Una encuesta nacional de la firma
Bloomberg realizada entre octubre 24 y 26 entre mil probables votantes considera
que por un margen de dos a uno los votantes probables el 2 de noviembre en
estas elecciones legislativas piensan que los impuestos han subido; que
la economía se ha contraído, y que los miles de millones de dólares prestados a
los bancos como parte de el Programa de Alivio para Activos en Problemas (TARP)
no será recuperado.
Aun entre los propios demócratas,
el 43 por ciento tiene esta percepción errónea. Y en general, el 63 por ciento
de los que ganan 25 a 49 mil 999 dólares piensa que los impuestos han
aumentado, en comparación con el 45 por ciento de los que ganan 100 mil dólares
o más.
"La opinión pública de la economía
está en contradicción con los hechos”, opina J. Ann Selzer, presidente de
Selzer & Co., una firma de Des Moines, Iowa que condujo otra encuesta
también nacional; y “la culpa tendría que ir a los demócratas", sostuvo,
pues "no importa mucho si haces el cambio, sino que debes saber
comunicarlo".
El gobierno de Obama ha reducido
los impuestos -en gran parte de la clase media- por 240 mil millones dólares
desde que asumió el 20 de enero de 2009. Por ejemplo, con un programa que figura en el paquete
de estímulo por 116 mil millones dólares dirigido a familias que ganan menos de
150 mil, para bajar la carga del 95 por ciento de los estadunidenses que
trabajan; o alrededor de 400 dólares por año para individuos y 800 para
parejas casadas. Otras medidas incluyen las ayudas para la educación
universitaria, a familias de ingresos moderados, y los seguros para
desempleados e incentivos para promover la energía renovable, entre otras
cosas.
La base de votantes de Obama y destinatarios de la mayoría de sus políticas, la llamada clase media o aquellos que ganan de 25 a 49.999 dólares anuales se sienten más aprensivos respecto a la carga tributaria, dice la encuesta de Bloomberg; son más pesimistas sobre el crecimiento económico y más pesimistas a cerca de la devolución del dinero del contribuyente prestado a bancos de Wall Street, pues piensa que nunca será pagado. El 60 por ciento de los encuestados dicen que creen que la mayoría del dinero del TARP a los bancos se ha perdido y sólo el 33 por ciento dice que la mayor parte de los fondos serán recuperados.
Los electores no están viendo el
mejoramiento del
clima económico: el 61 por ciento de los encuestados dice que la economía se
está contrayendo este año, en comparación con el 33 por ciento que dice que es
cada vez mejor.
Los votantes de mayor edad tienen
más probabilidades de ver la economía de forma negativa. Un 69 por ciento de
los mayores de 55 años dice que se está contrayendo la economía, en comparación
con el 48 por ciento de los votantes menores de 35 años que también lo afirma. Y
para los mayores de 65 años, el 71 por ciento comparte la idea. Los que ganan
menos de
50 mil dólares son más
propensos a ver la economía negativamente que los que ganan más, supongo que por
obvias razones.
Otros interesantes hallazgos sobre la falsa percepción que prevalece en una gran mayoría de casi todos los grupos étnicos de votantes puede encontrarlos en las páginas de Bloomberg Businessweek.