Crece la preocupación entre
la comunidad inmigrante de Nueva York por la posible cooperación de compañías
de transporte público con Inmigración y Aduanas (ICE), tras el arresto de Julio
Hernández Moreno en un autobús de
Greyhound,
reporta la agencia
Efe.
El joven, que es estudiante
de radiología en el Bronx Community Collage, declaró que cuando fue detenido en
una suerte de retén en Pensilvania, a su regreso de Chicago a Nueva York, los
agentes de ICE lo arrestaron por su aspecto físico: “Se subieron al autobús y
voltearon a todos lados para ver quién parecía latino; lastimosamente sólo
éramos dos personas que parecíamos eso”, dijo.
Agregó: “Me pidieron una
identificación, y a pesar de haberles mostrado mi ‘ID’ de la universidad, no
les importó nada, me arrestaron”.
Tras haber estado preso del
27 de abril al 6 de mayo en Pensilvania, el joven universitario de origen
salvadoreño y residente de El Bronx, tuvo ya este martes su primera audiencia
ante un juez de Inmigración; ahí declaró que su vida corre peligro si regresa a
El Salvador porque una pandilla (La Mara) ha puesto precio a su cabeza, por ser
homosexual. Hernández llegó a este país hace casi cinco años, "huyendo de
la violencia de las pandillas en mi país", según dijo a Efe, tras un
enfrentamiento con uno de sus miembros.
"Nos trataron mal -en
la cárcel-, no nos dejaban expresarnos libremente, ni reunirnos. Me torturaron
psicológicamente porque querían obligarme a que firmara la deportación
voluntaria. Te dicen que si no lo haces, vas a pasar ahí trece meses, pero me
mantuve firme", y agrega que “no me permitieron hablar por teléfono”.
Ya en una de las oficinas
de la agencia federal Hernández alega que los agentes de ICE intentaron
persuadirlo –sin éxito- para que firmara una deportación voluntaria: “Diciéndome
que si yo firmaba esa hoja me iban a dejar libre, que no tenía que ver a un
juez…”.
Hernández está libre bajo
fianza, gracias a la movilización de los estudiantes del Concejo de Liderazgo
Juvenil del Estado de Nueva York (NYSYLC), y de la abogada que lleva su caso,
Aygul Charles, quien lo asesora para su nueva comparecencia.
Sonya Guinansaca, del
NYSYLC y quien fuera arrestada en un acto de desobediencia civil en el
Capitolio, sostiene que el caso de Hernández Moreno no es aislado, y asegura
que muchos otros estudiantes indocumentados en este país enfrentan deportación.
Y advierte que este es el comienzo de una nueva batalla, emprendida bajo la
directriz de la campaña nacional, "Educación, no deportación" a la
que se han unido muchas organizaciones en el territorio nacional.
Guinansaca deploró el
desdén de los senadores demócratas por Nueva York, Charles Schumer y Kirsten
Gillibrand, por lo que acudieron mejor al senador, también demócrata, por
Chicago, Dick Durbin, a quien, dijo la activista, han recurrido en otras
ocasiones por ayuda en casos similares.
General de El Salvador en Nueva York, mismo que le negara ayuda, con el argumento de que Julio Hernández Moreno no pidió asilo cuando llegó a este país, por lo que le dijeron, sorry, pero “no podemos hacer nada”, reportó Efe.