A la discreta, envía Trump al Congreso un paquete para recortar a Medicaid y Medicare

El presidente Donald Trump y el vocero de la cámara baja, Paul Ryan en conversación sobre el Medicaid.

El presidente Donald Trump y el vocero de la cámara baja, Paul Ryan en conversación sobre el Medicaid.

De la redacción

La administración Trump acaba de enviar un plan al Congreso que reduciría 800 millones de dólares al Medicare y al Medicaid. El portavoz de la cámara baja, Paul Ryan lo llamó un “esfuerzo importante”, y afirmó que la cámara lo aprobaría en breve. Y Mitch McConnell dijo estar listo para “mirar el paquete”, una vez que se lo envíen al Senado. El Comité Senatorial Demócrata de Campaña (DSCC) sostiene en un comunicado que Trump puede obtener su deseo antes de lo que él mismo pensaba, y millones de estadunidenses podrían sentir “el impacto devastador” de estos recortes en Medicare y Medicaid.

Los republicanos siguen buscando el dinero para pagar su reforma al sistema tributario, y ahora que se ha disparado el déficit, con esos recortes están considerando equilibrar el presupuesto. Los estadunidenses y las personas de la tercera edad con bajos ingresos pagarían el precio, dice DSCC.

Un estudio de CNN sostiene que “La mayoría de los estadunidenses piensa poco en el Medicaid, que generalmente se considera un programa de derechos para los pobres. el presidente Donald Trump podría terminar reduciendo drásticamente la cobertura y poner en riesgo la seguridad financiera de muchas familias de clase media”.

Contrariamente a la creencia popular, Medicaid no es sólo un beneficio para los estadunidenses de bajos ingresos. En realidad, es el programa de atención médica más grande del país, que cubre a 74 millones de personas inscritas, o aproximadamente uno de cada cuatro estadunidenses. Aproximadamente el 60 por ciento del gasto de Medicaid es para personas mayores y discapacitadas, muchas de las cuales provienen de hogares de la clase media, sostiene la fuente.

El Medicaid es financiado por el gobierno federal y los estados. “Los federales pagan aproximadamente el 57% de los gastos generales del programa. Si los costos aumentan, o un medicamento nuevo cobra un precio alto, por ejemplo, o se desata un virus, los estados obtienen más dinero”.

El plan de Trump cambiaría todo eso mediante la conversión de los fondos federales a las llamadas subvenciones en bloque. Con lo que cada estado obtendría una cantidad determinada de dinero, que se distribuiría según lo consideren los gobiernos locales. “En teoría, esto daría a los estados más flexibilidad”. Pero el problema es que los fondos de subvención por bloques “generalmente no se mantienen al ritmo de los crecientes costos”.

Según un estudio reciente del Centro de Presupuesto y Prioridades de Política (CBPP), un plan presupuestario republicano similar de la Cámara de Representantes para 2017 recortaría el financiamiento federal de Medicaid en un 33% para el año 2026.

“El cálculo de CBPP no incluyó el impacto de una derogación de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), otro objetivo republicano. Esa ley, también conocida como Obamacare, otorgó fondos adicionales a los estados que ampliaron la elegibilidad para Medicaid. “Si esa política se revierte, unos 11 millones de inscritos a través de la expansión perderían la cobertura”, señala el estudio.

Cuidar a los ancianos es el segundo gasto más grande de Medicaid, vinculado con la atención de los niños. Los ancianos constituyen sólo el 9% de los inscritos, pero ascienden al 21% de los gastos de Medicaid. Gran parte de esos costos se destinan a la atención a largo plazo, que Medicare generalmente no cubre.

Los costos de los hogares de ancianos, que promedian unos 80 mil al año, pueden erosionar las finanzas de muchas familias de clase media e incluso de clase media alta. Alrededor del 70% de los residentes de hogares de ancianos finalmente terminan en Medicaid después de agotar sus propios recursos; aunque cada vez más el programa está pagando por la atención en el hogar y en entornos comunitarios a un costo menor.

“El financiamiento de cuidado a largo plazo de Medicaid será cada vez más importante a medida que envejezcan millones de personas de la generación del baby boom“, dice Judy Solomon, vicepresidenta de políticas de atención médica del CBPP. Muchos de estos jubilados boomer pueden terminar con enfermedades de alto costo como el Alzheimer. Se espera que esas enfermedades aumenten los costos de Medicaid en un 50% para 2026.

Por otro lado, la mitad de todos los inscritos en Medicaid son niños de bajos ingresos. Y a través de su Programa de Seguro de Salud para Niños (CHIP), los niños sin seguro hasta la edad de 19 años en familias con ingresos demasiado altos para calificar para Medicaid pueden recibir atención gratuita o de bajo costo.

“En general, Medicaid cubre al 40% de todos los niños y al 75% de los niños pobres en un estado típico, según la Fundación Kaiser. La elegibilidad para CHIP varía ampliamente entre los estados. Hasta el año pasado, en algunos programas las familias que ganan el 300% del nivel federal de pobreza -60 mil 750 dólares para una familia de cuatro- pueden ser elegibles.

No hay forma de saber si los planes de Trump ganarán fuerza en el Congreso. Pero si se promulgan límites de financiamiento, eso puede allanar el camino para las revisiones de Medicare y la Seguridad Social, que enfrentan graves deficiencias financieras.

Vale recordar que Trump ha dicho previamente que dejaría intacto el Seguro Social y Medicare. Pero algunos de sus candidatos al gabinete, así como muchos legisladores del Partido Republicano quisieran que estos programas se privatizaran. “Si eso sucede, la red de seguridad de jubilación de la nación probablemente se desmorone”, concluye CNN.

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