Denuncian ataque a periodistas en la gira de “Marichuy” y a delegados indígenas

En la Marcha de las Mujeres en la ciudad de Nueva York a izquierda sosteniendo el estandarte del CNI con dos serpientes (Quetzalcóatl) circulares, Betina Cruz Velázquez y en el otro extremo Francisco Grado Villa, como parte de la delegación del CIG que se fundió con la referida marcha. Con el megáfono, Daisy Pugarín. Arriba, la foto de Marichuy. Foto: Francisco Ramírez.

En la Marcha de las Mujeres en la ciudad de Nueva York, a la izquierda, sosteniendo el estandarte del CNI con dos serpientes (Quetzalcóatl) circulares, Betina Cruz Velázquez y en el otro extremo Francisco Grado Villa, como parte de la delegación del CIG que se fundió con la referida marcha. Con el megáfono, Daisy Bugarín. Arriba, la foto de Marichuy. Foto: Francisco Ramírez.

De la Redacción

“Yo quiero denunciar ahorita que hace dos días, estando en Denver (Colorado, como parte de la Gira por la Vida, la Autonomía, la Esperanza y la Justicia), a mi casa llegaron dos personas armadas tomando fotos de las camionetas que usamos para lo del movimiento, y buscando a mi esposo”, también fundador de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo”, dijo Betina Cruz. “Desde hace 10 años formamos la organización con otros compañeros, y estamos en lucha por la defensa del territorio”.

Este fin de semana, además del cierre de gobierno federal estadunidense, un evento ocupó no sólo titulares de la prensa sino las céntricas calles y avenidas del país con millones de mujeres alzando su puño y su voz, no nada más por los asuntos propios de las mujeres ni tampoco sólo contra Trump, sino por “El Poder en la Urnas”. Y en este contexto, una delegación del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), que busca el registro de María de Jesús Patricio Martínez, “Marichuy”, a la candidatura por la presidencia en las elecciones de 2018, se fundió el sábado con cientos de miles de mujeres y hombres que marcharon en Nueva York en el primer aniversario de la gran macha de las mujeres en enero 21 de 2017.

Portando estandartes y mantas con temas alusivos a los indígenas de México y al gran movimiento del CNI, los dos delegados que visitaron la ciudad de Nueva York, Betina Cruz Velázquez, indígena zapoteca de Juchitán, Oaxaca, y Francisco Grado Villa, indígena cochimí de Baja California Sur, marcharon por la avenida Broadway desde la glorieta del monumento a Cristóbal Colón, en el Parque Central, en donde coincidieron con la marcha de las mujeres al frente de un contingente que portaba la fotografía de Marichuy e imágenes alusivas al movimiento indígena mexicano.

En la Iglesia de la Santa Cruz, en el alto manhattan, un panel de dirigentes de movimientos sociales con los delegados del CNI-CIG. Al centro, con el micrófono, Betina Cruz Velázquez, y a su derecha Francisco Grado Villa. Quincy Saúl, detrás de Betina traduce del español al inglés para la audiencia monolingüe. Foto: Marco Vinicio González.

En la Iglesia de la Santa Cruz, en el alto Manhattan, un panel de dirigentes de movimientos sociales con los delegados del CNI-CIG. Al centro, con el micrófono, Betina Cruz Velázquez, y a su izquierda Francisco Grado Villa. Quincy Saúl, detrás de Betina traduce del español al inglés para la audiencia monolingüe. Foto: Marco Vinicio González.

Más tarde tuvieron una presentación, como parte de su plan de actividades en Nueva York, en la Iglesia Episcopal de La Santa Cruz, en el alto Manhattan. Allí Betina Cruz, co- fundadora de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo, denunció públicamente el ataque violento contra la caravana del CGI que acompaña a Marichuy en su recorrido por México promoviendo su candidatura y la recolección de firmas impuestas por el Instituto Federal Electoral en México para lograr su registro como candidata.

