Más
de 400 observadores federales y representantes del Departamento de Justicia estarán
en los condados Maricopa, Apache y Navajo, de Arizona este martes asegurándose
que las elecciones se lleven acabo como lo dicta la ley. Específicamente
observaran si los electores son discriminados por su raza, etnicidad, idioma o
por des habilidades físicas.
El
condado Maricopa cuenta con un alto porcentaje de votantes latinos mientras que
Apache y Navajo son predominante indígenas.
La decisión de enviar observadores surgió después de que se incrementaran los rumores sobre posible fraude electoral y quejas de algunos latinos que temen que las minorías sean intimidadas cuando acudan este martes a las urnas, donde se decidirán importantes puestos federales, estatales y locales de elección popular.