Sindicato de trabajadores U.A.W. se declaró en huelga contra General Motors

Trabajadores abandonan la planta de Flint Assembly, en Michigan, mientras participan en una huelga nacional contra General Motors después de estancarse las negociaciones contractuales con la empresa automotriz. Foto: Ryan Garza /Detroit Free Press.

Trabajadores abandonan la planta de Flint Assembly, en Michigan, mientras participan en una huelga nacional contra General Motors después de estancarse las negociaciones contractuales con la empresa automotriz. Foto: Ryan Garza /Detroit Free Press.

De la redacción

Unos 50 mil trabajadores de la industria automotriz se declararon en huelga y se lanzaron a la línea de piquete esta mañana en varias ciudades del Medio Oeste y del Sur país contra General Motors (GM), en el primer paro general de labores de esta magnitud que se suscita desde 2007. La huelga comenzó luego de que los líderes regionales en Detroit votaron por unanimidad el domingo por la mañana para autorizar la huelga, que estalló en la medianoche del domingo después de que el actual acuerdo de negociación del sindicato con la empresa expirara el día previo.

Y es que el sindicato que representa a estos trabajadores, la United Automobile Workers (U.A.W.) declaró la huelga tras desafiar a General Motors para que mejore los salarios, reabra plantas inactivas, agregue otros empleos y cierre o reduzca la diferencia de salarios entre los nuevos empleados y los trabajadores veteranos.

“Hoy, nos mantenemos firmes y decimos con una sola voz: estamos defendiendo a nuestros miembros y los derechos fundamentales de las personas de clase trabajadora en esta nación”, declaró a The New York Times Terry Dittes, vicepresidente del sindicato, tras una reunión con la empresa.

Por su parte G.M. desea que los empleados paguen una mayor parte de sus costos de atención médica y aumenten la productividad de la fuerza laboral y la flexibilidad de los turnos en las fábricas. Pero de acuerdo con la fuente, las dos partes mantienen posiciones muy separadas en la disputa.

La cadena NBC señaló que GM obtuvo ganancias a nivel mundial por 8 mil 100 millones de dólares en 2018, y aun así deshabilitó tres plantas en Estados Unidos, “a medida que las ventas de automóviles iban cayendo y la demanda general de vehículos se debilitaba”.

La huelga se desarrolla, dice el Times, “a medida que la guerra comercial del presidente Trump con China afecta a los fabricantes y ha despertado los temores de una desaceleración” de la economía en el plano doméstico. Y sostiene que la disputa obrero patronal “podría perturbar las economías locales” en ciudades industriales de varios estados electoralmente indecisos, o cambiantes, como Michigan y Ohio, “donde el presidente Trump prometió aumentar los empleos en la manufactura”. Pero cualquier impacto en la economía en general dependerá de cuánto dure el paro de labores.

Y a pesar de que la industria automotriz está lejos de sus niveles de empleo en comparación con la década de los 70, GM “sigue siendo crucial para la economía y cuenta con unos 220 mil empleados que trabajan para fabricar automóviles”.

De acuerdo con la Alianza de Fabricantes de Automóviles, citada por la fuente, la industria automotriz en Estados Unidos “en general respalda 9.9 millones de empleos e históricamente representa alrededor del 3 por ciento del producto interno bruto”.

Pero a pesar de que la participación sindical de la fuerza laboral de la nación continúa disminuyendo, por debajo de un tercio en relación a la década de 1950, “la mano de obra se ha vuelto más firme en los últimos años”.

Las conversaciones entre G.M. y el sindicato se ha visto ensombrecidas por una investigación federal sobre posibles casos de corrupción, o acerca del presunto uso de fondos sindicales para viajes lujosos y gastos personales por parte de altos funcionarios de la U.A.W., “incluido el presidente, Gary Jones y al menos dos ejecutivos de la compañía Fiat Chrysler”.

Representantes de G.M. han dicho que la empresa había ofrecido invertir más de 7 mil millones de dólares para crear nuevas plantas en Estados Unidos, agregar 5 mil 400 empleos y aumentar los salarios y beneficios laborales.

Pero la industria automotriz se ha transformado en los últimos 30 años, dice la fuente, a medida que los fabricantes de automóviles extranjeros han construido sus propias fábricas no sindicales en Estados Unidos, empleando a decenas de miles.

La U.A.W. recurrió a la huelga general durante tres días en 2007, antes de llegar a un acuerdo, “ya que se avecinaba una recesión”. Ese año GM perdió 23 millones de dólares.
G.M. se recuperó después de su quiebra tras el rescate del gobierno en 2009, y ahora emplea a tiempo completo y temporal a 49 mil trabajadores sindicalizados.

Pero de acuerdo con la fuente, “G.M. en Michigan tiene una planta de trabajadores adscritos a la U.A.W. más pequeña que sus rivales de Detroit, “porque grandes porciones de los vehículos que fabrica en Norteamérica se ensamblan en México y Canadá”■

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