El segundo debate entre la senadora demócrata, Barbara Boxer y su oponente la candidata republicana, Carly Fiorina dejó en claro las marcadas diferencias entre ambas aspirantes en temas claves como la inmigración, el medio ambiente, la salud, el empleo y hasta la guerra del narco en México.
En el tema migratorio Fiorina propone un programa de trabajadores huéspedes y asegurar las fronteras. Pese a varios cuestionamientos rechazó en el debate explicar qué haría con los entre 11 y 12 millones de inmigrantes indocumentados que hay en el país, si en este momento se sellaran las fronteras.
Boxer, quien ha estado 18 años en el Senado y busca su cuarta reelección se pronunció directamente por una reforma migratoria. El apoyo que ha mantenido por años para una reforma puede ser la razón por la que 49 por ciento de los votantes latinos la apoyan contra 19% para Fiorina, de acuerdo a una encuesta del Instituto de Políticas Públicas (PPIC) dada a conocer anoche.
Fiorina atacó a Boxer por haber votado en contra de un programa de trabajadores huéspedes en 2007 pero la demócrata se defendió al decir que era “draconiano porque motivaba la servidumbre”.
En materia de medio ambiente Fiorina acusó a Boxer de defender los intereses de los ambientalistas, quienes les dan dinero para sus campañas; pero Boxer la contraatacó y dijo que la republicana representa los intereses de “las grandes compañías petroleras”.
Fiorina considera que los esfuerzos estatales para frenar el calentamiento global como la ley AB32 son una mala idea porque no tendría ningún impacto si el problema no se atiende de manera global.
Boxer, presidenta del Comité del Medio Ambiente y Obras Públicas del Senado, una constante luchadora por una mejor calidad del aire y en contra de más perforaciones petroleras en las costas, dijo que le conmociona que alguien quiera ser senadora y le dé la espalda al medio ambiente.
En cuanto a la guerra del narco en México Fiorina se pronunció por dar más apoyo a los mexicanos si ellos lo piden. Llamó a México “un estado fracasado en la lucha contra el narco“. Boxer respondió que México tiene su propio gobierno y que nunca les diría qué hacer.
Tocante a la reforma de salud, por la que votó Boxer, Fiorina dice que debe ser echada abajo y reemplazada para que haya opciones más accesibles y con calidad sin que aumente el déficit nacional, pero Boxer asegura que sólo necesita enmendarse porque tomó cien años lograrla.
En el empleo, Boxer dijo que hay que incentivar a las compañías que contratan trabajadores estadounidenses y quitarlos a quienes los mandan a otros países como lo hizo Fiorina cuando fue presidenta de la corporacion Hewlett Packard.
Fiorina dijo que ella recortaría el gasto en exceso que hay en Washington, DC pero el gasto a la defensa nacional no lo tocaría.
El segundo debate fue organizado por el diario La Opinion de Los Ángeles y la Radio Pública del Sur de California, KPCC 89.3.
Según el sondeo de PPIC, el 39% de los votantes en general apoyan a Boxer, el 34% a Fiorina mientras que un 22% están indecisos.
Una probable derrota de Boxer podría representar un duro golpe para el partido demócrata y la pérdida de un voto crucial para que el presidente Obama pueda avanzar su agenda. Un posible triunfo de Fiorina podría significar la posibilidad de que el Partido Republicano obtenga el control de la mayoría en el Senado.
Araceli Martínez
Washington, DC
30 de septiembre de 2010










