A pocas horas de que se venciera el plazo y a pesar de las presiones de último minuto el gobernador demócrata de California, Jerry Brown, veto la Ley de la Confianza, que buscaba limitar la deportación de indocumentados detenidos en cárceles de California.
Brown también vetó la Ley (para la protección) de las Trabajadoras Domesticas, que les otorgaba derechos laborales largamente negados a las empleadas del hogar, así como dos propuestas de ley que darían a los trabajadores del campo derecho a demandar a empresas agrícolas que no les proporcionen agua y sombra.
Sobre el veto al Acta de Confianza Pablo Alvarado, coordinador de la Red Nacional de Jornaleros destaco que “la ciudad de Los Ángeles va a tener que considerar una legislación que regule las deportaciones también, así como lo ha hecho la ciudad de Chicago”.
Por otra parte el gobernador Brown firmó una legislación que autoriza licencias de conducir a jóvenes elegibles para el programa de acción diferida, y otra permitirá que los padres indocumentados que sean detenidos puedan dejar en custodia a sus hijos con otros familiares, sin importar su situación migratoria.
Así dio luz verde a una medida que protege a los empleados de las bodegas, quienes podrán gozar de la misma protección laboral que el resto de los trabajadores de California.