Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser. Para que en estas elecciones los demócratas fueran responsables de la situación económica que atraviesa al país y hacer ganancia en las urnas
El presidente Obama redobló sus ataques contra la Cámara de Comercio, en una demostración ayer en Filadelfia, donde hizo campaña por del candidato de su partido al Senado, Joe Sestak. Acusó a dicha cámara de encubrir el origen del dinero que inunda las arcas de campaña de los republicanos, con altas probabilidades de provenir del extranjero, reporta el Washington Post.
“Este dinero puede ser de la industria del petróleo, o de dueños de corporaciones extranjeras. No se sabe, porque no lo tienen que revelar”, declaró el mandatario.
Secundando las palabras del mandatario, su principal asesor, David Axerod denunció en el popular programa de análisis político de la cadena CBS, ‘Face the Nation’, que el flujo de estas grandes cantidades de dinero, de origen desconocido a las arcas del partido político rival, “son una inminente amenaza contra la democracia”.
En la manifestación, y en mangas de camisa Obama denunció enfático a los republicanos, por permitir la influencia extranjera en el proceso electoral, apoyando el envío de trabajos estadunidenses al exterior a cambio de grandes cantidades de dinero, administrado y gastado sin límite a través de una serie de grupos de interés –muchos de reciente formación- que actúan a sus anchas protegidos por la falta de leyes de transparencia en fondos de campaña. El asunto no es para nada nuevo, pero crece desaforadamente el número de estos grupos exentos de impuestos convertidos en fuerte atractivo para grandes donadores que no tienen que revelar su identidad, y que podrían estar corrompiendo e influenciando el proceso electoral de este país, como mencionamos en estas mismas páginas en días pasados.
En su oportunidad, Axerod retó a la Cámara de Comercio de Estados Unidos a revelar o transparentar sus libros, para disipar cualquier duda que se cierne sobre su conducta ética en el manejo de fondos de campaña, a lo que la referida cámara respondió simplemente que no.
La Cámara de Comercio contraacusó a los demócratas de estar urdiendo un ardid de campaña para frenar lo que considera el inminente arribo de los republicanos al control del Congreso. Y a través de su vicepresidente, Tom Collamore, acusó a los demócratas de estar atacando a los republicanos para sacarle la vuelta a un necesario debate sobre los temas prioritarios que afligen a la nación, como la creación de empleos y el desarrollo económico. Además un grupo de cabildeo ha prometido que gastará por lo menos 75 millones de dólares en estas elecciones de medio término para apoyar a los republicanos, revela el Post.
Por su parte Obama denunció también que los republicanos sabían que era muy difícil remontar en dos años la crisis financiera que heredó, para que en estas elecciones los demócratas fueran responsables de la situación económica que atraviesa al país y hacer ganancia en las urnas.
Obama pidió a la audiencia ahí reunida renovar el ímpetu popular de la elección de 2008.










