Decisión de la Suprema que detiene suspensión para renovar DACA podría desinflar el sentido de urgencia

Encuestas recientes muestran un gran apoyo al Dream Act y a los Soñadores y sus familiares. Foto: www.salom.com

Encuestas recientes muestran un gran apoyo al Dream Act y a los Soñadores y sus familiares. Foto: www.salom.com

De la redacción

La crisis que arbitrariamente creó Trump al dar hasta hoy lunes 5 de marzo como fecha límite para que el Congreso resolviera el asunto de los Soñadores o Dreamers continúa sumiendo en la incertidumbre a cientos de miles de jóvenes inmigrantes traídos cuando niños y que han hecho su vida en este que consideran su único país. Sin embargo la intervención de la Suprema Corte de Justicia, o mejor dicho la no intervención del máximo tribunal al negarse a escuchar una demanda de Trump que pone fin a la renovación de DACA, suspendida en una corte menor de apelaciones, le puede estar limando un poco el filo al sentido de urgencia en el Capitolio. Al menos por el momento.

Sin embargo, la suspension de la orden de Trump para poner fin a renovación del programa DACA ha generado una nueva preocupación en los Soñadores, quienes temen que ahora su causa caiga en el olvido, sepultada por dicha decisión y las múltiples crisis que genera diariamente la Casa Blanca; porque muchos pensarán que tal vez el peligro ya pasó.

“Nos preocupa que la gente se olvide de los Dreamers y mientras nadie preste atención -a su causa- la administración Trump comience calladamente a deportarlos”, dijo en un comunicado Frank Sharry, director de America’s Voice.

Las preocupaciones de Sharry no son vanas. En las últimas semanas, estados altamente poblados de inmigrantes y con amplias poblaciones de indocumentados, como California y Nueva York, han sufrido la incisiva peersecución y arresto de la policía de Inmigración, ICE.

En california por ejemplo, más de 400 indocumentados fueron arrestados en menos de un mes. La mayoría de ellos mexicanos, otros de Ecuador, El Salvador, Guatemala y Honduras. Y estos se suman a 212 detenidos hace dos semanas en Los Ángeles, donde además fueron fiscalizadas empresas para confirmar que no tenían empleados sin papeles.
La creciente persecución de ICE se debe –dicen expertos- a que California, al igual que otros estados se declaró recientemente jurisdicción Santuario. Es decir, cuyas fuerzas policiales se niegan a cooperar con ICE, al rechar dar información personal de los indocumentados y posteriormente detenerlos y retenerlos en las prisiones antes de entregarlos a los federales, a menos que exista una orden de aprensión para un individuo emitida por de un juez.

Como se publicó aquí la semana pasada, la alcalde de Oakland, California, Libby Shaaf frustró los planes de ICE al dar el ‘pitazo’ a la comunidad inmigrantes ‘sin papeles’, sobre las redadas que la agencia federal intentaba realizar en esa ciudad. ICE tenía pensado arrestar a 800 indocumentados, y de acuerdo con el director de esa agencia, Thomas Homan, Shaaf podría haber violado la ley al contraponerse a las autoridades federales. Y es que hoy la administración federal equipara a todos los indocumentados con peligrosos delincuentes, o en otras palabras, estar aquí indocumentado es ya un crimen que vuelve deportable a cualquiera. Con historial criminal o si él.

Nueva York no ha sido la excepción y de acuerdo con el Immigrant Defense Project, con sede en dicha ciudad, que cuenta con medio millón de inmigrantes indocumentados, los arrestos en tribunales aumentaron 900 por ciento desde 2016. Es decir, de 11 a 110. Y es que el gobierno federal publicó hace un mes una directiva que habilita a ICE a hacer estos arrestos.

Sin embargo, pese a que ICE pidió a la policía de Nueva York el arresto de mil 526 personas, “ésta no realizó ninguno. La ciudad sólo cumple con órdenes de arresto si el indocumentado ha cometido al menos uno de 170 delitos tipificados como graves”, cita Afp.
Otra modalidad de ICE, y otra advertencia para los indocumentados es que la policía de Inmigración en los últimos meses comenzó a arrestar a indocumentados que acuden a reportarse periódicamente en los tribunales, o también a delatar un crimen. Algo inédito hasta hace poco.

Según la referida agencia Afp, ahora muchos temen atestiguar en juicios criminales ante la justicia. Y esto es así porque el gobierno federal publicó hace un mes una directiva que habilita a ICE a hacer estos arrestos, lo que hasta hace poco eran considerados como santuario para no desanimar a testigos en procesos criminales. Lo mismo está pasando ahora en escuelas, hospitales o lugares de culto y, desde luego, a la salida de casa para llevar a sus hijos a la escuela o dirigirse al trabajo.
Y mientras son peras o son manzanas los soñadores o dreamers siguen haciendo su trabajo, y no esperan tanto de la clase política, que ha demostrado ser pusilánime o insensible ante la más que apremiante situación de estos jóvenes.

Hoy por ejemplo la organización fundada por Soñadores, United we dream, anunció que al momento unos 20 mil inmigrantes han perdido ya las protecciones que les brindaba el programa de acción diferida, DACA, que como se sabe los exime temporalmente de la deportación y les otorga un permiso de trabajo principalmente.

Por su parte el Congreso ha fallado en asumir su responsabilidad y los Dreamers se movilizan incansablemente para traer a los legisladores a cuentas, en las elecciones de noviembre, de las que ya comenzaron su campaña. Y aunque los demócratas no han puesto el empeños que muchos esperaban, los republicanos, que tienen mayoría en todas las ramas del gobierno, incluida la Suprema Corte, o bien se han opuesto o han visto rechazadas por Trump las propuestas bipartidistas que recientemente ha sometido a consideración del mandatario. Y esto ha creado terror en las familias inmigrantes, muchas de ellas mixtas, o con miembros residentes o ciudadanos.

En tanto, la organización comunitaria Make the Road en Nueva York ha enviado un nutrido contingente a Washington, DC, a sumarse con sus pares de todo el país para no aflojar la presión en pasillos y oficinas de los legisladores. Su propuesta es clara: o hacen algo los legisladores, o lo pagarán en las urnas.

Lizbeth Huitzil, de Make the Road dice en un comunicado que “Mientras dos corte judiciales bloquearon la orden de Trump para terminar con las renovaciones de DACA, jóvenes inmigrantes como yo se hallan ahora bajo ataque”. Y acotó: “Congreso, todavía te estamos haciendo responsable; deja de jugar juegos con mi vida y la de 800 mil soñadores. Necesitamos protección permanente, y la respuesta ahora es aprobar un Dream Act limpio”■

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