La realidad de los números detrás de la emergencia nacional de Trump

Campesinos en campos de cultivo de Salinas, California. Foto: www.slate.com

Campesinos en campos de cultivo de Salinas, California. Foto: www.slate.com

De la redacción

La “invasión” de migrantes indocumentados “ponen en peligro las vidas y los medios de vida de los ciudadanos estadunidenses”, dice Trump. Por eso mismo se hace “imprescindible” la construcción de muro fronterizo que detenga las hordas de migrantes que vienen a Estados Unidos, por lo que, afirma, fue necesario declarar el estado de emergencia nacional.

Una de las mentiras en que se basa la narrativa antinmigrante de Trump consiste en que los inmigrantes indocumentados cuestan a los contribuyentes estadunidenses “una tonelada de dinero… Miles de millones de dólares al mes…”; migrantes que para Trump “son innecesarios”, dice la publicación Vox.

Pero esta narrativa usada por el presidente para justificar su intención de tomar del presupuesto del Ejército de Estados Unidos los miles de millones de dólares que necesita para construir su muro fronterizo, es una medida que propios califican de ineficiente para frenar el fluyo de migrantes indocumentados.

La fuente afirma que la realidad documentada acerca de los inmigrantes en Estados Unidos habla más bien de que trabajan duro y contribuyen al erario con miles de millones de dólares. Y que como todo mundo sabe, incluidos los seguidores de Trump hasta el mismo presidente, “los inmigrantes indocumentados contribuyen con miles de millones de dólares en impuestos federales cada año, con sus impuestos sobre la renta y los dólares de los impuestos sobre la nómina, lo que mantiene solventes a la Seguridad Social y al Medicare…”, además de que “pagan miles de millones de dólares en impuestos estatales y locales cada año, en los 50 estados”.

Según los datos disponibles, que al respecto son limitados, investigadores del Instituto de Impuestos y Política Económica estiman que estos inmigrantes pagaron un total de 11 mil 700 millones de dólares en impuestos estatales y locales en 2014, el año más reciente de que se disponen los datos de un informe revelado en 2017.

Esta cifra incluye 7 mil millones de dólares en impuestos sobre las ventas e impuestos sobre el consumo, que son losque se pagan en artículos específicos como ventas de gasolina y registros de vehículos. “Los inmigrantes indocumentados, como todos los demás”, dice la fuente, “pagan las reparaciones de las carreteras, los tribunales estatales, la policía y los bomberos. También pagaron alrededor de mil cien millones en impuestos estatales a las ganancias, y 3 mil 600 millones en impuestos a la propiedad ese mismo año”. Con este dinero se financia las escuelas públicas, la recolección de basura y otros servicios de la ciudad dice Vox.

De esta suerte, los trabajadores indocumentados contribuyen con la mayor cantidad de dólares de impuestos a los estados con las poblaciones más grandes: California, Texas y Nueva York. Y lo que es más, “algunos de los estados que más se benefician de sus impuestos son los llamados ‘estados rojos’, es decir, controlados por los republicanos. Aunque también algunos estados ‘azules’ que ganó Trump en 2016, como La Florida, Georgia, Texas, Carolina del Norte y Arizona”.

El informe del Instituto de Impuestos y Política Económicaarroja estos resultados que señalan a los estados que más se beneficiaron con las contribuciones fiscales de los inmigrantes indocumentados en 2014:

  • California, 3 mil 200 millones de dólares.
  • Texas, mil 600 millones.
  • Nueva York, mil 100 millones.
  • Illinois: 758 millones 881mil dólares.
  • Florida, 598 millones, 677 mil 875 dólares.
  • Nueva Jersey, 587 millones 415 mil dólares.
  • Georgia, 351 millones, 718 mil dólares.
    Carolina del Norte, 277 millones 402 mil dólares.
  • Virginia, 255 millones 965 mil dólares.
  • Arizona, 213 millones, 574 mil dólares.

De esta suerte, las políticas antinmigrantes del presidente están “perjudicando a las comunidades que dependen de esta fuente de ingresos fiscales”.

Los números también son un marcado contraste con la percepción pública sobre el costo de la inmigración “ilegal”, especialmente entre los votantes de Trump. Y sin embargo, “alrededor del 69 por ciento de los partidarios de Trump, encuestados en 2016, dijeron que los inmigrantes son una carga para Estados Unidos”.

Estos datos del referido Instituto, determinan el número probable de inmigrantes indocumentados en cada estado, sus ingresos promedio y sus tasas de propiedad de vivienda. “Los investigadores utilizaron esos datos para calcular cuánto pagan en impuestos a las ventas, impuestos a la propiedad e impuestos especiales, según las tasas impositivas en cada estado”.

Vale anotar que los inmigrantes indocumentados pagan incluso más impuestos federales que los impuestos estatales. Millones de indocumentados presentan declaraciones de impuestos cada año, a través del número ITIN, y pagan impuestos por muchos beneficios que ni siquiera pueden usar, como el Seguro Social y Medicare. Tampoco son elegibles para beneficios como el Crédito Fiscal por Ingreso del Trabajo, y sin embargo el IRS espera que los inmigrantes no autorizados aun así presenten sus impuestos. “Y muchos de ellos lo hacen”.

La información más reciente del IRS, de 2015, muestra que “la agencia recibió 4 mil 400 millones de dólares en declaraciones de impuestos de los trabajadores que no tienen números de Seguro Social, lo que incluye a una gran cantidad de inmigrantes indocumentados. Ese año, pagaron 23 mil 600 millones de dólares en impuestos a la renta. “Eso ni siquiera incluye a los trabajadores que pagaron impuestos con números de Seguro Social falsos en sus formularios W-2, lo cual también es común”.

La presentación de impuestos ayuda a los inmigrantes a crear un rastro en papel para mostrar cuándo ingresaron al país y cuánto tiempo han estado contribuyendo con los impuestos, dice la fuente. “Muchos esperan que –esto- les ayude a obtener un estatus legal algún día”. Eso ha ocurrido en esfuerzos de reforma anteriores, y uno de los primeros requisitos suele ser demostrar que una persona ha estado pagando impuestos. Ese fue el caso de los jóvenes indocumentados a los que se les concedieron permisos de trabajo temporales en virtud del programa de Acción Diferida (DACA) para los Llegados en la Infancia (DACA), de la era de Obama.

Entonces, a pesar de la retórica política, los inmigrantes indocumentados no son una carga ni un gasto para el gobierno. De hecho, “son todo lo contrario”■

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