Subvenciones federales a enfermedades mentales de menores en el Valle Central

Algunos latinos ven la enfermedad mental como un signo de debilidad. Otros piensan que es un problema personal y prefieren mantenerse en silencio. Otros temen ser etiquetados como

Algunos latinos ven la enfermedad mental como un signo de debilidad. Otros piensan que es un problema personal y prefieren mantenerse en silencio. Otros temen ser etiquetados como “locos”. Foto: consultqd.clevelandclinic.org.

Desde que comenzaron a publicarse los primeros datos de instituciones de investigación científica sobre el Covid-19 hemos dicho consistentemente en este espacio informativo que las personas de color han enfrentado marcadas disparidades durante mucho tiempo en la cobertura de salud. Y hoy un análisis sobre las disparidades étnicas respecto a dicha cobertura, dado a conocer por la Fundación de la Familia Kaiser (KFF), señala una desproporcionada atención a un problema que subyace en la pandemia y que tiene que ver con las enfermedades mentales en las comunidades de color del valle central de California.

De la redación

En un informe que examina las tendencias en la cobertura de salud por raza / etnia entre 2010 y 2019, antes del inicio del COVID-19, KFF analiza las implicaciones de dichas disparidades en la salud. En base a una encuesta encontró que antes de la Ley del Cuidado de Salud Costeable (ACA), “las personas no ancianas de color tenían más probabilidades de carecer de seguro médico que sus contrapartes blancas”. Y señala también que algunas comunidades del país mostraban las tasas más altas de personas sin seguro, con casi una de cada tres sin cobertura, en comparación con su contaparte blanca.

Al respecto, el gobierno federal anunció un par de nuevas subvenciones para brindar más recursos a la atención de la salud mental para personas de color, que han sido ignoradas en regiones del norte del valle de San Joaquín y en general del valle central de California, así como del área interior de La Bahía. La idea es ir cerrando rápidamente estas brechas entre comunidades blanca y de color, dice la administración Biden.

En un análisis KFF afirma que los latinos (19.5%) y los afroestadunidenses (11.7%) no mayores, “no tenían seguro médico en todo el país el año pasado, en comparación con sus homólogos blancos”. Esto significa que “probablemente -estas dos comunidades- tengan menos acceso a la atención de salud mental”.

El Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) dio a conocer un encuesta  donde afirma que el 52.1% de los latinos mostró tener “al menos una condición de salud mental o conductual adversa durante la pandemia”, a diferencia del 37.8% de los adultos blancos no hispanos. Pero aclaró que este no es un problema exclusivo de los adultos.

Por su parte Capital Public Radio (CapRadio) informa que “los hospitales infantiles de California también están experimentando un aumento del 35% en las llamadas de jóvenes en busca de ayuda de emergencia para atender sus padecimientos de salud mental”.

De ahí que el gobierno federal haya anunciado que durante los próximos tres años invertirá un total de 9 millones de dólares en la región del valle de San Joaquín, “en beneficio de los condados de Stanislaus, Merced y Alameda”, dice The Fresno Bee. Y explica que los referidos fondos federales “provienen de dos subvenciones: el programa de subvenciones para centros comunitarios de salud mental, y la subvención a centros comunitarios de salud mental para el año fiscal 2021, de la Administración de servicios de salud mental y abuso de sustancias”.

La fuente dice además que el financiamiento de estos programas “permitirá la creación de programas de salud mental en 22 escuelas de la región y ampliará los servicios de asesoramiento de intervención en las zonas rurales del condado de Stanislaus”.

Hay quienes piensan que los fondos, aunque con retraso, llegan a tiempo: “El hecho es que estos datos subrayan una necesidad vital de un mayor apoyo para crisis de salud mental en nuestra comunidad, y es algo que hace mucho tiempo que se necesita”, dijo a la fuente el representante demócrata de Turlock, Josh Harder.

En síntesis, estas subvenciones beneficiarán a miles de personas del valle central, independientemente de su estado migratorio, y recibirán la atención de salud mental que merecen, dijo Harder.

De acuerdo con The Modesto Bee, el proyecto regional que prestará servicios a los condados de Stanislaus, Merced y Alameda, “se centrará en los jóvenes latinos de 11 a 18 años de edad, que padecen los llamados trastornos emocionales graves, así como en los padres o cuidadores con enfermedades mentales graves o trastornos concurrentes”.

Las escuelas elegibles se utilizarán como “el punto de referencia principal y la ubicación para los servicios que incluyen detección, evaluación, diagnóstico y prestación de servicios para los jóvenes que experimentan problemas de salud mental”.

La Familia, también conocida como Alliance for Community Wellness, utilizará este dinero durante los próximos dos años para contratar empleados que se colocarán en las escuelas, y “se enfocarán en los jóvenes de 11 a 18 años que padecen los llamados trastornos emocionales graves, así como en los padres o cuidadores con enfermedades mentales graves o trastornos concurrentes”.

La organización trabajará para expandir estos servicios a distritos escolares de Hughson, Denair, Patterson, San Lorenzo, Hayward, New Haven, Oakland, Delhi, Hilmar, Livingston, Los Banos Valley Community School, Winton, Atwater Valley Community School, Gustine y otros, concluye la fuente■

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