Mitch McConnell planea ocultar el dolor del Trumpcare hasta después de las elecciones legislativas

Por Michael McAuliff

Kaiser Health News

Enfrentando la oposición de sus propios correligionarios, el senador republicano, Mitch McConnell pospuso la votación sobre su proyecto de ley de salud. Foto: Concord Monitor699.

Enfrentando la oposición de sus propios correligionarios, el senador republicano, Mitch McConnell pospuso la votación sobre su proyecto de ley de salud. Foto: Concord Monitor699.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell es consciente del peligro político de quitarle beneficios de salud a millones de votantes. También conoce el enorme riesgo de renunciar a la promesa que lo ayudó a convertirse en el líder mayoritario: revocar Obamacare.

Atrapado entre estas realidades que compiten, el proyecto de ley de McConnell ofrece una solución: seguir adelante y revocar el Obamacare, pero ocultar el dolor durante el mayor tiempo posible. Algunos de los mensajes en el proyecto de ley parecen absurdos (por ejemplo, sacar 772 mil millones de dólares del Medicaid no es un recorte). Pero el calendario de McConnell tiene un sentido perfecto… si se presta atención al calendario electoral.

Aquí hay algunas fechas clave en el “Better Care Reconciliation Act” (BCRA) de McConnel,l que parecen apuntar más a proporcionar cobertura para los legisladores que para los estadunidenses:

2019: Los primeros cambios importantes y los recortes a los mercados de seguros de la Ley del Cuidado de Salud Asequible (ACA) ocurren después del ciclo de elecciones intermedias de 2018, permitiendo a los republicanos del Congreso hacer campaña con un sistema de salud “arreglado”, aunque el Obamacare todavía esté vigente el próximo año.

2019: Los estados comparten 2 mil millones de dólares en subvenciones para solicitar exenciones, bajo un proceso mucho más flexible durante este año fiscal. Estas exenciones podrían permitir que las aseguradoras vendan planes escasos que tengan primas bajas pero que no contemplen cobertura necesaria para personas con condiciones de salud preexistentes. Sin embargo, ninguna de esas exenciones tiene que entrar en efecto hasta después que 26 gobernadores republicanos se enfrenten a la reelección en 2018.

2020: El dinero en efectivo que hace que los mercados sean más previsibles y justos para las aseguradoras fluye a través del ciclo de mitad de período del Congreso y el ciclo presidencial de 2020. Luego desaparece. Los fondos para expandir el Medicaid también se mantienen firmes a través de esta crucial ventana política.

2024: Los estados disfrutan de sus últimos flujos de efectivo para la expansión del Medicaid a finales de 2023, justo cuando, tal vez, esté terminando un segundo mandato republicano.

2025: El proyecto de ley cambia la fórmula para todo el presupuesto del Medicaid (no sólo la expansión bajo el Obamacare), reduciendo dramáticamente la financiación federal a lo largo del tiempo. Eso comienza ocho años y dos ciclos de elecciones presidenciales a partir de ahora.

McConnell insiste en que todo lo relacionado con el proyecto de ley ha sido transparente. “Nadie esconde el balón aquí. Usted es libre de preguntar a cualquier persona cualquier cosa”, dijo McConnell el 13 de junio.

Pero, literalmente, él y su grupo de trabajo ocultaron el proyecto de ley a los demócratas y a la mayoría de los republicanos, elaborándolo a puertas cerradas hasta apenas una semana antes de que supuestamente se cumpliera el objetivo de asegurar su voto. (Esto se desechó el martes 27 de junio con el anuncio de que la votación se retrasó, pero la negociación está apenas comenzando).

Mientras tanto, al menos dos detalles de las pólizas en el proyecto de ley pueden oscurecer los efectos durante varios años y hacer que los mercados de seguros de salud se vean mejor casi de inmediato dando a las aseguradoras un mercado más predecible y lucrativo.

Una es una estipulación que obliga al gobierno federal, por dos años, a solventar los pagos de reducción de costos compartidos a las compañías de seguros, que el presidente Donald Trump ha amenazado con terminar. Los pagos forman parte de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) y fluyen a las aseguradoras en nombre de los consumidores de bajos ingresos del mercado, para cubrir sus gastos de salud de bolsillo. Los republicanos habían demandado detener los pagos, añadiendo una inestabilidad considerable a los mercados de ACA el próximo año. McConnell pone fin a esa incertidumbre durante dos años.

