Activista mexicano busca asilo ante un juez de Inmigración en Nueva York

Marco Saavedra, frente al Edificio Federal en la Ciudad de Nueva York, antes de iniciar la conferencia de prensa.

Marco Saavedra, frente al Edificio Federal en la Ciudad de Nueva York, antes de iniciar la conferencia de prensa.

De la redacción

Un juez revisó los argumentos de la solicitud del asilo político de Marco, escuchó con atención los testimonios de los testigos sobre el peligro extremo de ser secuestrado en México, torturado y eventualmente hasta asesinado, por la naturaleza de su activismo, que se inclina a ayudar a los demás y a protestar contras las injusticias, causa suficiente para ser perseguido en México, dijeron. Ahí tuvo lugar este jueves un careo del activista Marco Saavedra, el último encuentro con las autoridades de inmigración que tiene este activista originario de Oaxaca, México.

La historia de de Marco Saavedra es la de un joven especial. Oxaqueño de origen, de 30 años de edad que creció en Estados Unidos tras llegar aquí como a los tres años y haber pasado su juventud entera luchando por los derechos de los inmigrantes indocumentados.

Tras una larga de audaces eventos para llamar la atención de la opinión pública y de las autoridades, que incluyeron arrestos por actos de desobediencia civil, entregarse a las autoridades de una cárcel de ICE en La Florida para hacer activismo desde dentro de la prisión y liberar a unos 70 reos, y auto deportarse, entre los más audaces, hoy Marco Saavedra revisó con un juez de Inmigracion su caso de asilo politico.

La hostoria cobra un perfil más interesante por el clima politico hostil que se vive en eEstados Unidos, con una administración federal xenófoba y racista, empeñada en perseguir, arrestar y deportar, o por lo menos hacerle imposible la vida a los inmigrantes de color, incluidos los que viven legalmente en este país.

Pero la historia de Marco es interesante  también, porque luego de graduarse en 2011, a los 23 años Marco lideró un colectivo de jóvenes indocumentados que realizaron importantes actos de desovediencia civil resultando en la detención de él y la de sus compañeros, exponiéndose siempre a ser deportados por su situación personal como indocumentados. Desde entonces ha sido abierta y activamente crítico de la maquinaria de deportación, comenzando con la administración del presidente Obama, y sigue siéndolo ahora aún más  con el gobierno de Trump.

En 2011, como líder de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA), que realizaba algunas de las acciones más radicales y llamativas de esta década en función de los indocumentados dreamers o ‘soñadores’, él y sus compañeros activistas querían resaltar el número récord de deportaciones de Obama.

Al año siguiente Marco y Viridiana Martínez, su colega de NIYA, se dejaron apresar e ingresaron al Centro de Transición Broward, de ICE en La Florida. Marco y el interno Claudio Rojas entrevistaron a cientos de hombres detenidos allí y enviaron la información que recopilaron al exterior de la prisión, lo que resultó en la liberación de 70 prisioneros.

Al año siguiente participó en un acto aún más audaz, al auto deportarse a México. Para llamar la atención de la opinión pública y de la clase política. Desde entonces, Marco Saavedra no ha cesado de seguir haciendo activismo por esta causa.

Hoy compareció ante un juez federal en un pequeño cuarto de la corte del enorme Edifición Federal en el sur de Mahattan, por espacio de unas ocho horas. Desfilaron por ahí testigos de alto perfil, como la mamá de Marco, Natalia Méndez y algunas expertas que lo apoyaron con su opinión autorizada como académicas expertas en inmigración y movimientos políticos y sociales. Atestiguaron sobre el buen carácter del peticionario de asilo y acerca de lo peligroso que sería para él volver a México, las doctoras en antropología y sociología, Debora Poole y Alisha Galvez.

Parte de la bateria de medios informativos que cubrieron la cita de Marco Saavedra con Inmigración.

Parte de la bateria de medios informativos que cubrieron la cita de Marco Saavedra con Inmigración.

El juez federal que revisó los argumentos de la solicitud de asilo político de Marco, escuchó con atención los testimonios de los testigos sobre “el peligro extremo de ser secuestrado en México, torturado y eventualmente hasta asesinado, por la naturaleza de su activismo, que se inclina a ayudar a los demás y a protestar contras las injusticias, dijo la Dra. Poole en su oportunidad. Y esta causa es suficiente para ser perseguido en México, sostuvo.

