La pandemia del COVID-19 causa estragos en Estados Unidos

De la redacción

Los estados más golpeados por la pandemia del COVID-19 se preparan para lo más duro de la crisis hasta el momento, dijo en conferencia de prensa Anthony Fauci, uno de los más destacados epidemiólogo de Estados Unidos, que forma parte del equipo de trabajo de la Casa Blanca contra el coronavirus. “Debemos estar preparados para lo peor”, dijo en una  conferencia de prensa del presidente Trump. Aunque aclaró que una vez alcanzado el punto álgido de casos confirmados y de muertos, es posible que se estabilicen estas cifras por un periodo de tiempo y luego comiencen a declinar la curva pandémica hasta volverse plana y luego comenzar a descender. Citamos aquí sólo algunos casos que ocurren en Estados Unidos.

En Estados Unidos, los muertos por coronavirus casi llegan a  10 mil según reportes del Cirujano General de Estados Unidos, Jerome M. Adams, quien coincidiendo con el Dr. Fauci advirtió que esta será “la semana más dura y más triste de la vida de la mayoría de los estadunidenses”. A nivel global, los muertos andan en los 60 mil, y los enfermos con el coronavirus rozan el millón.

No obstante el presidente Trump, quien siempre cuenta con datos diferentes –o falsos- a los de sus expertos, en un tono más optimista sobre la nueva pandemia dijo este domingo que “estamos empezando a ver la luz al final del túnel”. Y sugirió que el país pronto volverá a la “normalidad”, al trabajo. Muchos sin embargo piensan que aún pasada la crisis nada volverá a ser igual, sino en todo caso se volverá a una “nueva normalidad”.

Pero los casos positivos y decesos por coronavirus no son precisos, y simplemente no existe un registro por raza o etnicidad. Aún así se sabe que la pandemia está golpeando desproporcionadamente a las personas de color, o sea a negros, latinos e inmigrantes, quienes tienen que hacer los trabajos “esenciales”, por lo que no pueden guardar el distanciamiento social. O sea, ambulancistas, camilleros, policías y bomberos; o campesinos, trabajadores de almacenes y tiendas de autoservicio, repartidores de alimentos y productos, afanadores de hospitales, etcétera, cuya mayoría son inmigrantes indocumentados y que cuentan con redes de apoyo social o no tienen ninguna protección de salud ni laboral por su estado migratorio.

Como decía recientemente en Línea Abierta el Dr. Rafael A. Lantigua, médico internista, profesor y vice decano de servicios comunitarios de la Escuela de Medicina de Columbia University, en Nueva York, los inmigrantes en esta ciudad no sólo son en general los más pobres sino que además padecen la mayoría de las enfermedades, como diabetes, asma, hipertensión arterial…, que si bien no son causa directa del coronavirus sí propician su adquisicióny  eventualmente conducen a la muerte. Ademas de que por su falta de seguro de salud consumen los servicios de emergencia, sumamente caros para el presupuesto destatal y local.

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Las buenas noticias en Nueva York, si puede hablar  así en medio de esta crisis terrible donde tan sólo en la ciudad se habían registrado hasta ayer domingo 5 de abril de 2020, 64 mil 955 casos, 14 mil 205 hospitalizados y 2 mil 472 decesos. No obstante se ha notado un leve descenso en las muertes por coronavirus, pues en los timos tres días se habían registrado entre 570 y 600 muertes al día. Esto generó en las autoridades la esperanza de que pudiera tratarse de una etapa plana en la trayectoria de la curva pandémica, como preámbulo de un posible descenso. Y en el estado de Nueva York la cifra de casos positivos de coronavirus ascendía hasta ayer a 122 mil 31 casos confirmados o positivos, y la muerte de 4 mil 159 personas.

Nueva Jersey no se queda atrás, y en los últimos días registró un incremento del 10% en los casos confirmados de coronavirus, llevando esta cifra a los 37 mil, y por lo menos a unas 917 muertes hasta el fin de semana.

Y en California, el primer estado en implementar a nivel estatal la medida del distanciamiento social, hasta ayer había 15 mil 201 casos confirmados y 350 muertes.

Y como en el país no se está registrando por raza a los pacientes que llegan contagiados por el virus a los hospitales de los distintos condados de la ciudad, no se conocen con precisión las causas de los decesos y por lo tanto no se puede asignar recursos ni políticas oficiales para las comunidades que resultan más golpeadas por el COVID-19.

En este contexto, xpertos dijeron esta mañana a CBS que hay racismo en el sistema nacional de salud. Por ejemplo, en Milwaukee, donde la población afroestadunidense alcanza el 26%, casi el 80% de la población negra se halla infectada con coronavirus. Y en chicago, 70% de los casos recaen en los negros con 300 muertos. Pero estos datos no se divulgan oficialmente.

En Illinois se han registrado 11 mil 256 casos positivos y 274 muertes, 31 de éstas sólo el día de ayer. Y en las áreas rurales, donde uno pensaría que la infección es menor porque la gente vive más dispersa, las cosas están empeorando. Por ejemplo, en un condado de Milwaukee el virus no sólo se está volviendo cada vez más mortal, sino que de las ocho muertes registradas hasta el fin de semana por COVID-19, todas las ocho víctimas son afroestadunidenses.

Además, debido a la escasez de pruebas de coronavirus la agencia federal para el control de las enfermedades infecciosas, CDC, ha dado instrucciones para que se le practiquen estas pruebas a sólo el 10% de los pacientes que llegan a los hospitales, o sea a los que llegan más enfermos.

Sin embargo, el distanciamiento social, que ha dado buenos resultados en Nueva York, dentro de lo que cabe, no se observa por igual en todo el país. Todavía hay como 10 estados que no lo exigen. Y el presidente Trump tampoco los presiona para que ordenen esta medida, así como el uso de las máscaras o bandanas para salir a la calle o acudir atiendas, farmacias o supermercados. Trump dijo que la medida ordenada por el CDC “es sólo una sugerencia… yo mismo me resisto a usar la máscara… es una medida voluntaria”.

Al respecto, el dr. Antony Fauci, Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas desde 1984 y parte de la fuerza de trabajo del gobierno federal contra el coronavirus declaró: “No sé cómo es que no se ha implementado todavía esta medida”, en referencia al distanciamiento social en los estados.

Ya en otro lugar hemos hablado aquí del envío que se promete desde las conferencias de la Casa Blanca y que no llega, de equipos de protección temporal y de ventiladores, y de la manera como Trump y su yerno conciben estos recursos comprados con el dinero del contribuyente. Como se recordará, Jared Kushner habló de la pertenencia de los ventiladores almacenados en Washington afirmando que “son nuestros ventiladores, no de los estados”, ignorando que los recursos de Estados Unidos son precisamente de los estados unidos que conforman a la federación.

Por razones de espacio dejaremos para otra ocasión la pandemia económica y las altas cifras del desempleo; los problemas de salud mental y la espantosa realidad de las prisiones, donde los prisioneros por su hacinamiento no pueden guardar el distanciamiento requerido para prevenir el contagio y se les mira enfermos y tosiendo todo el tiempo; están muriendo silenciosamente todos los días■

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