Proyecto de ley para frenar construcción de cárceles de ICE y monitoreo de operaciones

Senadora demócrata de California, Kamala Harris y representante de Washington, Pramila Jayapal. Foto: www.asianpost.com.

Senadora demócrata de California, Kamala Harris y representante de Washington, Pramila Jayapal. Foto: www.asianpost.com.

De la redacción

Las legisladoras demócratas Kamala Harris, senadora de California y la representante de Washington, Pramila Jayapal presentaron el proyecto de ley “Detención y No Ampliación” (DONE), que aumentaría la supervisión de los centros de detención de Inmigración y Aduanas (ICE) y suspendería los fondos para la construcción o expansión de nuevas instalaciones. En las últimas dos décadas el sistema federal de inmigración ha experimentado una dramática expansión o aumento del 400 por ciento de inmigrantes no ciudadanos detenidos, de los que un número cada vez mayor son niños, mujeres y mujeres embarazadas. Estos detenidos a menudo son maltratados por los agentes de ICE y obligados a residir en condiciones deplorables cuyos derechos civiles y humanos se violan de manera habitual y sistémica, dice un comunicado de la oficina de la senadora Kamala Harris.

Las congresistas demócratas tratan de establecer una moratoria en la construcción o expansión de cárceles para inmigrantes no autorizados, al tiempo que destinarían también 45 millones de dólares para mejorar el monitoreo federal de estos centros de detención públicos y privados, que han sido acusados de operar en condiciones inhumanas.

Harris ha culpado a varias administraciones presidenciales por aprobar la expansión sin fin de las prisiones de Inmigración administradas pública y privadamente. Y es que de 1994 a 2018, el número de camas de inmigración en todo el país ha aumentado de menos de 7 mil a casi 40 mil. De hecho, es sabido el propio Congreso exige a las autoridades de ICE mantener un número aproximado de 36 mil camas ocupadas diariamente a cambio del presupuesto federal que recibe esta agencia.

La senadora demócrata, antes Procuradora General de California, señala que la rápida expansión ha dejado a los inmigrantes en condiciones vulnerables, “inhumanas”, que no están siendo monitoreadas adecuadamente. Agregar más espacio o camas, dijo, “solo agravaría el problema”, reporta The USA Today.

“Es inconcebible someter a los detenidos a condiciones inhumanas que incluyen casos de abuso sexual sin control, negligencia médica absoluta, falta de acceso a un abogado y, en algunos casos, hasta la muerte”, dijo Harris en un comunicado. “Es hora de poner fin a la expansión de estas instalaciones que desvían los recursos para abordar verdaderas amenazas a la seguridad pública”.

El proyecto de ley enfrenta un largo camino en ambas cámaras del Congreso, donde los líderes republicanos han dudado en aceptar cualquier tipo de legislación de inmigración que vaya en contra de los esfuerzos del presidente Trump para reprimir la inmigración ilegal y, como hemos visto en repetidas ocasiones, también la inmigración legal.

La semana pasada el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan criticó un intento de los republicanos de la Cámara de Representantes para utilizar una maniobra rara que obligaría a su cámara a votar sobre proyectos de ley para proteger a los jóvenes inmigrantes indocumentados, porque Ryan dijo que “daría lugar al veto de la Casa Blanca”, afirma la fuente.

Con los miembros de la Cámara de Representantes presionando para traer la referida legislación de inmigración al piso de la cámara baja “el presidente Trump, el presidente Ryan y el líder de la mayoría Kevin McCarthy se reunieron ayer en la Casa Blanca para “discutir un camino hacia la inmigración”, dice un comunicado del Foro Nacional de Inmigración.

El congresista republicano de California, Jeff Denham dijo por su parte que las conversaciones están en curso con respecto a “un proyecto de ley que no sólo tiene una fecha segura de que estará en el piso, sino una que puede recibir apoyo bipartidista y una que el presidente firmará”.

Pero de acuerdo con The Washington Post, el presidente Trump se manda solo, y más bien se prepara para retener a niños inmigrantes en bases militares. “La última señal que ha dado el gobierno federal, indica que está avanzando con planes para dividir familias que cruzan la frontera ilegalmente”.

Durante la crisis de menores no acompañados de 2014, la fuente afirma haber visitado las Instalaciones de Aduanas y Protección Fronteriza y de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. Y sostiene haber encontrado “Una situación desgarradora para todos los involucrados”. Y se pregunta: “¿La administración de Trump implementará su acción de una manera compasiva y humana?”. Y la respuesta es negativa.
Como se recordará, el año pasado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentó una propuesta para construir nuevas prisiones de inmigración en Chicago, Detroit, St. Paul, Minnesota, Salt Lake City y el sur de Texas. Solicitó 2 mil 700 millones de dólares en el presupuesto de 2019 para aumentar el espacio de detención de inmigrantes.

Y la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, defendió la capacidad de su agencia para atender a los reclusos durante una reciente audiencia en el Congreso, llamando a los servicios médicos “adecuados para todos los reclusos”, dice el USA Today.

Pero Harris y Jayapal no están de acuerdo con ese enfoque, y por eso sus proyectos de ley frenarían esos esfuerzos dramáticamente y requerirían que DHS reduzca su población diaria de presos en un 50% mediante el uso de monitores supervisados o brazaletes en el tobillo.

“Nuestra ley exige una mayor rendición de cuentas de y un alto a la expansión de la detención porque nuestra nación no necesita más violencia y más militarización; lo que necesitamos es una reforma integral y humana y una rendición de cuentas real”, dijo Jayapal en un comunicado.

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