Ataques de Trump a la inmigración esconden miedo al inevitable cambio demográfico

De la redacción

Nuevo rostro de EEUU. Foto: http://www.stillnessinthestorm.com

Nuevo rostro de EEUU. Foto: http://www.stillnessinthestorm.com

Uno de los más importantes acontecimientos por sus implicaciones en la vida política y los temores que infunde enla población de Estados Unidos durante el último par de años ha sido sin duda el de las elecciones presidenciales de 2016. Y ayer, haciendo a un lado los falsos pudores –por si hiciera falta- lo constató el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca y  general retirado, John Kelly (¿qué hace un marine en esa posición eminentemente política?). Ya nuestra colaboradora Maribel Hastings lo explica hoy en su columna semanal.

Las declaraciones de Kelly, de franco ataque a los Dreamers (“demasiado perezosos para levantar su trasero” y solicitar el programa de DACA), así como la persistente conducta de Trump y sus más cercanos asesores en el tema de la inmigración han dejado ver que existe un creciente temor infundido desde las más altas esferas de la política hacia la población, a cerca del rostro cambiante de la demografía en este país.

De esta suerte, el futuro de los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, entre quienes se hallan los Dreamers, está siendo usado por esta administración, en una movida históricamente efímera, como vulgar moneda de cambio para pasar la ley del gasto público en las próximas horas. Pero como ha demostrado la historia universal, no se puede ir contra el destino.

Esto parece decirnos un análisis del conservador periódico capitalino, The Washington Post, titulado algos así como, “El plan de inmigración de Trump podría mantener a los blancos en la mayoría de Estados Unidos por hasta cinco años más”.

Y es que en el anuncio de Trump a los legisladores republicanos para impulsar el plan de la Casa Blanca sobre la inmigración ouede verse que “La propuesta del presidente Trump de recortar las tasas de inmigración legal retrasaría la fecha en que los estadunidenses blancos se conviertan en una minoría de la población en tan sólo uno o hasta cinco años adicionales”.

El mes pasado, dicho plan anunció que “reduciría un programa –‘la migración en cadena’- que permite a las personas que residen en Estados Unidos patrocinar a los familiares que viven en el extranjero para obtener las tarjetas verdes”; es decir, la residencia permanente. Pero como dijo alguien por ahí, “ahora resulta que ni mi abuelito ni mis hermanos son familiares cercanos, y por lo tanto no puedo traerlos a vivir conmigo”.

Ya encarrilado, el presidente propuso también que “eliminaría el programa de visas de diversidad que beneficia a los inmigrantes en países con niveles históricamente bajos de la migración hacia Estados Unidos”. Estos dos cambios “afectarían desproporcionadamente a los inmigrantes de América Latina y África”.

Hay desde luego algunas variables que podrán modificar estas proyecciones, advierte la fuente, “pero los expertos demográficos dijeron que este enfoque es razonable”.

En total, la propuesta podría cortar la entrada de más de 20 millones de inmigrantes legales en las próximas cuatro décadas. El cambio podría tener profundos efectos sobre el tamaño de la población estadunidense y su composición, alterando las proyecciones de crecimiento económico, así como moldeando su política y cultura, dicen los demógrafos y los expertos en inmigración en el análisis del Post.

Las implicaciones de dicho plan tienen efectos también en la forma como se modificaría la edad media del trabajador estadunidense, en donde cuatro de cada cinco inmigrantes son menores de 40 años y sólo la mitad de la población total del país es tan joven. Además, “se espera una contracción demográfica debido a los millones de próximas jubilaciones de la generación del ‘baby boom’ que está envejeciendo, lo que genera preocupaciones sobre la solvencia a largo plazo de programas como el Seguro Social y el Medicare, que dependen de las contribuciones de los trabajadores.

En cuanto al sistema político estadunidense, alrededor del 54 por ciento de los inmigrantes se naturalizarían dentro de 10 años y podrían votar… de acuerdo con el Pew Research Center los inmigrantes latinos son votantes registrados que favorecen a los demócratas sobre los republicanos por un margen de 70 a 18… los asiáticos por un margen de 50 a 33… Aproximadamente 78% de los inmigrantes de África y 65 por ciento de los asiáticos se naturalizarían en 10 años.

Son muchas y muy diversas las implicaciones que dichos cambios demográficos traerán a este país. Y hay también algunas incógnitas dice la fuente, como por cuánto tiempo los nuevos inmigrantes se seguirán identificando como minorías raciales… y más como blancos no inmigrantes. Se trata de “un fenómeno similar a la absorción de los irlandeses y los inmigrantes italianos en la idea de la ‘blancura’”.

Habrá que ver.

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