El gobernador de California, Jerry
Brown firmó y vetó leyes de alto interés para los inmigrantes, como la ley que
otorga licencias de manejar a los jóvenes beneficiarios de la deportación
diferida, y otra que facilita la reunificación de los hijos con sus padres
detenidos o deportados. Pero algunos vetos echaron una nube negra, entre
ellas una ley que daba garantías a las trabajadoras domésticas, y otra que
hubiera otorgado mayor protección a los trabajadores agrícolas. Quizá el veto
más controversial fue el rechazo de la Ley de la Confianza o
Trust Act, legislación pionera que
pretendía evitar que los policías de California colaboren en la deportación de
inmigrantes sin delitos graves que perseguir. Nuestro corresponsal en Los Ángeles,
Rubén Tapia tiene más detalles.
Cuando el gobernador Jerry Brown vetó la Ley de la Confianza, la indignación no se hizo esperar. Pablo Alvarado, coordinador de la Red Nacional de Jornaleros es uno de los promotores de la ley:
“Estoy indignado, porque el gobernador decidió escucharle al sheriff Baca, a ICE, en vez de escucharle a su pueblo en California”
El Gobernador Brown argumentó que el
Trust Act dejaba la puerta abierta
para que algunos indocumentados que cometieron delitos serios quedaran libres.
Sus promotores responden que bajo el programa Comunidades Seguras la
policía ayuda a deportar a indocumentados sin delitos, dejando indefensa a esta
comunidad inmigrante .
José Ucelo es sólo un ejemplo:
“Trabajé 10 horas, le cobré mi dinero, se molestó el señor, intentó golpearme, puse mis manos detrás de mi espalda, me gritó que iba a llamar la policía y que me iba a ir arrestado, yo me senté y allí me agarró la policía”
Ya en la delegación, el patrón no pudo sustentar su acusación y no le levantaron cargos, pero como Ucelo es indocumentado, fue remitido a Inmigración. Nueve días después logró su libertad, pero enfrenta un proceso de deportación.
“Salí sin nada, tenía unos ahorros, pero no alcanzaron; tuvimos que pedir dinero prestado para pagar la fianza, agarramos un abogado criminal y uno de inmigración” , relató Ucelo.
Bajo el programa “Comunidades Seguras” más de 80 mil
indocumentados han sido deportados de California, la mayoría sin
antecedentes criminales, dejando a sus familias divididas y con serios
problemas económicos; es por eso que una amplia coalición de grupos pro
inmigrantes apoyaba la Ley de la Confianza, incluido el alcalde angelino,
Antonio Villaraigosa
Por su parte el gobernador Brown prometió reconsiderar el Trust Act, pero además firmó una ley que a diferencia de Arizona, California sí otorgará licencias de manejo a los jóvenes del programa de “Acción Diferida”, así como otra ley que facilita la reunificación de los hijos con padres detenidos o deportados. Sin embargo, estas medidas no mitigaron las críticas al gobernador por sus vetos a medidas en favor de inmigrantes, trabajadores de casa y del campo.
Especialmente sobre la Ley de la Confianza. El líder de la asamblea de California, el demócrata Roger Hernández destacó:
“Yo estaría dispuesto a votar para el
veto overwrite”
Si no tiene éxito en sobrepasar la firma del gobernador, el líder jornalero Pablo Alvarado declaró que buscarán aprobar medidas municipales:
“El condado de Cook en Illinois ya pasó una legislación incluso más radical que la Ley de la Confianza, lo mismo el alcalde Rahm Emanuel; esperamos que la ciudad de Los Ángeles siga en esta dirección”, apuntó Alvarado.
Mientras sigue la polémica, la policía de Los Ángeles acaba de anunciar que a partir de enero no remitirá a Inmigración a indocumentados con cargos menores.
Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Texto y Fotos de Rubén Tapia