Un grupo de vecinos del este de Los
Ángeles dice que ya están hartos de vivir con malos olores, tránsito vehicular congestionado
y excesivo ruido por los camiones recolectores de basura que pasan todos
los días por las calles de su barrio. Los residentes se oponen a la ampliación
de una estación de transferencia de basura en el vecindario, operada por la compañía
Republic Services. Voceros de la compañía aseguran que cumplen con todas las
regulaciones establecidas por el estado. Nuestro corresponsal en Los Ángeles,
Rubén Tapia reporta sobre la polémica.
La estación de transferencia de basura de Republic Services en el este de Los Ángeles lleva una década operando en un área industrial inundada de talleres y fabricas medianas.
Ruido de camión empujando la basura...
Varios camiones recolectores dejan montones de basura en el piso. Después, con una pala mecánica un empleado la empuja a un hueco, al final del edificio, donde por debajo se coloca la caja de un camión de carga que la llevará a enterrar a uno de los vertederos.
El supervisor, Ricardo Oliva señala que buscan agilizar el sistema, ampliando la zona de carga:
“Entrarían por allí también, pero saldrían más rápido, sin tener que hacer y esperar más tiempo ni nada de eso”
Sonido de asamblea comunal...
En una reunión comunitaria a donde asistió una veintena de residentes, Oliva destaca cómo aumentaría el tráfico de camiones:
“Ahorita entran un promedio de 11 camiones por hora; cambiaría a 15 camiones por hora y los camiones de salida, aumentarían de 30 a 60 camiones”
Pero muchos vecinos de los barrios cercanos al sitio se oponen a la ampliación. Georgina Jiménez lleva más de 15 años viviendo en el área.
“De noviembre para acá ha estado oliendo muy mal. No me gustaría que la alargaran más, porque de por si el olor está allí, pienso que no está bien”, dice Jiménez.
Otra voz crítica es la del empresario inmobiliario Samuel Perdomo:
“Yo rento edificios, y tengo un edificio de oficinas; en abril se salieron los inquilinos después de 12 años, porque la peste, el tráfico y el ruido..., ya no podían aguantarlo. Entonces, desde ese tiempo yo no he podido rentar el edificio, lo puse en venta y nadie lo quiere comprar”
En respuesta, Oliva destacó que la empresa ya amplió su sistema para mitigar los malos olores, y dice que las puertas metálicas se mantendrán cerradas cuando no esté llegando carga. La compañía Republic Servicies cuenta con 800 sitios en todo el país. Hace dos años reportó ingresos por más de ocho mil millones de dólares.
El vocero de la agencia de California para el control de la calidad del aire, Sam Atwood dice que nunca han investigado a la compañía por contaminación, porque necesitan un mínimo de seis llamadas el mismo día, de residentes que se quejen de olores.
“ En los últimos tres años recibimos cinco quejas sobre esta compañía, no es una cantidad muy grande” , afirma Atwood.
Junto con varios vecinos la activista Martha Jiménez comenzó una campaña de recolección de firmas para pedir a las autoridades del condado que nieguen la ampliación de esas operaciones.
“Vamos a ir hasta las últimas consecuencias para que no se les dé el permiso” , advierte Jiménez
El departamento de Planeación Regional tomará una decisión final a principios de abril, durante una audiencia pública.
Según un reporte de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), el 2004 más de 13 millones de latinos viven en áreas donde se violan los niveles federales establecidos para la calidad del aire; casi la mitad de la población de habla hispana en Estados Unidos reside en lugares donde se respiran altos niveles de ozono, una de las causas del aumento de ataques de asma en esta comunidad.
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Texto y Fotos de Rubén Tampia