Este martes
la Cámara de Representantes aprobó un plan de energía para perforar en busca de
petróleo cerca del litoral a lo largo de la línea costera del país, y Radio
Bilingüe abordó al día siguiente, en dos partes este tema, invitando para tal
efecto a su programa estelar de noticias, Línea
Abierta, a dos connotados congresistas federales, representantes de los dos
mayores partidos políticos; el demócrata y el republicano.
En esta
primer entrega, el Director de Noticias de Radio Bilingüe y conductor de Línea Abierta, Samuel Orozco platica con
uno de ellos, el congresista federal demócrata por Los Ángeles, California,
Xavier Becerra, quien además funge como importante auxiliar de la líder de la
mayoría en el Congreso, Nancy Pelosi.
Para
comenzar, Orozco preguntó a Becerra sobre algunas premisas en que descansa el referido
plan de energía, que según dice pondrá a la sociedad estadunidense en la ruta
de la transición hacia un futuro de energía limpia y renovable.
“Estamos
hablando de conseguir que el consumidor tenga lo necesario para ir a trabajar, para
cumplir con los deberes de una familia; porque cada vez que vemos el costo de
la gasolina la pregunta es: ¿Cómo le podemos hacer?”, apuntó Becerra. Agregó
que iban a hacer todo lo posible para extraer ese petróleo de una manera
responsable, pero “vamos a hacer también algo más importante: llevar a este
país por un camino por el que no tengamos que depender del petróleo”. Y aclaró
que esto quiere decir, “invertir lo necesario para poder utilizar la energía
que viene del sol, del mar y del viento, el gas que está debajo de la tierra”.
Becerra
dijo también que el proyecto retiró las protecciones a las compañías petroleras,
que les permitían quedarse con todas las inmensas ganancias del petróleo;
porque ese petróleo “le pertenece al contribuyente o consumidor… que es el
verdadero dueño, como pueblo estadunidense”. Además, el congresista sostuvo que
las compañías van a tener que pagar al gobierno por extraer dicho petróleo,
“porque no lo están haciendo en este momento”, sino al contrario, “ellos están
recibiendo subsidios del gobierno” para la extracción del hidrocarburo, afirmó.
“El
artículo más polémico de dicho plan es nada menos que levantar la prohibición
que impedía a las compañías petroleras perforar a lo largo de las costas del
país”, apuntó Orozco. Según el referido plan, los gobiernos estatales podrían
autorizar la perforación a una distancia de entre 50 y 100 millas de la costa. Perforar
a más de 100 millas de la costa sería jurisdicción federal, continuó. “Ahora se
da luz verde a la instalación de plataformas de perforación en las zonas
protegidas”. No obstante, “los republicanos se quejan de que muy pocos mantos
petrolíferos se hallan a la distancia que se permite perforar, o sea, al ladito
de la playa”, cuestionó.
“Ahí está
la cosa, Samuel”, reviró Becerra. “Los mejores lugares para perforar son los
que están al ladito de la playa… y claro, hemos visto lo que pasa cuando
dejamos que perforen al ladito de la playa…”. El costo para el medioambiente y
para el contribuyente es altísimo; es tremendo cuando hay que limpiar si hay un
accidente, prosiguió, “y lo que estamos haciendo es decirle a las petroleras:
Ya tienen acceso a más de 68 millones de hectáreas de terreno federal”, en el
agua, y en la tierra, para extraer ese petróleo. “Pero quieren más”.
“La medida
se considera un retroceso por parte de los demócratas ante las intenciones de
los republicanos”, inquirió Orozco, “que se resumen en este eslogan de campaña,
incluso de campaña presidencial: ¡perforar, perforar y perforar!, repitió,
parafraseando uno de los más entusiastas slogans republicanos del momento.
Este plan
de energía, que contó con la mayoría demócrata y algunos cuantos republicanos
en el Congreso, propone permitir a los gobiernos estatales decidir por sí
mismos si se perfora a una distancia de entre 50 y 100 millas de sus costas.
Pero sin embargo no hay incentivos o reparto de las ganancias para los estados,
“y así pues estos no van a querer asumir el riesgo de embarcarse en este
peligroso proyecto de perforación”, sugirió Orozco.
Otro argumento
de los republicanos descansa en que la perforación y extracción de petróleo
traerá alivio al agobiado consumidor abaratando los precios de la gasolina, añadió
el conductor de Línea Abierta.
