Advierten sobre el efecto adverso de la AB5 en profesionales y artistas independientes

Mike Robinson, de 58 años de Loma Linda, quien ha estado conduciendo Lyft durante cuatro años y dice que aprobar el AB 5 permitirá a los conductores sindicalizarse y aumentar los salarios, habla en un mitin en apoyo del proyecto de ley frente al capitolio de California. Foto: CalMatters.

Mike Robinson, de 58 años, de Loma Linda, quien ha estado conduciendo <em>Lyft</em> durante cuatro años y dice que aprobar el AB 5 permitirá a los conductores sindicalizarse y aumentar los salarios, habla en un mitin en apoyo del proyecto de ley frente al capitolio de California. Foto: CalMatters.

De la redacción

El estado de California está reescribiendo la ley para determinar quién es empleado formal y quién es independiente. Como se recordará, el Senado y la Asamblea estatales aprobaron recién la propuesta de ley AB5 para favorecer a los trabajadores freelance, o independientes, y sólo falta que el gobernador Gavin Newsom la promulgue ley con su firma. En repetidas ocasiones ha dicho que lo haría.

El proyecto legislativo AB5 traerá alivio a cientos de miles de “contratistas” o trabajadores independientes, incluidos conductores de Uber y Lyft; controladores de Amazon Flex; taxistas; traductores profesionales de documentos médicos y legales; propietarios de franquicias y muchas otras profesiones que podrían convertirse en empleos formales con todos los beneficios de la Ley del Trabajo después de que la medida entre en vigencia en 2020.

La AB5 codifica el fallo de la Corte Suprema de California, conocido como ‘Dynamex’, que consiste en que el empleado es un trabajador si sus tareas se realizan bajo el control de una empresa; si son centrales para el negocio de esa compañía; y si el trabajador no es dueño de una empresa independiente en ese mercado.

Sin embargo, existen algunas profesiones para las cuales los freelancers han solicitado una exención (para no convertirse en empleados), pero les fue rechazada por Lorena González, la asambleísta demócrata de San Diego que es coautora del proyecto y quien recibió fuertes presiones para modificarlo a última hora.

Estas profesiones serían: terapeuta ocupacional, logopeda, optometrista, enfermero practicante, radioterapeuta, consejero clínico profesional con licencia, terapeuta matrimonial y familiar, trabajadores sociales clínicos con licencia, terapeutas respiratorios, audiólogos, intérpretes, traductores y músicos, dice un comunicado de la emisora KPFK.

Los estilistas de pelo tradicionales estaban exentos en la versión original del proyecto de ley, pero esa exención se eliminó en los últimos días según la versión final. Además, los escritores independientes que envían sus colaboraciones a las publicaciones ya no pueden enviar una columna semanal a un medio determinado. Porque ahora, con la nueva ley, el número máximo de envíos que pueden hacer es sólo de 35 despachos por año.

La negativa a eximir a cualquiera de estas profesiones se realizó a pedido específico de la Federación Laboral de California, dice la emisora.

“Los intérpretes y traductores independientes en los sectores de derecho civil y comercial son especialmente afectados por AB5. Nuestra habilidad es altamente especializada y, por lo tanto, tendemos a trabajar en proyectos de alto nivel a corto plazo a través de colegas con quienes contactamos, o por agencias de marketing de servicios lingüísticos”.

Un proyecto específico, agrega la fuente, “puede ser tan corto como media hora y casi nunca dura más de una semana. Somos profesionales. Nuestras certificaciones se obtienen a través de exámenes difíciles con bajas tasas de aprobación, y nuestros requisitos de educación continua son más estrictos que cualquiera de las ocupaciones para las cuales se otorgó una exención. La mayoría de nosotros poseemos títulos académicos avanzados”.

En esta dinámica, proyecto por proyecto, los intérpretes y traductores independientes generalmente trabajan para docenas de posibles “empleadores”, afirma KPFK. “No trabajamos el tiempo suficiente para que ninguno obtenga beneficios tales como seguro médico, pensiones, vacaciones o licencia por enfermedad. Todavía tendremos que satisfacer todas esas necesidades por nuestra cuenta bajo la AB5. Pero ya no obtendríamos créditos fiscales como trabajadores independientes”.

Jaime Ramírez, propietario y operador de camiones, Edwardo Rangel, también propietario y operador de camiones, Ashwani K. Aeri, taxista, Johnny Uriquij, conductor de viajes compartidos y Debbie Ferreri, supervisora de Mag Trucking, en una conferencia de prensa para impulsar cambios en la legislación AB5. Foto: www.bizjournals.com.

Jaime Ramírez, propietario y operador de camiones, Edwardo Rangel, también propietario y operador de camiones, Ashwani K. Aeri, taxista, Johnny Uriquij, conductor de viajes compartidos y Debbie Ferreri, supervisora de Mag Trucking, en una conferencia de prensa para impulsar cambios en la legislación AB5. Foto: www.bizjournals.com.

Afirman que los intérpretes y traductores profesionales tienen altos costos para obtener artículos como libros, software, hardware, suministros de oficina, viajes, equipos de interpretación simultánea, educación continua y seguros, “que a menudo representan un tercio de nuestros ingresos”, sostiene el comunicado.

Según la AB5, ninguno de estos gastos, que dichos empleados independientes tendrían que absorber, se reconocería como gastos comerciales, o deducibles. “Se nos aplicarán impuestos sobre nuestros ingresos brutos en lugar de nuestros ingresos netos, y nuestros impuestos aumentarían aproximadamente un 50 por ciento”.

Además, como contratistas independientes actualmente dichos trabajadores determinan su propia disponibilidad y son “libres de rechazar cualquier asignación por cualquier motivo”. Bajo la AB5, cualquier flexibilidad en esa disponibilidad quedaría a la exclusiva discreción del “empleador”.

El comunicado de la emisora añade que se trata de contratistas independientes con un historial de trabajo en redes, en los pocos proyectos que tienen con clientes directos. Pero la AB5 prohíbe dicha creación de redes y da como resultado “una situación absurda en la que los trabajadores serían a la vez el empleador y el empleado de cualquiera de nuestros colegas con los que trabajamos en red”.

Y alegan que como contratistas independientes tienen derecho a mantener secretos comerciales. Por ejemplo, “cualquier glosario, productos intermedios en nuestro trabajo de traducción o software que desarrollemos no necesita ser revelado a nuestros clientes a menos que se contrate específicamente”. Pero de acuerdo con la AB5, “será más difícil defender nuestra propiedad intelectual ante los ‘empleadores’”.

También debe tenerse en cuenta, concluye la fuente, que la profesión de interpretación y traducción es el sector profesional con el mayor porcentaje de inmigrantes de cualquier profesión. Por lo tanto, el efecto económico adverso de la AB5, dice, “exasperará la desigualdad económica en nuestras comunidades. En ese sentido, nuestros colegas indocumentados, que pueden trabajar legalmente como contratistas independientes pero no como empleados, serán expulsados ​​de la profesión bajo la AB5”■

Organizaciones de intérpretes y traductores, compuestas de trabajadores independientes, y no de agencias, que han solicitado la exención:

  • AIJIC (Asociación de Intérpretes Judiciales Independientes de California
  • NAJIT (Asociación Nacional de Intérpretes y Traductores Judiciales)
  • ATA (Asociación Americana de Traductores)
  • AIIC (Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias)

La petición de la exención puede ver en este enlace.

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