Algunas reacciones al discurso sobre el Estado de la Nación

obamasampleDe La Redacción

Enfático en temas laborales y de creación de empleo, sobre equidad en el tema de la mujer, la reforma migratoria, la educación y la salud, y resuelto en la manera como quiere que se vea su -relativamente novedosa- relación con el Congreso, el presidente Obama dejó claro en su discurso sobre el Estado de la Nación que está dispuesto a tomar se pluma y el teléfono para ejercer acción ejecutiva independiente de la Legislatura si no puede conseguir que el Congreso trabaje con él en algunos de los que serán los ejes de su siguiente administración.

Hoy los votantes hablaron a través de sondeos de opinión, y un 62 por ciento de esta opinión, citada por Rasmussen Report, cree firmemente que para el presidente es mejor trabajar con el Congreso que hacerlo solo. Y una proporción ligeramente menor quiere un gobierno más chico dizque para cerrar la brecha de los ingresos. La mayoría también cree que es más importante para los republicanos en el Congreso, que atraviesa hoy por su más bajo nivel histórico de aceptación popular, trabajar con el presidente que seguir prácticamente paralizados. Y un 70%, según esta misma firma piensa que el gobierno y las grandes corporaciones con frecuencia actúan juntos contra el consumidor y el inversionista. Hay otras fuentes de consulta, desde luego, con resultados diferentes en los distintos rubros y otras con resultados similares.

El discurso puede hallarse en el sitio de la Casa Blanca y en fragmentos en algunas plataformas sociales. Aquí, hoy, ofrecemos sólo algunos comentarios y reacciones al discurso presidencial llegados a nuestra redacción.

En la ciudad de Washington, el conocido activista, Frank Sharry, presidente ejecutivo de America’s Voice:

“No esperábamos mucho del discurso sobre la reforma migratoria, y el Presidente cumplió con nuestras expectativas. Pero entendemos que en el mundo loco de Washington, DC, entre más dice él acerca de la reforma migratoria, los republicanos tienden a resistirse más. De hecho, se podría decir que quiere una reforma migratoria tan mala, que le restaron importancia en el discurso. En cualquier caso, su llamado a la reforma habría sido aún más fuerte si hubiera dicho que usaría su pluma y teléfono para dejar de deportar a los inmigrantes que están en la cúspide de la legalización de su estatus bajo la legislación pendiente.

This entry was posted in Homepage Feature, Política. Bookmark the permalink.