En dicho asalto, ocurrido entre Tepalcatepec y Buenavista, en el estado mexicano de Michoacán, “sujetos fuertemente armados en dos camionetas pararon, amenazaron y confiscaron con violencia celulares y equipos fotográficos a periodistas que acompañaban el recorrido”. La noticia se esparció como la pólvora en la prensa mexicana e internacional, y sobre todo en las redes sociales. #Exigimos garantías de seguridad para la caravana y nuestra vocera. #Pedimos estar alerta por la seguridad de nuestros compañeras (os) miembros de la prensa –nacional e internacional- que acompañan el recorrido de Marichuy. Hasta el momento se desconoce la identidad de los autores de este crimen.

Y en entrevista con Noticiero Latino, de Radio Bilingüe, en ese mismo templo de La Santa Cruz que forma parte del Nuevo Movimiento Santuario en Nueva York, y donde por cierto se halla refugiada desde hace unos seis meses con sus tres hijos, por la persecución de ICE, la inmigrante guatemalteca Amanda Morales, la delegada del CIG, Betina Cruz denunció el ataque que sufrió también su esposo, Rodrigo Flores, en Oaxaca, México, por elementos policiacos mexicanos.

“Yo quiero denunciar ahorita que hace dos días, estando en Denver (Colorado, como parte de la Gira por la Vida, la Autonomía, la Esperanza y la Justicia), a mi casa llegaron dos personas armadas tomando fotos de las camionetas que usamos para lo del movimiento, y buscando a mi esposo”, también fundador de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo. “Desde hace 10 años formamos la organización con otros compañeros, y estamos en lucha por la defensa del territorio”, dijo Betina a Noticiero Latino.

En la Iglesia de la Santa Cruz, se llevó a cabo un ritual prehispánico, conocido como la Danza Azteca, o de los Concheros, que antecedió la sesión con los delegados del CIG-CNI y los líderes de otros movimientos sociales. Foto: MVG.

En la Iglesia de la Santa Cruz, se llevó a cabo un ritual prehispánico, conocido como la Danza Azteca, o de los Concheros, que antecedió la sesión con los delegados del CIG-CNI y los líderes de otros movimientos sociales. Foto: MVG.

La delegada explicó que esas acciones “se deben tal vez a que ahora acabamos de ganar que la Suprema Corte de Justicia, atrajo un juicio que interpusimos contra la empresa Eólica del Sur, que tiene capital japonés, australiano, danés y de otras partes, y que va a generar energía que va a ser utilizada por Walmart, Mitsubishi, Hehineken y otros, y nosotros pusimos un amparo y la Corte Suprema lo atrajo”.

Betina Cruz agregó que la Asamblea también sometió un amparo para su esposo, Rodrigo Flores, ante lo que “parece ser que es una orden de aprensión, que una empresa allá puso en contra de él; porque quisieron dragar el mar en San Dionisio del Mar (Oaxaca), una comunidad donde ha habido todo un proceso de lucha, donde la gente se organizó… entonces se quemó la maquinaria (de la empresa), y ahora están culpando a mi esposo, y por eso la orden de aprensión. Entonces, vemos cómo lo que está haciendo el gobierno es proteger siempre a las empresas”.

Betina Cruz afirma que ese pueblo ha declarado no haber pedido a la empresa que fueran a San Dionisio, que no hicieron ninguna consulta con ellos, quienes dijeron a la empresa: “No queremos que estén aquí. !Váyanse! Y entonces tomaron acciones de represalia y ahora el gobierno culpa a ese pueblo; pero se van contra la gente del pueblo, sino contra él –su esposo- que es uno de los que ha denunciado toda la cuestión del despojo de los territorios que están haciendo las empresas multinacionales en el Istmo de Tehuantepec. Y bueno, ahora estamos sufriendo persecución y hostigamiento, y la criminalización de nuestra lucha”.

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