En general, la línea argumental estratégica de la defensa retrató a un México en toda su desnudez y crudeza, de manera irrefutable. Lo que no deja inquietar e incomodar a un mexicano al estachuar esta aseveraciones.

Como se sabe, acá en este país el clima político que se  ensaña en los inmigrantes pobres y de color es por demás hostil, xenófobo y racista. Peligroso. Cobra vidas humanas casi todos los días el odio racial, como hemos visto.

En algún momento del caso de Marco, curiosamente hoy la fiscalía, o el gobierno de Estados Unidos retomó los argumentos de Saavedra e insistió en preguntarle sobre su relación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

La CNTE es un organismo sindical de maestros, de corte democrático, con el que Marco tuvo un contacto efímero durante alguna corta estadía en México luego de que se auto deportó para llamar la atención sobre los 11 millones de inmigrantes indocumentados que se dice viven en este país.

Vale anotar que Marco Saavedra rechazó solicitar el programa de Acción Diferida para los Traídos a este país cuando Niños (DACA), orque desde muy temprano en su vida dice que comprendió que le interesaba la solucion permanente, o una reforma migratoria para todos los 11 millones de indocumentados, y porque afirma, no es justo una solución sólo para él y olvidar al inmenso universo de inmigrantes que viven constantemente con miedo y la incertidumbre de no saber en qué momento van a ser deportados y separados de sus familias. Ésta dice, es razón por la que rechazó el beneficio de DACA, teniendo todas las credenciales académicas para lograrlo.

De fracasr en su intento por obtenr el asilo, Marco pasaría a formar parte de los 50 mil migrantes rechazados por la administración Trump y enviados a México a la espera incierta de ser llamados a su día de corte para tramitar el asilo.

La línea argumental de la defensa basó pues su estrategia en pintar recurentemente a un México sumido totalmente en la corrupción y la impunidad del gobierno y sus instituciones; el narcotráfico en control de la economía y prácticamente de la sociedad, dueño de la industria y donde se hace difícil precisar el comienzo del gobierno y final del narcotráfico, o viceversa. Es sin duda un retrato de México con brocha gorda, pero certero al fin. Hoy la defensa tenía que convencer al gobierno de Estados Unidos que el país al sur de la frontera es peligroso para vivir.

Por la mañana, antes de entrar a la corte Marco recibió una inmensa muestra de solidaridad y apoyo, con más que una nutrida cobertura de prensa. Decenas de amistades, compañeros de lucha, la familia, muchos periodistas, y hasta Xamayla Rose, la segunda al mando en la oficina de Jumaane Williams, el Abogado Público de la Ciudad acompañaron por largas horas a Marco durante el jucio.

En la conferencia de prensa, donde el solicitante de asilo expuso los motivos de su comparecencia este día ante una corte de Inmigración, sus expectativas de ganar el caso y  sobre el futuro de esta causa, en su oportunidad la hermana mayor de Marco, pieza clave en la organización de su defensa Yajaira Saavedra señaló a la prensa de que a pezar de las múltiples llamadas y mensajes dejados en la oficina de la congresiste por El Bronx, Nueva York, donde viven Marco y su familia, la congresista Alexandra Ocasio-Cortez simplemente ni se apareció, ni llamó para discuparse por no acudir al careo judicial al que fue invitada.

En la conferencia de prensa, antes de entrar a la corte Natalia Méndez, madre de Marco Saavedra habla a la prensa sobre el caso legal de su hijo y las expectativas de obtener asilo. Y en la parte de atrás, a la derecha Marco, y a la izquierda su padre, Antonio Saavedra sostiene un cartel de apoyo a su hijo.

En la conferencia de prensa, antes de entrar a la corte Natalia Méndez, madre de Marco Saavedra habla a la prensa sobre el caso legal de su hijo y las expectativas de obtener asilo. Y en la parte de atrás, a la derecha Marco, y a la izquierda su padre, Antonio Saavedra sostiene un cartel de apoyo a su hijo.

Al finalizar el día, el juez dijo que antes del próximo 17 de enero de 2020 convocaría a una nueva cita para aclarar las últimas consideraciones tras la evaluación de testimonios y documentos de apoyo, y determinar si concede el asilo político a Marco Saavedra■

Foto: Marco Vinicio González.

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