Wells Fargo y otros bancos financian a grupos constructores de cárceles para migrantes

Manifestantes protestan contra el enriquecimiento de privadas corporaciones carcelarias como GEO Group, con préstamos de Wells Fargo y otros bancos. Foto: www.broadsnark.com.

Manifestantes protestan contra el enriquecimiento de privadas corporaciones carcelarias como GEO Group, con préstamos de Wells Fargo y otros bancos. Foto: www.broadsnark.com.

De la redacción

La propaganda del fraudulento banco Wells Fargo, “Establecido en 1852. Reestablecido en 2018″, está intentando a través de la televisión y otros medios reformar la imagen de este banco plagado de escándalos. Y aun sin salir del atolladero, la compañía “reestablecida” se está enriqueciendo ahora con la despiadada política de Trump de separar familias y detener inmigrantes en prisiones privadas.

En un comunicado del grupo CREDO, se afirma que “Los bancos de Wall Street como JPMorgan Chase, BlackRock y Wells Fargo están invirtiendo fuertemente en terribles empresas de construcción y administración de prisiones privadas, para lo que otorgan préstamos que las mantienen en el negocio”.

Como se recordará, el Buró de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), sancionó el año pasado la mala conducta de Wells Fargo. El Abogado de la Ciudad de Los Ángeles y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) multaron al banco por 185 millones de dólares alegando que más de 2 millones de cuentas bancarias o tarjetas de crédito fueron abiertas o solicitadas sin el conocimiento o permiso de los clientes, entre mayo de 2011 y julio de 2015.

Un funcionario del banco reconoció incluso que en relación con dichas acusaciones, Wells Fargo había despedido aproximadamente a unos 5 mil 300 empleados, o el 1 por ciento de su fuerza laboral, emitiendo tan solo un comunicado que decía simplemente: “Lamentamos y nos responsabilizamos por cualquier caso en que los clientes puedan haber recibido un producto que ellos no solicitaron”.

Hoy empresas constructoras de prisiones privadas, como CoreCivic, pero sobre todo GEO Group, el mayor constructor de prisiones privadas en el mundo que además contrata con el Departamento de Seguridad Interna (DHS) servicios de administración, seguridad y alimentación de los presos en los centros de detención de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), reciben de Wells Fargo multimillonarias sumas que sólo enriquecen a los inversores.

Además, estos bancos presionan al gobierno federal -como si hiciera falta- para que se adopten políticas más punitivas hacia los inmigrantes y los ciudadanos por igual. “60 por ciento de los inmigrantes encarcelados de Trump están recluidos en prisiones privadas construidas por dichas compañías”, dice CREDO. Y se pregunta: “¿Quién gana poniendo cada vez más inmigrantes en la cárcel?” Respuesta: “Grandes bancos, como Wells Fargo, JPMorgan Chase, BlackRock”.

Las políticas de Trump podrían hacer crecer la industria multimillonaria de prisiones privadas !en más de un 580% en solo un año! Por eso, “no es de extrañar entonces que sólo JPMorgan Chase haya aumentado sus acciones financieras en prisiones privadas !en un impactante 9 mil 600%!”, desde que Trump asumió el cargo. Wells Fargo, JPMorgan Chase y BlackRock mantienen acciones en compañías como CoreCivic y GEO Group, y las cotizaciones bursátiles de estas compañías se han disparado en las últimas semanas, sostiene la fuente.

Coincidentemente, en estas últimas semanas ha aumentado el número de detenciones de inmigrantes indocumentados, incluidos por supuesto niños menores en edades en que todavía necesitan estar en los brazos de sus progenitores. Además, la administración Trump firmó la semana pasada una orden ejecutiva para mantener detenidas a las familias migrantes juntas, que se entregan en la frontera en busca de asilo, lo que genera más construcción de prisiones, una vez suspendida la separación familiar que tanto daño -irreversible en muchos casos- ha causado a las familias inmigrantes latinas y de otras latitudes del planeta.

De esta suerte, a través de jugosos y lucrativos préstamos los referidos bancos mantienen a GEO Group y CoreCivic en el negocio. Esas dos compañías se establecen como fideicomisos de inversión inmobiliaria, “lo que les permite evadir algunos impuestos pero les impide tener mucho efectivo. Eso significa que no pueden pagar facturas sin préstamos frecuentes, préstamos que hacen mucho dinero para los bancos”. En 2017, dice CREDO, GEO Group y CoreCivic pagaron a sus prestamistas 217 millones de dólares en intereses.

Para dejar de enjaular inmigrantes y niños pequeños en esas prisiones “todo lo que Wells Fargo y los otros bancos mencionados tendrían que hacer es dejar de prestar dinero a CoreCivic y a GEO Group.

Wells Fargo y otros bancos llamados #Partidariosdelodio (#Backersofhate), que está tratando de pulir su imagen corporativa, necesitan saber que “los estadunidenses no tolerarán que pasen por alto la moral básica en la búsqueda desesperada de ganancias”, afirma CREDO.

Deben abandonar inmediatamente sus acciones en prisiones privadas y dejar de ofrecer servicios de préstamo a las empresas responsables de llevar a cabo las crueles políticas de inmigración de Trump. A medida que la reacción en contra de dichas políticas de detención de inmigrantes de Trump crece y los estadunidenses toman las calles en protesta, “es hora de aumentar la presión sobre los grandes bancos que se benefician del odio”■

CREDO lanzó una campaña dirigida principalmente a Wells Fargo y la banca: “Deje de beneficiarse de la detención de inmigrantes y la separación de las familias. Deslíguese inmediatamente de las empresas de prisiones privadas y deje de ofrecer préstamos a compañías como GEO Group y CoreCivic”.
This entry was posted in Economía y Trabajo, Homepage Feature, Inmigración. Bookmark the permalink.