California comenzó a
buscar alternativas a una de las dos únicas plantas nucleares en el oeste del
país, la de San Onofre, que permanece cerrada desde enero debido a
desperfectos.
Al inaugurar una línea de transmisión que traerá energía de generación solar
del Valle Imperial a San Diego, el gobernador Jerry Brown dijo que se necesitan
diversas fuentes de energía alternativa ahora que el calor del verano obligará
a aumentar el consumo.
La apertura rápida de la línea confirma que San Onofre permanecerá cerrada
indefinidamente.
Por lo menos dos organizaciones ambientalistas y de vecinos demandan que la planta, que abastece de electricidad a cinco condados y se ubica entre unos ocho millones de habitantes sea clausurada en forma definitiva.