Nueva York se recupera
lentamente de la estela de muerte y destrucción que dejó a su paso el huracán
Sandy. El Bajo Manhattan, la misma zona castigada durante los ataques del 11 de
septiembre, se quedó sin transporte público ni luz, sin acceso al Internet y
con túneles y subterráneos inundados, por lo que algunos vecinos del área han
tenido que salir a la calle a buscar víveres hasta en los basureros. Marco
Vinicio González tiene un reporte desde la Gran Manzana.
Nueva York sufrió el peor golpe en su historia provocado por una catástrofe natural con el paso del huracán Sandy a principios de esta semana, que cobró la vida de al menos 41 personas en el área metropolitana, e inundó túneles subterráneos, paralizando el transporte público de la ciudad. Unas 450 mil personas permanecen aun sin luz.
Michelle:
“I’ve never see any thing like this ever before. Down here in Lower Manhattan, it’s like we’re isolated from the rest of the world... It’s like a ghost town”.
( Nunca he visto una cosa como esta, nunca antes. Aquí en el bajo Manhattan, es como si estuviéramos aislados del resto del mundo, es como un pueblo fantasma ).
Michelle ha vivido toda su vida en Nueva York y dijo a Noticiero que nunca ha visto algo así. Que por las noches, cuando la gente ha tenido que salir a buscar comida lo hace con linternas y asustada, porque la zona queda completamente a oscuras cuando se mete el sol, convirtiéndose en un pueblo fantasma.
Y es que en la parte sur de Manhattan, donde la febril actividad comercial y financiera se paralizó, al ponerse el sol, la ciudad de las luces no sólo pierde su brillo y bullicio sino que se queda totalmente a oscuras y en silencio, abandonada y en la penumbra total. Se convierte en una zona donde sus habitantes transitan como sombras arrastradas por el hambre y la necesidad, tras cuatro días sin electricidad y sin teléfono, sin luz ni Internet. Hoy entran a su quinto día.

Paul Fernández:
“Yo no había visto nunca algo semejante, con la excepción de quizás el 9/11”.
Paul Fernández es dueño de un almacén de alimentos que tuvo que tirar muchos productos a la basura, pues en su cuarto día sin electricidad muchos de dichos productos comienzan a perecer.
Discutiendo alrededor de un zafacón
Varios residentes del Bajo Manhattan, afro y angloamericanos, asiáticos y latinos, se repartían los alimentos que los almacenes han tirado a la basura. La dominicana Liduvina es una de las personas que recogía comida.
Liduvina:
“Gracias al supermercado, aunque sea ahí -en el zafacón- la estamos cogiendo, porque nos hace falta... Ellos dicen de 3 a 4 días, que vamos a estar sin luz; entonces ya de ahí pa allá, no sabemos qué vamos a comer y qué nos va a pasar”.
Las inundaciones en las vías del metro y los túneles de acceso a Manhattan, por el desbordamiento de los ríos Hudson y del Este, han puesto a pensar a las autoridades en construir una nueva infraestructura más apropiada para estos tiempos modernos de cambio climático.
Otra de las preocupaciones es lo que pudiera ocurrir el día de las elecciones si la ciudad no vuelve para entonces a la normalidad, como dijo Michelle:
“My main concern, before any thing, is the elección on Tuesday. If things are not back into place properly before then, they’ll have to do something about it, because this a is a critical, critical election”.
( Mi principal preocupación, antes que cualquier otra cosa, son las elecciones del martes. Si las cosas no están bien en su lugar antes de esa fecha van a tener que hacer algo al respecto, porque estas son unas elecciones muy, muy críticas).
Hoy el transporte público se ha restituido parcialmente en la ciudad, pero en el Distrito financiero los subterráneos permanecen todavía inundados.
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, reporto desde Nueva York, Marco Vinicio GonzálezFoto: Residentes del Bajo Manhattan en el zafacón de basura buscando comida. Cortesía de Simone Weichslbaum
Foto: Así lucía Miss Liberty, cunado llegó Sandy al área, vista desde NJ. Cortesía de Juan Vega