La
administración Obama le exigió ayer a la Brithis Petroleum (BP) que informe en
24 horas los planes que tienen para terminar con el derrame en el Golfo
de México, ya que comienza la época de huracanes y tormentas que podrían ocasionar
mayores estragos y llevar el crudo derramado a otro lugares.
La
BP aseguró que posiblemente podría detener el derrame entre el 20 y el 27 de
Julio, pero agregó que en agosto sería definitivamente el mes en que todo
estaría controlado.
Estos
esfuerzos coinciden con previsiones meteorológicas que advierten de una
temporada activa de tormentas y huracanes en la región.
BP
también informó que cambiará el embudo que colocó hace varias semanas sobre la
boca del pozo por un sistema que, al mismo tiempo, permita capturar más crudo y
que sería resistente a los huracanes.
Ese cambio de mecanismo dejaría temporalmente libre el chorro de petróleo, y la
Casa Blanca quiere conocer las medidas de contingencia previstas para evitar
que el flujo de crudo vuelva a escaparse.