“Los
republicanos sólo dicen: Tenemos que darle a las compañías petroleras control
de todo el petróleo que tenemos”, señala Becerra. Porque es necesario sacarlo
para disminuir el precio. “Nosotros los demócratas decimos que es necesario,
tal vez expandir un poco lo que sacamos de la tierra en petróleo, pero lo
tenemos que hacer de una manera responsable y la ganancia debe llegar también al
contribuyente”.
Algunos
estados quieren permitir la perforación para buscar ese petróleo, y
algunos
estados no quieren (incluido California). “Porque hemos tenido la
experiencia
de lo que pasa cuando las compañías no toman las precauciones
necesarias para
segurar que el costo de una accidente no lo tiene que pagar el
contribuyente del respectivo estado”. Y añade Becerra que “lo que vimos
en Alaska... Alaska nunca
recibió ningún dinero de Exxon cuando desparramó millones de galones de
gasolina”. Y reiteró que la decisión del plan de energía se la dejan a cada
estado, pero que “debe ser el elector quien tome dicha decisión”.
Otra de las
quejas de los republicanos consiste en lo de retirar las exenciones
fiscales de las que han venido disfrutando durante todos estos años; o
sea las enormes
ganancias de las compañías petroleras, dice Orozco. Pero si se les
retiran
dichos beneficios fiscales, las compañías petroleras, argumentan los
republicanos, “terminarán endosándole la factura al consumidor, con el
consecuente aumento en los precios de la gasolina”.
“Se me hace
tan chistoso cuando nos dicen los republicanos que necesitamos darle todo el
control a las compañías petroleras”, ironizó Becerra. “Si ponemos protecciones,
dicen que las compañías no van a querer tomar el riesgo ni invertir el dinero
para la extracción”. Y explicó que en un momento cuando el precio de la
gasolina es de unos cuatro dólares por galón, cuando las compañías petroleras
están recibiendo ganancias históricas (casi un millón de millones de dólares
nada más el en lo que va de este año), “desde mi punto de vista no parece que
las compañías estén considerando el sufrimiento del pueblo estadunidense… Lo
que queremos ver en las leyes de este país es una protección para el dueño de
este petróleo, que es el pueblo estadunidense; somos todos ‘americanos’ y
tenemos que beneficiarnos todos, o sufrir todos juntos”.
Becerra
también dijo que hay dos petroleros en el gobierno federal, Bush y Cheney, que
parecen estar del lado de las compañías diciendo que si no se les da todos los
incentivos a dichas petroleras, éstas no van a buscar ese petróleo.
Por último,
anunció Orozco, “la parte ecologista ha dicho que la concesión de los
demócratas para permitir perforar las costas otorga peso a los argumentos de
los republicanos, que afirman que perforar sí abarata el costo de la gasolina”.
Becerra
constó estar de acuerdo con mucho de lo que dicen los ecologistas, porque la
realidad, sostuvo, “es que hay bastante terreno que tienen en su control bajo
renta las compañías petroleras, en tierra y en el agua”, para poder buscar ese
petróleo. Pero acotó: “Tenemos que responder a las preocupaciones del
consumidor, que quiere ver que estamos haciendo todo lo posible para rebajar el
precio de la gasolina”. Sin embargo, Becerra advirtió que no creer que se vaya
a notar rápidamente una baja en el costo de la gasolina con la extracción de
dicho petróleo. “Porque la realidad es que las compañías petroleras no pueden empezar
a buscar petróleo muy rápido, ya que no tienen la capacidad”.
No
obstante, el argumento político que hacen los republicanos, y las compañías
petroleras, afirma el congresista, es que se necesita explorar más, y para eso,
necesitan control del petróleo.
“Lo que
creo yo que es lo que está pasando aquí”, aseguró Becerra, “es que las
compañías petroleras, con ayuda de los republicanos quieren obtener el mayor
control posible del petróleo que tenemos, para no tener que luchar por
conseguirlo en el futuro, con un Congreso (adverso)”.
Líderes
ambientalistas y una fracción demócrata han mostrado inconformidad. Dicen: ¿Por
qué dar credibilidad a que abrir las costas a la explotación petrolera de
veras va a bajar los precios de la
gasolina, cuando todo mundo sabe que eso no es cierto, inquirió por último Samuel
Orozco.
“Quedo de
acuerdo con mucho de lo que dicen los que están preocupados por el medio
ambiente”, respondió Xavier Becerra para concluir, “pero al mismo tiempo, es necesario
responder a las preocupaciones que tiene el pueblo en este momento, que está
pagando un precio bien alto por la gasolina”.