Pide la ONU investigación independiente sobre muerte de niña guatemalteca en la frontera

Una foto de Jakelin Caal, una niña de 7 años que murió bajo la custodia de los EE. UU. Después de cruzar ilegalmente desde México hasta los EE. UU., se ve durante una protesta el 15 de diciembre en El Paso, Texas, para exigirle justicia. Foto: José Luis González / Reuters.

Una foto de Jakelin Caal, una niña de 7 años que murió bajo la custodia de los EE. UU. Después de cruzar ilegalmente desde México hasta los EE. UU., se ve durante una protesta el 15 de diciembre en El Paso, Texas, para exigirle justicia. Foto: José Luis González / Reuters.

De la redacción

La muerte de Jakelin Caal Maquin, la niña guatemalteca de 8 años de edad que  murió bajo custodia de la autoridad estadunidense de Protección de Fronteras (CBP), circula con carácter de urgencia en ámbitos internacionales, y de esta suerte el monitor de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que actúa como vigilante global de los derechos humanos y civiles de los migrantes está pidiendo una investigación independiente que vaya al fondo de tan lamentable suceso.

A través de funcionarios en Ginebra, el relator especial de la ONU, Felipe González Morales envió una queja formal al Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en la que hace sonar la alarma internacional sobre la muerte Jakelin Caal Maquin, quien murió el 8 de diciembre a menos de 48 horas después de haber sido detenida por la Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP) en un remoto cruce fronterizo en Nuevo México.

De acuerdo con el semanario inglés, The Guradian, González está demandando una investigación completa sobre la tragedia, dirigida por jueces y abogados independientes y en la que la familia de la niña esté representada legalmente y tenga acceso a traducción a su propio idioma, Q’eqchi’.

Así mismo, Gonzáles también está pidiendo el fin inmediato de la detención de niños migrantes en Estados Unidos, e insta a la administración Trump a abordar “las fallas dentro del sistema de Inmigración, para prevenir situaciones similares”, a fin de evitar más muertes de migrantes.

El monitor de la ONU dijo a la fuente que numerosos organismos internacionales de derechos humanos habían advertido en repetidas ocasiones que los niños no deberían ser detenidos por su estatus migratorio.

“La detención de niños tiene un impacto tan severo en ellos que hemos advertido repetidamente sobre los riesgos”, dijo. Y destacó que la administración Trump está “obligada por las leyes internacionales”, que de ninguna manera puede eludir.

“Cuando una persona, especialmente un niño está bajo la custodia de un Estado, ese Estado tiene que garantizar sus derechos. Los Estados tienen la obligación de cuidar a los migrantes que llegan a la frontera; no pueden tratarlos como animales, en condiciones inhumanas. No estoy diciendo que esto haya ocurrido en este caso, pero Estados Unidos tiene un deber al respecto”.

La intervención del principal organismo de vigilancia internacional sobre los derechos humanos de los migrantes se suma a la presión general para que la administración Trump vaya más allá de la investigación de rutina que está llevando a cabo la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.

El ataúd de Jakelin Caal es devuelto a su pueblo natal, a 220 millas al norte de la ciudad de Guatemala. Jakelin, de siete años de edad, murió el 8 de diciembre bajo la custodia de funcionarios de la frontera de Estados Unidos. Fotografía: Johan Ordóñez / AFP / Getty Images.

El ataúd de Jakelin Caal es devuelto a su pueblo natal, a 220 millas al norte de la ciudad de Guatemala. Jakelin, de siete años de edad, murió el 8 de diciembre bajo la custodia de funcionarios de la frontera de Estados Unidos. Fotografía: Johan Ordóñez / AFP / Getty Images.

Los abogados de la familia de la niña, así como varios miembros del Congreso estadunidense, han denunciado también que una investigación interna, del tipo que ha realizado el gobierno de Estados Unidos es “una forma de autocontrol sumamente inadecuada”.

Algo tan serio como la muerte de esta niña, “no debe dejarse en manos de las autoridades administrativas”, dijo González al Guardian. “Quiero asegurarme de que los jueces y los abogados públicos lleven a cabo la investigación de manera totalmente independiente y sin la presión de las autoridades de Inmigración. Una investigación interna de la Corporacion de Proteccion de Fronteras no sería satisfactoria”.

Como se sabrá, durante su testimonio ante el Congreso de Estados Unidos, la Patrulla de Fronteras no informó oportunamente a los legisladores sobre la muerte de Jakelin, porque no estaban seguros de que la madre de la niña había sido notificada y no querían “arriesgarse a politizar su muerte”, dijeron las autoridades de la CBP, según ABC News.

El 11 de diciembre el comisionado de la agencia del CBP, Kevin McAleenan declaró ante el Comité Judicial del Senado, tres días después de la muerte de Jakelin Caal. La niña guatemalteca murió mientras estaba bajo la custodia de la CBP después de cruzar la frontera de Estados Unidos y México con su padre, Nery Gilbert Caal Cruz.

Jkelin Caal y su padre viajaban con un grupo de 163 inmigrantes que llegaron a la frontera de Nuevo México a principios de este mes. Después de que fueron detenidos el 6 de diciembre, el padre de la niña le dijo a un agente fronterizo de Estados Unidos que la niña estaba enferma y vomitaba.

El padre firmó un documento en el que afirmaba que Jakelin gozaba de buena salud, “pero no está claro cuánto entendió lo que decía el documento. El formulario estaba en inglés, y los agentes se lo leyeron en español”, sostiene ABC News.

Domingo Caal Chub, de 61 años de edad, sostiene un teléfono celular que muestra una foto de su nieta Jakelin Caal Maquin, Foto: Prensa Asociada.

Domingo Caal Chub, de 61 años de edad, sostiene un teléfono celular que muestra una foto de su nieta Jakelin Caal Maquin, Foto: Prensa Asociada.

Un autobús que llevaba a los dos salió del puerto de entrada de Antelope Wells hacia la estación de Lordsburg, aproximadamente a 90 minutos de la frontera. Para entonces, según una declaración de Aduanas y Protección Fronteriza, la temperatura de Jakelin había alcanzado los 105.7 grados. Técnicos de emergencias médicas tuvieron que revivirla.

Luego llevaron a Jakelin en avión a un hospital en El Paso, Texas, donde murió al día siguiente.

La portavoz de la cancillería guatemalteca, Marta Larra, dijo que el ministerio había enviado una nota diplomática al Departamento de Estado de Estados Unidos para pedirle que vigilara el caso y determinara la causa de la muerte.

Domingo Caal, padre de Nery, dijo que su hijo tiene una fecha de corte el 3 de enero en Estados Unidos para determinar su estatus migratorio.

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