Las elecciones por el asiento en el Senado estatal de Nueva York que representa a Brookilyn se definen en una mesa de arbitraje de la junta electoral y no en las urnas, por los apenas 37 votos de ventaja del candidato republicano, David Storobin, sobre su contrincante demócrata, Lew Fidler, sin que terminen de contarse los votos ausentes todavía.
Durante este conteo, el director de la campaña de Fidler, Kalman Yeger dijo a la televisión pública que en el salón donde se cuentan dichos votos, "Probablemente hay más abogados de los haya visto en mucho tiempo en una habitación".
Y es que unas mil 500 boletas del elector ausente y juramentado se recuentan
una por una todavía, y se revisan meticulosamente errores y omisiones, con el
fin de anular las que cada equipo de campaña pueda restarle al contrincante,
a pesar de que
día de las elecciones,
calificadas de sucias, terminara hace tiempo.
La campaña de
Storobin
reclamó al
equipo de
Fidler
oponerse a
los votos emitidos
por los electores
rusos, en base a la
etnicidad, lo que considera que es equivocado, dijo
su
portavoz, David
Simpson.