Suspende la Suprema oír argumentos sobre prohibición de Trump para viajar

De la redacción

Trump ha dejado las libertades civiles de muchos refugiados y extranjeros en el limbo legal. Foto: wired.com

Trump ha dejado las libertades civiles de muchos refugiados y extranjeros en el limbo legal. Foto: wired.com

Como divulgamos el lunes en estas mismas páginas, la administración Trump ordenó que a partir del 18 de octubre Estados Unidos prohibirá permanentemente la entrada a la mayoría de los ciudadanos de siete países: Irán, Libia, Siria, Yemen, Somalia, Chad y Corea del Norte. Y además, que ciertos ciudadanos de Irak y Venezuela enfrentarán restricciones y mayor escrutinio a la hora de volar desde sus países hacia este, y al llegar a los aeropuertos de Estados Unidos. Además, la Suprema Corte de Justicia suspendió temporalmente las audiencias para escuchar el caso de la mas reciente prohibición de Trump a los viajes de dichos países.

Ante la pregunta central que muchos se hacen sobre la más reciente prohibición a los viajes de ciudadanos de ocho países, de si en efecto, como dice el argumento central de la prohibición, ¿Hará ésta que los estadunidenses estén más seguros?, la respuesta que por ejemplo ofrece hoy The New York Times es que “basándose en información que públicamente se halla disponible hoy, lo mejor que cualquiera puede responder, ¡es que no!”.

Trump justificó estas restricciones a países que según él “no cumplieron o se negaron a cumplir con los nuevos estándares de investigación o escrutinio de sus datos personales”, argumentando que el gobierno federal estaba actuando “para proteger la seguridad y los intereses de Estados Unidos y su gente”.

Pero los estadunidenses –dice la fuente-, deben ser escépticos. “Si bien puede parecer más moderada, la proclamación del domingo es descendiente directa de un ‘platillo central’ de la campaña de Trump: su llamado a un cierre total y completo a los musulmanes que ingresan a Estados Unidos”.

La lista de los países proscritos este domingo “es casi idéntica a la prohibición emitida en enero”. Todos son países de mayoría musulmana, con la excepción de dos adiciones: Corea del Norte y Venezuela. Las concesiones anuales de visas a los norcoreanos se encuentran de todas maneras entre las docenas, a lo sumo, dice la fuente, “mientras que la prohibición a Venezuela se aplica sólo a los funcionarios del gobierno del ‘enemigo’ de Trump, el presidente venezolano, Nicolás Maduro y sus familiares”.

Esto, a pesar de que ningún ciudadano de los países prohibidos ha llevado a cabo un ataque terrorista fatal en Estados Unidos en las últimas dos décadas, sostiene el Times. Lo que quiere decir, que “la investigación extrema que Trump y su camarilla antinmigrante han estado vendiendo se ha vuelto ya la ley de la tierra”.

Y es que Estados Unidos somete a los solicitantes de visado, “a algunos de los escrutinios más minuciosos y rigurosos del mundo”. Sin embargo, “la posibilidad de que un –hipotético- atacante terrorista o visitante extranjero pueda ser detectado y detenido a través de estos procedimientos de escrutinio es minúscula”.

Y como ya ha dicho un tribunal federal de apelaciones al bloquear la prohibición anterior, “la administración no ha presentado evidencia de que las actuales normas de fiscalización son inadecuadas, y ninguna conclusión de que, a falta de mejores procedimientos de selección, probablemente perjudiquen nuestros intereses nacionales”.

Ya el día de ayer y en nota por separado la fuente reportaba que “este lunes la Corte Suprema canceló abruptamente los argumentos orales sobre la prohibición de viajar del presidente Trump, señalando el inicio del final de un caso legal políticamente cargado, que podría haber producido un golpe de mando sobre el choque entre el poder presidencial y las reivindicaciones de discriminación religiosa”.

Una nueva y más amplia prohibición de viajar provocó la inusual decisión de los jueces, dejando a Trump la posibilidad de afrontar el escrutinio de una política que en cierto modo va más allá de sus atribuciones, prohibiendo indefinidamente la mayoría de los viajes de dichos países a Estados Unidos, e imponiendo restricciones a otros dos, afirma el Times.

No obstante, en este tercer intento por controlar la frontera, que traerá sin duda nuevos desafíos legales, dicha prohibición, “al incluir a dos países que no son de mayoría musulmana puede insular a Trump de los cargos que suscitaron sus anteriores prohibiciones”. Porque pude argüir que sus acciones no se basan en la discriminación religiosa, ya que Venezuela y Corea del Norte no son musulmanes.

Sin embargo, la Corte Suprema ha pedido a los abogados del gobierno en el caso de la más reciente prohibición, que presenten sus escritos el 5 de octubre, en los que digan “si, o en qué medida la proclamación puede hacer que el caso sea discutible” de nuevo. El tribunal también pidió información sobre una cuestión no abordada en esta proclama, relativa a la suspensión de la prohibición anterior, del programa de refugiados de la nación. Esa suspensión está programada para expirar el próximo mes. Sobre esta cuestión, también el tribunal pidió a las partes que explicaran si el asunto sería pronto discutible”.

Esta nueva prohibición a los viajes entra en efecto el 18 de octubre próximo, aunque los ciudadanos de los países incluidos en las órdenes anteriores permanecerán sin poder ingresar al país hasta que una nueva ley se haga cargo.

Pero a diferencia del caótico despliegue de la primera orden ejecutiva del presidente, “las últimas restricciones de viaje tienen claras excepciones para las personas que ya tienen permiso de ingresar a Estados Unidos, por lo que debería haber pocos casos de personas detenidas en aeropuertos o consulados”, concluye el Times.

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