a Presidio de las inundaciones se construyeron varios diques de contención. Aun así, la ciudad vivió una grave emergencia por inundaciones en 2008. Hoy, uno de los planes considerados para el muro fronterizo contempla modificar esos diques. Aproximadamente a media milla vive Denise Estrada, veterana de guerra cuya familia lleva generaciones en la región.
“It definitely affects me. And if it does, I will lose everything. I know I will…“
(Claro que me afecta. Si llega a pasar algo, lo voy a perder todo. Yo sé que sí. Porque hasta cuando llueve poquito, ya se me mete el agua).
Demise cuestiona la necesidad del muro. Con la voz quebrantada, habla de su arraigo a Presidio y de lo que teme perder.
“I was born here. I was born in ranches, and it’s broken my heart…“
(Yo nací aquí, crecí entre ranchos, y esto me ha roto el corazón. De verdad me ha roto el corazón. Me preocupa sobre todo la vida silvestre, porque estamos en el desierto, hay sequía y los animales apenas tienen agua. Y esto podría impedirles llegar al río).

Denise Estrada coloca banderas en honor a veteranos en un cementerio cercano al Río Bravo. La residente de Presidio ha expresado preocupación por el posible impacto de futuras inundaciones en estos sitios. Foto: cortesía de Denise Estrada.
En junio el Distrito de Desarrollo Municipal de Presidio demandó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a Aduanas y Protección Fronteriza, CBP, para exigir una revisión formal de ingeniería antes de modificar los diques. El 2 de agosto un juez rechazó frenar temporalmente el proyecto, pero no determinó que fuera seguro. El gobierno reconoció que todavía no había un diseño final aprobado.
Ya pasó más de un mes y John Kennedy, director ejecutivo del Distrito de Desarrollo Municipal, asegura que…
“But as far as we know, there isn’t a final design yet…“
(Hasta donde sabemos, todavía no hay un diseño final. Deberíamos tener algo en las próximas semanas).

John Kennedy, director ejecutivo del Distrito de Desarrollo Municipal de Presidio, sostiene que las comunidades fronterizas han sido marginadas con frecuencia y que los residentes locales han tenido poca participación en las decisiones sobre el proyecto. Foto: cortesía de John Kennedy.
El expediente judicial muestra que se ha considerado modificar el dique con una estructura de concreto y bolardos (poste corto y resistente en el suelo de la vía pública o en los puertos para impedir el paso de vehículos). El gobierno también ha evaluado una alternativa que no alteraría el sistema existente y ha dicho que, una vez que exista un diseño consultará con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
Kennedy insiste en que Presidio no se opone a la seguridad fronteriza.
“We’re not against border security… We’re really not…“
(No estamos en contra de la seguridad fronteriza. Sólo planteamos preguntas sobre el riesgo de inundaciones y la seguridad de la comunidad…Y no deberíamos tener que esperar a que llueva para ver qué pasa).
Pero la oposición al muro también se extiende a la región de Big Bend. Empresarios turísticos, grupos indígenas y ambientalistas se han opuesto a los proyectos por su posible impacto en sitios arqueológicos, áreas sagradas y el entorno natural. CBP mantiene pausadas hasta el 30 de septiembre las actividades que alteren el terreno en los proyectos Big Bend 2 y 4, para permitir mayor participación pública.

Paisaje de la zona fronteriza de Presidio, Texas, cerca del Río Bravo. Foto: cortesía de John Kennedy.
Por su parte, CBP y la Comisión Internacional de Límites y Aguas no concedieron entrevistas antes del cierre de esta nota.
Mientras Presidio espera respuestas, José Durán Leiva reconoce que sabe poco sobre los detalles del proyecto y dice que todavía hay información que la comunidad no conoce con claridad. Para entender lo que vive Presidio, asegura, hay que conocerlo de cerca.
“La única manera es que vengan a ver yo te puedo explicar, pero no me vas a entender hasta que no vienes”.
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, desde Houston, Mariana Pineda.

