Una nueva subvención de la Fundación Robin Hood permite a desempleados, residentes de Rockaways, asumir la tarea de la reconstrucción de la casas dañadas por la tormenta en sus propios vecindarios.
La agrupación Amigos de Rockaways, receptora de dicha subvención, que ha estado presente en esa zona devastada de Nueva York desde el inicio de la tormenta Sandy, hasta el momento ha intervenido en labores de reconstrucción y limpieza de unas mil viviendas.
Michael Sinensky, fundador de Amigos de Rockaways declaró a la televisión pública que su organización ha contratado residentes desempleados de esa zona y veteranos de guerra para impulsar las tareas de reconstrucción.
El exveterano Michael Piña es uno de los múltiples trabajador de Amigos de Rockaways que han recibido entrenamiento de la agencia de vivienda y salud ocupacional, un aprendizaje que ahora los capacita para emplearse en otros trabajos.