Chicago se alista para la
marcha anual del primero de mayo, aunque en esta ocasión cambiará la ruta,
dicen organizadores, para motivar a la comunidad latina a unirse al movimiento
que reconocen ha perdido un poco de fuerza.
En conferencia de prensa
los organizadores reprocharon al gobierno federal la falta de una reforma
migratoria, al tiempo que Janet Napolitano, Secretaria de Seguridad Nacional
anunciara su meta este año es deportar a medio millón de personas, el mayor número
en la historia de este país.
La coalición al frente de la marcha reúne a más de 40 organizaciones locales demandando una moratoria a las deportaciones, la legalización para todo inmigrante indocumentado, el fin a legislación antinmigrante y un alto a la criminalización de los mismos. Ademas, buscan resaltar la lucha en común de todos los trabajadores, exigiendo un trato justo y salario digno para todos ellos sin importar el estatus migratorio.