De un pequeño centro casero de inscripción de seguro médico

Ana Laura asistiendo a su familia en su centro de insicripcion de ObamacareA pocas semanas de vencerse el plazo para inscribirse y comprar seguro médico bajo la Ley de Atención Médica Costeable, una mujer de origen mexicano de un barrio de Los Ángeles decidió por su cuenta convertir su casa en centro de inscripción. Por sí sola, la emprendedora ciudadana consiguió a un par de reclutadores e invitó a sus familiares y vecinos, en su mayoría desasegurados, que estaban indecisos sobre si inscribirse o pagar la multa. Nuestro corresponsal en Los Ángeles, Rubén Tapia fue testigo de esta motivadora experiencia.

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Un domingo por la mañana, en una pequeña sala de la modesta casa de Ana Laura Villagrana, dos jóvenes veintiañeros consultan a un par de reclutadores certificados de Covered California. Otras personas sentadas esperan su turno. Mientras tanto, Ana Laura anima por teléfono a los que aún no han llegado.

Villagrana:

Aquí la vemos en un ratito”

Ana Laura tiene 34 años y trabaja en una biblioteca de leyes. Preocupada porque en pocas semanas, el 31 de marzo se vence el plazo para inscribirse en el seguro médico de la Ley de la Atención Médica Costeable, Ana Laura tomó la iniciativa; pidió ayuda de un par de reclutadores y organizó esta feria de salud para su familia y vecinos. La familia de Ana Laura es de bajos recursos, y la mayoría de ellos nunca ha tenido seguro médico.

Villagrana:

Yo le dije a mi familia, este evento va a ser gratis, no tienen excusa. Ya hemos hecho el pre screening, ya tenemos ocho formularios llenos y están en el sistema, solamente para que vengan y les expliquen para qué califican y ellos decidan”

El primero en terminar la consulta es Agustín Martínez , de 29 años y primo de Ana Laura. Agustín no sabía pero se enteró aquí que califica para la Acción Diferida, el plan de Obama que beneficia a jóvenes indocumentados que crecieron en Estados Unidos. Estos jóvenes no son elegibles para los seguros ofrecidos bajo el nuevo mercado de intercambios, pero en California sí califican para MediCal, la versión estatal del seguro federal Medicaid.

Martínez:

Ya casi logré todo, sólo me faltó un papel sobre mis ingresos y se lo voy a mandar por correo y en unos días me va a resolver”

Agustín se retira contento. Hace un año y medio que no visita a un médico. Si queda asegurado, ya sabe lo primero que va a hacer.

Martínez:

Ir al doctor a que me hagan un physical, a checar que todo esté bien, porque uno nunca sabe”

La iniciativa de Ana Laura, aunque sea a pequeña escala es novedosa, precisamente porque tan pocos latinos en California se han inscrito en Covered California. De octubre a diciembre, sólo el 18 por ciento de los que se inscribieron se identificaron como latinos, un número que subió a un 28 por ciento en febrero, según funcionarios de Covered California, la agencia que maneja el mercado de intercambios de salud en el estado.

Aún así, los latinos no están aprovechando el mercado de seguros como se esperaba. Se estima que son cerca de la mitad de los desasegurados en California. Ana Laura dice que convencer a sus familiares y vecinos a inscribirse también fue un obstáculo.

Villagrana:

Me atrevo a decir que es algo cultural, de niña me acuerdo que si me enfermaba eran siempre remedios caseros primero, y el doctor era secundario; y era solamente si había urgencias”

Algunas de las críticas que ha recibido la agencia Covered California es que no ha hecho suficiente por hacer contacto personal con los latinos para inscribirlos.

Santiago Lucero es el vocero de Covered California. Dice que aplaude iniciativas como la de Ana Laura:

Creemos que la comunidad latina siempre ha preferido, desde un principio lo sabíamos, inscribirse en persona en su comunidad en vez de ir al Internet o llamar por teléfono”

Lucero destacó que en los últimos fines de semana del mes, la agencia redoblará los esfuerzos por buscar a los latinos en las afueras de los supermercados, en las bibliotecas y en las escuelas. Pero también reconoció que son importantes esfuerzos ciudadano como los de Ana Laura, porque todavía es alto el número de latinos elegibles sin seguro médico.

Lucero:

Yo me saco el sombrero con Ana Laura, pero sí quiero advertir que está bien que les ayuden, pero esa ayuda tiene que ser gratuita”

La pequeña feria de salud de Ana Laura ha sido un éxito. Logró que cinco de sus familiares y otros tantos vecinos iniciaran el proceso de inscripción. Su primo Laurentino Doval, de 24 años, quien había decidido mejor pagar la multa cambio de opinión:

¿Cómo fue que te animase a venir?”, pregunta Ana Laura.

Doval:

No pos el apoyo de la familia, mi prima, que hizo esto por nosotros en su casa”

La pasión de Ana Laura por la seguridad médica es porque su familia tiene historia de padecer cálculos en la vejiga y los riñones. Hace 8 años Ana Laura terminó en un hospital por fuertes dolores en la vesícula, pero sólo le controlaron el dolor. Buscó comprar seguro pero le fue imposible.

Villagrana:

Fui a MediCal y no califiqué porque no tenía hijos. Solicité Kaiser y me rechazaron porque tenía historia de problemas médicos, el último fue un HMO, Blue Shield, y lo mismo”

Ana Laura duró 4 años soportando el dolor. Por fin consiguió un trabajo que le ofrecía seguro médico. Y mediante una intervención quirúrgica superó su problema. Por eso, Ana Laura Villagrana no tiene dudas de la importancia de estar asegurada y busca que su familia y su barrio no se queden atrás.

Villagrana:

Claro, es otra forma de vida cuando vives sin dolor”

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Texto y Foto, Rubén Tapia

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