La congresista demócrata Loretta Sánchez, del condado de Orange en California enfrenta por primera vez en 14 años una seria posibilidad de perder el puesto en la elección del 2 de noviembre. Sánchez dio el 12 de septiembre una declaración en vivo a la cadena Univisión, y esa entrevista creció como bola de nieve cuesta abajo contra su campaña.
La legisladora dijo que “los vietnamitas y los republicanos buscan con mucha intensidad quitarnos este puesto en el que nosotros hemos hecho tanto para la comunidad, quitarnos este puesto y dárselo a Van Tran, que es muy antinmigrante y muy antihispano”.
Sánchez es hija de padres de Sonora y Durango, y su rival, el asambleísta republicano, Van Tran es hijo de refugiados vietnamitas. El electorado del distrito que representa Sánchez es 44 por ciento latino, y 15 por ciento vietnamita.
Activistas de reuniones del té en el condado, una zona conservadora, promueven la idea de que Sánchez intenta convertir la contienda electoral en una racial, en la que la ventaja de votos latinos la mantenga en el cargo y llaman a votar por Van Tran.
Al mismo tiempo, cadenas nacionales de televisión y algunos medios han dado seguimiento a la contienda del distrito electoral 47de California. Hasta ahora se ha aplicado una sola encuesta en el distrito. Sánchez aventaja 45 contra 43 a Tran.
La demócrata es importante para su partido porque en 1996, siendo una novata política ganó el puesto de congresista al republicano veterano, Bob Dornan.
El republicano es importante porque es el único legislador de la comunidad vietnamita en California, y autor de la única ley en el país que concede moratoria de 90 días a las personas que enfrentan embargos.
El ex presidente, Bill Clinton habló en favor de Sánchez, y la ex gobernadora, Sarah Palin en favor de Tran.