Además de esa infusión de efectivo, el BCRA propone un “Fondo de Estabilización a Corto Plazo” que también tendría como objetivo ayudar a reducir los costos de las primas y podría atraer a más aseguradoras a los condados, que ahora están escasamente cubiertos. Se destinarían 50 mil millones de dólares a las aseguradoras: 15 mil millones por año en 2018 y 2019, y 10 mil millones por año en 2020 y 2021.

El dinero compensaría los miles de millones de dólares que el Congreso dirigido por los republicanos se ha negado a destinar a las compañías de seguros bajo el programa de corredores de riesgo de ACA. Los corredores de riesgo tenían como objetivo compensar las pérdidas de las aseguradoras, cuyos costos resultaran ser más del 103 por ciento de los objetivos esperados. Hasta el momento el Congreso ha pagado sólo 12.6 centavos por dólar de esas obligaciones y enfrenta demandas de aseguradoras.

En resumen, las dos sumas de dinero ayudarían mucho a resolver la inestabilidad del Obamacare creada por el Congreso dirigido por los republicanos, pero sólo durante el próximo ciclo presidencial en 2020. Más allá, las características de la legislación permiten a los senadores ofrecer argumentos verosímiles que disfrazan los efectos negativos.

Tal vez la principal afirmación es que el proyecto de ley del Senado aumentaría el acceso a los seguros. Podría hacerlo, en estados que renuncien a las normas y en los cuales las aseguradoras estarían más libres de ofrecer planes mucho más baratos. Pero esos planes serían más baratos porque no cubrirían los beneficios esenciales de salud o no cubrirían adecuadamente condiciones preexistentes. Los estadunidenses de ingresos más bajos podrían comprar un plan, posiblemente con un deducible de 6 mil dólares, para alguien que gana menos de 12 mil dólares al año.

Un portavoz de McConnell no respondió a una solicitud de comentario. Pero los demócratas son muy conscientes de las maquinaciones electorales en el proyecto de ley.

“Todo acerca de esta legislación, desde el proceso hasta las fechas efectivas de muchas de las disposiciones, es impulsado por la conveniencia política”, dijo Brian Fallon, consultor demócrata y ex portavoz principal de la campaña de Hillary Clinton. “Mitch McConnell sólo se preocupa por ‘triunfar’, no por el contenido del proyecto de ley”.

Los asistentes demócratas del Senado que hablaron de forma anónima no estaban seguros de que los pasos que el proyecto de ley tome para apuntalar los mercados para las próximas dos elecciones funcionarían, especialmente cuando las compañías de seguros puedan ver lo que está por venir. Pero acordaron que el momento y los arreglos a corto plazo podrían ayudar a McConnell a “retorcer” los brazos de los senadores republicanos renuentes.

“Creo que será enormemente útil para McConnell en una sala con un republicano moderado que quiere que se le diga, ‘Hey, muchas de estas cosas que van a pasar con este proyecto de ley que usted está oyendo, que es preocupante, es más allá de su reelección de 2018, es más allá de 2020″, dijo un alto asesor. “Sólo vote por ella, todo estará bien, vamos a preocuparnos por el resto más tarde”.

Los demócratas dijeron que la estrategia de McConnell de esconder el balón no funcionará con los votantes, y quieren que los senadores republicanos lo sepan antes de votar.

“La encuesta ya muestra que, basándose en el hecho de que controlan todos las ramas del gobierno, Trump y los republicanos son dueños de todo lo que suceda a partir de ahora en el sistema de salud”, dijo Fallon.

La senadora Patty Murray (demócrata de Washington), la principal demócrata del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones, que tiene la tarea de dirigir los argumentos en contra del proyecto de ley republicano, piensa que los senadores pondrán en peligro su futuro político si compran los argumentos de McConnell.

“El senador McConnell está haciendo todo lo que puede para persuadir a los republicanos del Senado de que Trumpcare no será devastador para la gente a la que sirven, pero los hechos muestran que Trumpcare va a hacer que las familias paguen más; va a destruir el Medicaid y le arrancará la cobertura a millones de personas”, dijo Murray. “Cualquier republicano del Senado que vote por el Trumpcare y crea que los pacientes y las familias no los responsabilizarán está equivocado”.

Sin embargo, McConnell sabe cómo trabajar un calendario legislativo. Esperar un julio lleno de acuerdos a puertas cerradas con senadores renuentes, con la meta de obtener ganancias antes del receso de agosto■

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